27 de octubre del 2008
Montefiorelle, Italia
Hoy es viernes por la noche…
Y fue el cumpleaños de Annia.
Y justamente pude conseguir su regalo a tiempo.
Le regalé una pulsera porque sé que le gustan mucho, dice que le gusta sentir como las pulseras le aprietan las muñecas, por eso me decidí por regalarle una, solo que, yo no tengo dinero como mi papá, por eso le hice una yo mismo.
Yo no tenía nada con que hacérsela, por eso hace unos días fui a pedirle a mi papá que me diera dinero a su oficina, pero allí estaba la amiga de mi papá, bueno, todas las amigas de mi papá son bonitas y me caen bien porque estaban siempre felices, quieren mucho a mi papá, lo sé porque lo abrazan siempre, además, ella estaba contenta, y me ha regalado las cuentas de su collar para hacer mi pulsera, dijo que eran perlas y que las cuidara bien, ¡claro que lo haría! Ya casi no era un niño, las cuidaría para dárselas a mi prima.
Aunque a mi papá no le pareció verme en su oficina, lo vi enojado y me pidió que no le contara a nadie que su amiga estaba allí, yo le juré que no lo haría, pero la verdad, siempre olvidó a sus amigas, por eso estaba seguro que su secreto estaba seguro conmigo jajajajja
Tardé tres días en hacer la pulsera porque no sabía cómo armarla, pero con ayuda de Damién pude hacerla, la verdad me quedó muy linda.
Aunque su fiesta no me gustó, traté de divertirme, mi papá trajo un brincolín para mí y mis demás primitos, pero ellos nunca quieren jugar conmigo, yo los perdono porque sé que es porque sus papas no quieren que jueguen conmigo, los he descubierto decirme bastardo bajito, no se ahora como sentirme cuando los escuchó llamarme así.
Por eso cuando me aburrí de jugar solo, fui a buscar a mi prima.
Estaba muy guapa, ella tampoco tiene muchas amigas, por eso siempre está conmigo y Damién, dice que somos sus primos favoritos, ¡ella también es mi prima favorita!
Ya me gustó más el día porque me la encontré con mi hermano, estaban riéndose, yo también quería divertirme.
Y ella me abrazó mucho cuando le di su regaló, le gustó mucho, eso me puso muy feliz, me siento bien cuando me dicen que hago algo bien.
Además, yo hice esa pulsera (al menos la mayoría), estaba claro que si le iba a gustar.
Pero quien sabe, ellos después me ignoraron, quise quedarme, pero Annia solo habló con Damién, no quisieron jugar conmigo en el brincolin y después, Annia dijo algo que no pude escuchar pero que enojó a Damién, él le dijo que se callará que no me lo contara, pero a ella le pareció gracioso decirme que una de las amigas de la mamá de Annia, le había robado un beso en la boca a mi hermano hacia un ratito mientras él estaba en el baño.
¿La amiga de mi tía Florence? ¡Pero si era una señora! ¡Guacala!
Eso me dejó pensando un ratito, pero luego se me quitó cuando recordé que yo también le daba besos así a Damién o a Annia.
Pero después…
Mi papá apareció, estaba enojado, verlo me hizo que las rodillas me temblaran, no me gusta cuando se enoja, a veces me da más miedo que Damién.
Creí que venía por mí, pensé que me iba a regañar por algo que hice, que la señora Irinna le había contado algo malo de mí, pero no, vino por Damién, quise ayudarlo, pero me asusté mucho, mi papá regañó a Damién porque él no estaba con los “hombres” “aprendiendo”, en frente de todos le gritó.
Me dio tanto miedo que casi me hago pipí en los pantalones, Annia me abrazó.
Y luego, se lo llevó del brazo.
Me puse mal por la cara de terror de mi hermano.
Ya no lo vi hasta la cena.
Tenía un ojo morado.