PERSEPHONE
Hoy es la noche donde lo volveré a ver, después de nuestro encuentro en el árbol de granadas, no se si hago lo correcto involucrándome con el sabiendo que es el hermano de mi mamá y que ella detesta a todo lo que sea relacionado con los otros olímpicos, hombres más que nada.
-Recuerda solo escuchar, no interactuar directamente con ellos-
Las ninfas me vestían con mis ropas sagradas, mientras mamá me repetía todo lo que tenia que hacer esta noche; las ropas estaban bordadas con hilos dorados, la tela transparentosa, dejaba ver la mi silueta, pero no por completo.
-Te veré al amanecer querida-
-Mamá, tranquila, no es la primera vez que hago esto-
-Lo se, solo tengo un presentimiento, eso es todo-
El corazón se me detuvo, espero que ella no se refiera a mis encuentros con Hades, la tomo de las manos
-Todo saldrá bien, harán sus ofrendas y nosotros les daremos sus cosechas-
Mamá asintió y me fui hacia la colina donde se harían las ofrendas y lo mejor no esta muy de el.
Al llegar ahí, una brisa deliciosa surcaba por la colina, solté unos pétalos, como la flor que le di a el y los mande junto con la brisa.
Cuando la Luna llego su punto más alto, nuestros fieles comenzaron a llegar, pidiendo lo mismo de siempre, una buena cosecha para alimentar a sus familias
-Vaya luces hermosa esta noche-
Hades apareció rodeado de mis pétalos, el se veía especialmente guapo esta noche, o es mi deseo de verlo y tenerlo a mi lado, se acerco lentamente a mi, y yo no sabia como reaccionar, es la primera vez que el me ve así
-Gracias...-
Me tomo de la cintura y me beso apasionadamente, la tela de mis vestiduras era tan delgada que podía sentir sus dedos directamente sobre mi piel
-Por favor que mi hija tenga hijos pronto-
Hades y yo nos separamos, era la primera vez que escuchaba una plegaria así
-No creí que vinieras-
-¿Por que?-
-Bueno soy una diosa de bajo rango-
Hades me acerco de nuevo a el y me tomo el rostro
-Tu eres Persephone diosa de la primavera y de la fertilidad hija de Zeus y Demeter y espero que pronto mi reina-
Me le quede viendo, sonaba completamente honesto al respecto
-¿Ah que te refieres?-
-Eh mandado un escrito a Zeus pidiéndole que seas mi reina-
Me aparte de el, quiere que sea su reina, mi madre se opondrá por completo, me desplome, me cubrí la cara, no quería que viera mis lagrimas brotar.
Escuche como se puso frente a mi se arrodillo y me quito las manos del rosto, con su pulgares enjuago mis lagrimas.
-¿Que pasa? ¿No quieres?-
-No es eso... mi madre se opondrá por completo, ah hablado con Hestia, quiere que sea una diosa de virginidad perpetua como ella-
Hades abrió mucho los ojos
-Bueno hay algo que podremos hacer-
-La conoces mejor que yo, se alejo del olimpo para estar lo mas lejos de Zeus y a hecho lo mismo conmigo-
-Yo quiero que seas mi reina-
Me tomo del rostro y me planto un suave beso
-¿Tu quieres ser mi reina y pasar la eternidad a mi lado?-
Me le quede viendo, sus ojos tenían un matiz de esperanza
-Si, si quiero-
Solloce y me abalance sobre el para abrazarlo, pude sentir como su cuerpo se relajo en el momento en que dije que si, nos besamos, un beso donde vertimos todo ese deseo y anhelo de permanecer juntos.
El beso se hizo cada vez más profundo y apasionado, con cuidado Hades me despojo de mis vestiduras, me coloco sobre su regazo, su erección ya estaba más que presente, me besaba mientras con sus manos amasaba mis pechos, yo me frotaba sobre su erección mientras lo despojaba de su túnica
-Ya quiero que seas mía-
Me susurro en mis labios
-También yo-
Me recostó con cuidado y me fue plantando besitos en el rostro, mis manos buscaban su erección, fue descendiendo por mi cuello y mis pechos, les dedico su tiempo a cada uno, bajo por mi abdomen y recorrió mi cadera con su lengua, me abrió las piernas y se inclino entre ellas, paso su lengua sobre mi intimidad y me retorcí al contacto
-Quieta-
asomo su cabeza, me sonrió maliciosamente y siguió besando y lamiendo mi sexo hasta que una ola de éxtasis estallo dentro de mi.
Aun seguía con los efectos de ese orgasmo y me coloco de nuevo en su regazo.
-Recuéstate-
Solo alcance a decir, sin dudarlo el se recostó sobre mis vestiduras, su erección aun estaba ahí, esperando impaciente, me coloque sobre ella
-Persephone espera...-
Me incline sobre el y lo bese
-Shhh, lo se mejor que nadie-
Me enderece y comencé a frotarme sobre su erección, mis fluidos hacían que resbalara con mayor facilidad, Hades simplemente se dejo llevar por mis movimientos.
Mi placer creció cada vez más y más, las manos de Hades apretaban con fuerza mis caderas, hasta que estalle sobre su m*****o y el se se vino también, salpicándose el abdomen con su propio semen, me agache y con mucho cuidado lo limpie con mi lengua.
Estábamos recostados, desnudos, abrazados, pero pronto amanecería
-Escucha, pronto todos los olímpicos nos reuniremos para ponernos al tanto sobre nuestros reinos, eso incluye a tu madre-
Me recosté sobre su pecho y el acariciaba mi cabello
-¿Tendré que ir yo también?-
-Aun no, en términos de Diosa aun eres como una bebe, así que tu madre se encargara de todo-
-Que bueno-
-Tendré una respuesta de Zeus pronto sobre mi petición de que seas mi reina y el notificara a todos los olímpicos-
-Mi madre se pondrá desquiciada, no lo permitirá-
-Yo no permitiré que me alejen de ti-
-¿Pero como?-
-Te raptare si es necesario, solo me basta con que tu desees lo mismo que yo-
Nos quedamos otro momento así, hasta que los primeros rayos del sol salieron
-Es hora-
Se puso de pie y me ayudo a vestirme, se aseguro de que quedara exactamente igual que como me habían vestido, lo ayude con su túnica y me planto un beso
-Toma-
Me coloco un fino brazalete, apenas visible, parecía que tenia las estrellas del firmamento
-Este brazalete te abrirá la puerta del inframundo, úsalo en caso de emergencia, yo estaré esperándote si lo usas-
Me planto otro beso y se fue, justo a tiempo por que ya venia mi madre junto con las ninfas para recoger las ofrendas
-¿Como te fue?-
-Bien, se esmeraron con sus ofrendas-
Mi mama se me quedo viendo más de lo necesario, me acaricio el rostro y sonrió, me temo que ya sospecha algo, regresamos en silencio, mientras yo jugueteaba con el brazalete que me regalo el.
-Siéntate, te preparare algo de comer, después puedes descansar todo el día si así lo deseas-
-Mamá, anoche hubo algo diferente en las plegarias-
-¿Ah si?-
-Si, hubo personas que pedían por tener un hijo pronto ¿Por que me pedirían algo así si, si solo soy la diosa de la primavera?-
La cara de mi mama cambio, dejo mi plato a medio colocar, una sombra de terror se asomo por sus ojos.
-Bueno seguro que no eran de por aquí, anda come y luego descansas debes de estar exhausta-
Al terminar me fui a mi cuarto, Dafne ya me estaba esperando para ayudarme con las vestiduras, me puse mi túnica y me recosté, aunque no estaba cansada, solo estaba en espera de esa respuesta.