119

1019 Words

Saber que no caminaría me costó tiempo, pero pude asimilarlo, aún así mi cabeza parecía no aceptarlo puesto que a veces intentaba levantarme o pensaba, “Oh, voy por eso” para caer en la dura realidad como si de un balde frío encima de mi se tratara. Pero mis amores… Ese par era otro dolor muy distinto. Pedí, exigí que me dejaran ver a mi hija y a Malor, pero se me fue negado con la excusa de que aún no estaba en condiciones, al parecer tres días sin verlos no me hacían apta para hacerlo por fin, mis pechos eran exprimidos por el sacaleche para alimentar a Amaloha cuando me negué a que se le diera fórmula, aún así se le estaban dando las dos cosas, porque cuando el pediatra me informó que al ser prematura necesitaba más sustento del habitual, no pude decir que no. La puerta se abrió y gir

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD