CAP V

1261 Words
PERSEPHONE Se escucho un estruendo; como cuando un trueno toca la tierra y la hace temblar, salí de mi habitación, y fui al cuarto de mi madre, de ahí vino aquel estruendo; su puerta estaba a medio cerrar, se podía escuchar lo que hablaban dentro -No lo permitiré, es solo una niña- -No lo es Demeter- -Es mi hija- -También la mía, te permití criarla lejos del Olimpo, lejos de mi, pero a llegado el momento de que tome su lugar dentro de nuestro Panteón como la Diosa de la fertilidad que lo es- Mi madre sollozo, no aceptaría aunque su vida dependa de ello. -Ella ni siquiera sabe que es una diosa de la fertilidad, ella solo es una diosa de la primavera- -Deja de engañarte y engañarla a ella, además eh recibido una petición para casarse con ella- El rostro de mi madre palideció -¿De quien?- -Hades a venido a mi para pedirme que Persephone sea su reina- -No, no, ella no quiere ser una reina, ella quiere ser una virgen perpetua- Pude ver confusión en el rostro de Zeus, si cree las palabras de mi madre corre peligro mi unión con Hades, sin pensarlo dos veces entre y azote la puerta del cuarto sobresaltándolos -No es cierto, no quiero ser una virgen perpetua, yo quiero pasar mi eternidad con Hades- Me arrodille a los pies de Zeus y el me acaricio el cabello -Persephone, ni siquiera lo conoces- Levante mi rostro que ya estaba bañado en lagrimas, mi a mi madre y a mi padre -No es cierto, llevamos días viéndonos, el me visita mientras florezco los campos- La sorpresa de Zeus era evidente y el horror de mi madre aun más -Ponte de pie hija- Zeus me tendió sus manos y me puse de pie -Esto ridículo, ya le dije que si a Hestia- -¿Por que hiciste eso sin consultarme?- Mire aterrorizada a Zeus, el estaba molesto, esta claro que ni el ni yo quiere esa opción -Madre sino permites que me case con Hades me iré al Olimpo o directo al Inframundo con el- -No dejare que arruines tu vida a lado de el, solo te querrá por un tiempo y después desfilara frente a miles de ninfas y mortales- Yo se que no se refería a el, mientras decía todo eso, miraba a Zeus, esta clara la herida que aun tiene -El no es así y lo puedo probar- Extendí mi brazo y ese hermoso brazalete apareció con todo su esplendor, mi madre se derrumbo y mi padre asintió como si la decisión ya fuera tomada -Bien entonces esta hecho, hare el anuncio en la próxima reunión con todos los Olímpicos- Me rodeo los hombros y salimos del cuarto de mi madre, ella se quedo ahí, derrotada tal vez, ya en el recibidor Zeus me acaricio el rostro y me sonrió -Serás una gran reina- -Espera, dale a beber un poco de tu ambrosia, el pudo encantarla, ella aun es joven y no sabría la diferencia entre amor y un encantamiento- Mi madre apareció con un nuevo intento de impedir a toda costa esta unión -¿Me crees capaz de caer tan bajo?- Ahí estaba el en la entrada de la casa, mi madre palideció aun más, mire a Zeus pidiéndole permiso de ir con el y asintió, el al verme abrió de par en par los brazos y corrí hasta ellos. -Ya basta Demeter, se hará esta boda y si haces algo para provocar lo contrario no solo tu lo pagaras sino tus súbditos- Mi padre sentencio -¿Que haces aquí?- Levante el rostro para verlo, bueno pase una muy buena noche y salí a dar un paseo cuando vi a Zeus venir acá y vine para temer mi respuesta y hablarlo con Demeter...- Me acaricio el rostro -Bien se casaran en tres días y la presentaras ante todos como tu nueva reina- -Así se hará- Un estruendo sonó justo frente a mi, gire el rostro, un escudo invisible frente a nosotros se formo y los puños de mi madre sangraban -¡DEMETER!- -Madre ya basta, por favor- Zeus lanzo un rayo de un color que nunca había visto, en cuanto toco a mi madre ya no podía sentir su poder divino -¿Que has hecho?- Mi madre veía con odio genuino a Zeus -Selle tus poderes divinos al mínimo, para que aun puedas cumplir tus deberes, pero no podrás atacar a nadie y si sigues así te confinare a tu cuarto o a una celda y no estarás presente en la boda de nuestra hija- Mi madre se derrumbo, derrotada, solo asintió. -¡Hebe!- Grito Zeus, una chica delgada, con el cabello de Zeus y los ojos de Hera apareció -Ella es tu hermana Hebe, ella se encargara de ti hasta el día de la boda, ella prepara tus ropas para ese día- Ella asintió y me sonrió dulcemente -Bien, nos vemos en tres días- Se giro a ver a mi madre - y no hagas nada estúpido, no seré tan compasivo la próxima vez- y con otro estruendo desapareció. Hades se acerco a mi madre, le tendió la mano, ella lo miraba con odio, asco -Vamos Demeter tu y yo nunca hemos tenido roces, que siga así- Me coloque a lado de Hades -Mama, por favor...- Ella tomo su mano, se puso de pie, nos miro y se fue a su cuarto sin decir nada -No quería que nuestro compromiso fuera así- Se giro y me acaricio el rostro y me planto un beso en la frente -Bueno pudo ser peor- Hades hizo una mueca, lo abrace y el me acuno en sus brazos -Tengo que partir y preparar todo para nuestra boda, pero quiero que conozcas alguien- Salimos de mi casa, Hebe nos seguía a una distancia prudente -Ellos son Hypnos y Thanatos, cuando ellos hagan su recorrido para recoger y guiar a las almas mortales pasaran a verte y traerán lo que necesites y también comenzaran a ponerte al día- Los mire, eran hermosos a su manera, ambos te generaban una paz al momento de verlos, me reverenciaron, Hades les indico que podían irse y se giro de nuevo hacia mi -Es hora de partir, te veré en tres días- Me beso y coloco una barrera a mi alrededor, no dije nada, entendí el porque -Hebe, encargarte, en estos días recibirás algunas túnicas y joyas para que la vistas- -Así será Tío- -Espero con ansia que pasen estos tres días- Nos despedimos, Hebe y yo entramos a mi casa, completamente en silencio, me deje caer en una silla Hebe seguía de pie -Vamos siéntate, no tienes porque permanecer de pie- Me sonrió y se sentó a mi lado, me dolía la cabeza -Te prepararé un te- Hebe desapareció un segundo y volvió con una taza humeante de te -Toma, te ayudara a relajarte y a descansar, tienes que lucir aun más hermosa dentro de tres días- Le sonreí a Hebe, era tan dulce A la mañana siguiente desperté, escuche voces que venían del comedor, era mi madre y Hebe -Buenos días, te preparare algo- Hebe se puso de pie y se fue a la cocina -Bien me iré a mi cuarto, gracias Hebe- -Mama espera- La tome de la mano -Mamá, por favor...- -Solo dame tiempo- Se soltó de mi agarre, Hebe apareció con mi desayuno -Por cierto te mandaron regalos- Hebe acomodo toda en la sala, túnicas, joyas, ambrosia -Vino con esta nota- -Esto solo es el comienzo, reina mía-
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