Maldecida

1723 Words

Completamente agotada llegué a casa por primera vez tarde, eran las nueve de la noche cuando el chofer de Thalía me dejo en la puerta luego de que me pasé el resto de la tarde consolándola. Aquella chica era mucho más sensible que yo, despues de nuestro pequeño susto en esa tienda pagana sufrio un ligero ataque de nerivios que la llevaron a no querer separarse de mí. Como siempre la casa era tan solitaria como la luna en pleno cielo, subo silenciosamente con mis pies palpitando del cansancio hasta que me detengo en ese segundo piso, esta vez ya no escucho golpes o voces en apuro ahora percibía un sonido como el de una discusión, la voz de mi madre hablaba fuertemente con Donald. - ¿Qué hacías en su habitación? -exigió saber molesta- ¿por qué tenías que entrar a ese lugar? te hablé muy

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