Scarlett: Le había contado a Nara lo que había hecho, claro que me había regañado por haberme ido sin más pero, con lo buena que era, comprendió que eso era lo que necesitaba. Así que me había dejado estar todo el día con ellas, incluso, pasar la noche allá. Así que aquí me encontraba, hablando y riendo con Elyse sin poder dormir. - Arsen es muy lindo –dice tras terminar su chocolate caliente, había olvidado que por estas fechas el pueblo era muy frío. - Sí, siempre me esta ayudando, según me dijo, su verdadero amo no suele pedirle muchas cosas, así que va donde el Dios de la muerte para ayudarle –digo comiendo otra galleta. - Eso de los Dioses no termino de entenderlo, pero supongo que tú ya te acostumbraste –se encoge de hombros. - Al inicio todo era tan confuso, Kaled era un gran

