Acerco mis dedos a los labios y los humedezco con la lengua, después, bucean entre las sábanas y se cuelan bajo mis braguitas. Comprueban en persona mi cálida humedad. Siento un escalofrío al notar ese primer contacto embriagador. Mis dedos se abren paso entre los labios vaginales y se impregnan de mis cálidos fluidos. Noto la ligera presión en mi v****a cuando resbalaron en su interior y me deshago de gusto cuando comienzan a moverse muy despacio en mis entrañas. Me despojo de las braguitas y la respiración pausada comienza a volverse trabajosa e inquieta. Quiero pensar en Sebas. Quiero que sea mi visitante. Que sea él quien entra en mi cama y me toma, pero no lo es… quien habita mis sueños es otro… en mis fantasías es Marcelo quien me devoraba con sus besos, es él quien expl

