2

589 Words
20 de octubre del 2008 Montefiorelle, Italia ¡ESTOY MUY EMOCIONADO! Mi prima Annia vino hoy y ella me ha dado esté diario nuevo… Y he venido a escribirlo ahora, en este momento… Papá parecía ocupado cuando le pedí que me comprara una nuevo, ¡y mi prima me ha adivinado la mente! A veces pienso que es como Jean Grey de los X men. Además, ¡ella me ha dado un beso! Aunque solo fue en la mejilla. Es muy linda, también la quiero mucho, es buena conmigo y más porque le gusta mucho jugar conmigo, y es buena inventando juegos, uno de mis favoritos, es el de las “palmaditas”, lo inventó hace poco, me asombra mucho lo inteligente que es, yo quisiera poder ser así como ella. Está tarde me preguntó si quería jugar nuestro juego favorito en mi habitación, estaba claro que yo nunca le diría que no, me emocioné mucho cuando me puso sobre sus piernas para palmearme suavecito las pompis, me gusta porque a ella le gusta, por eso jugamos, aunque a Damien no… Parece enojarse mucho con ella cuando Annia lo hace conmigo, yo en el fondo siento que es por envidia jojojo Siempre termina peleando con ella cuando nos descubre, pero hoy, quiero contar. Paso algo diferente. Jugábamos los tres, y Annia propuso las palmaditas, pero esta vez Damien no la regañó, sino que cuando ella estaba por subirme a sus piernas, Damien no me dejó, me enojó que me quitara, pero, vi como los dos se quedaron viendo un rato, él le dijo que “conmigo no se volviera a atrever”, que no dejaría que me llenara de sus ideas, como lo hizo con él, fue raro, pero, ella en vez de enojarse con mi hermano, sonrió. Estuvo de locos porque ella le dijo algo como, “¿entonces quieres que lo vuelca hacer contigo?”, y mi enojó con él, se fue, me emocionó descubrir que Damien ya había jugado con ella ese juego y confirmé que todo el tiempo había estado celoso de que solo nuestra prima jugara conmigo, pero ya estaba, Damien podía relajarse un momento, yo le permitiría que jugáramos los tres, ¡yo no soy envidioso como él! Pero me sorprendió que Damien no quiso que yo participara, me molesté, pero luego sentí que había hecho bien en no jugar con ellos, porque además de que se escondieron de mí, él y mi prima jugaron a las palmadas tras el biombo que estaba atravesando los sillones de mi cama, y desde donde yo estaba, pude escuchar como ella lo azotaba fuerte, pensé que le estaba doliendo, eso me espanto muchísimo, ya no me gustó, si me preguntaban si quería jugar les diría que no, me hizo sentir raro, ya no me sentí a gusto, odie escuchar como lo golpeaba, y odie más ver que Damien no se defendía. Luego, ya no jugamos más… a nada. Y me hicieron guardar el secreto, se suponía que no debía decirle a nadie. P.D Ahora sigo aquí en mi cuarto, escribiendo esto en mi diario nuevo, y me surge una nueva preocupación mucho más importante. ¡El cumpleaños de Annia es en dos semanas, cumple 14, y no sé qué podría regalarle! P.D.D. De regresó de la cena, mi padre me obligó a visitar al abuelo, tuve que ir, aunque me aterré, me acerque a ver si estaba dormido, pero al verme, me ha dado duro con su bastón en la frente, me odia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD