Jacqueline aparece ante los hombres que discuten acaloradamente luego de la confesión de Luna Roja; Roger se niega a creer que Jessie, la dulce y deliciosa Jessie, sea capaz de hacer algo así; la recién llegada no entiende de qué va la discusión ni por qué. Los hombres no se dan cuenta de la presencia de la mujer de inmediato, solo unos minutos más tarde, Leroy se percata de aquello. ―Señorita Smith, ¿quiere participar del debate? ―le dice con ironía. ―¿Qué sucedió? ―pregunta ella, aunque no entendió por qué discutían, su nombre y el de su hermana eran tema recurrente. ―Nada, nada, Jacqueline ―contesta Arturo acercándose a ella―. No deberías estar levantada a esta hora. ―Jessie estaba gritándole a Anne. ―¿¡Qué!? ―Se espanta Joe. ―La obligué a meterse a su cuarto y le dije a An

