Gabriela Punto de Vista ¿Creía que Alberto se sentía atraído por mí? Sí. ¿Creía que sería capaz de dejar de lado sus preocupaciones y complejos para disfrutar de una aventura durante unos días? No estaba segura. Esperaba que sí, porque lo decía en serio cuando dije que era humillante la rapidez con la que salió corriendo de la cama la otra noche después de acostarse conmigo. Era difícil no tomárselo como algo personal, aunque sabía que todo era culpa suya. Él me seguía recordando al personaje Hush de la película, apasionado y fogoso... Una cosa que estaba aprendiendo sobre Alberto era que, aunque era un hombre recto y un poco cuadriculado en su vida diaria, se permitía ser aventurero cuando se trataba de sexo. ¿Me sorprendió cuando me dio la vuelta en la bañera y me cogió por detrás? Sí.

