PERSEPHONE
Se escucho un estruendo; como cuando un trueno toca la tierra y la hace temblar, salí de mi habitación, y fui al cuarto de mi madre, de ahí vino aquel estruendo; su puerta estaba a medio cerrar, se podía escuchar lo que hablaban dentro
-No lo permitiré, es solo una niña-
-No lo es Demeter-
-Es mi hija-
-También la mía, te permití criarla lejos del Olimpo, lejos de mi, pero a llegado el momento de que tome su lugar dentro de nuestro Panteón como la Diosa de la fertilidad que lo es-
Mi madre sollozo, no aceptaría aunque su vida dependa de ello.
-Ella ni siquiera sabe que es una diosa de la fertilidad, ella solo es una diosa de la primavera-
-Deja de engañarte y engañarla a ella, además eh recibido una petición para casarse con ella-
El rostro de mi madre palideció
-¿De quien?-
-Hades a venido a mi para pedirme que Persephone sea su reina-
-No, no, ella no quiere ser una reina, ella quiere ser una virgen perpetua-
Pude ver confusión en el rostro de Zeus, si cree las palabras de mi madre corre peligro mi unión con Hades, sin pensarlo dos veces entre y azote la puerta del cuarto sobresaltándolos
-No es cierto, no quiero ser una virgen perpetua, yo quiero pasar mi eternidad con Hades-
Me arrodille a los pies de Zeus y el me acaricio el cabello
-Persephone, ni siquiera lo conoces-
Levante mi rostro que ya estaba bañado en lagrimas, mi a mi madre y a mi padre
-No es cierto, llevamos días viéndonos, el me visita mientras florezco los campos-
La sorpresa de Zeus era evidente y el horror de mi madre aun más
-Ponte de pie hija-
Zeus me tendió sus manos y me puse de pie
-Esto ridículo, ya le dije que si a Hestia-
-¿Por que hiciste eso sin consultarme?-
Mire aterrorizada a Zeus, el estaba molesto, esta claro que ni el ni yo quiere esa opción
-Madre sino permites que me case con Hades me iré al Olimpo o directo al Inframundo con el-
-No dejare que arruines tu vida a lado de el, solo te querrá por un tiempo y después desfilara frente a miles de ninfas y mortales-
Yo se que no se refería a el, mientras decía todo eso, miraba a Zeus, esta clara la herida que aun tiene
-El no es así y lo puedo probar-
Extendí mi brazo y ese hermoso brazalete apareció con todo su esplendor, mi madre se derrumbo y mi padre asintió como si la decisión ya fuera tomada
-Bien entonces esta hecho, hare el anuncio en la próxima reunión con todos los Olímpicos-
Me rodeo los hombros y salimos del cuarto de mi madre, ella se quedo ahí, derrotada tal vez, ya en el recibidor Zeus me acaricio el rostro y me sonrió
-Serás una gran reina-
-Espera, dale a beber un poco de tu ambrosia, el pudo encantarla, ella aun es joven y no sabría la diferencia entre amor y un encantamiento-
Mi madre apareció con un nuevo intento de impedir a toda costa esta unión
-¿Me crees capaz de caer tan bajo?-
Ahí estaba el en la entrada de la casa, mi madre palideció aun más, mire a Zeus pidiéndole permiso de ir con el y asintió, el al verme abrió de par en par los brazos y corrí hasta ellos.
-Ya basta Demeter, se hará esta boda y si haces algo para provocar lo contrario no solo tu lo pagaras sino tus súbditos-
Mi padre sentencio
-¿Que haces aquí?-
Levante el rostro para verlo, bueno pase una muy buena noche y salí a dar un paseo cuando vi a Zeus venir acá y vine para temer mi respuesta y hablarlo con Demeter...-
Me acaricio el rostro
-Bien se casaran en tres días y la presentaras ante todos como tu nueva reina-
-Así se hará-
Un estruendo sonó justo frente a mi, gire el rostro, un escudo invisible frente a nosotros se formo y los puños de mi madre sangraban
-¡DEMETER!-
-Madre ya basta, por favor-
Zeus lanzo un rayo de un color que nunca había visto, en cuanto toco a mi madre ya no podía sentir su poder divino
-¿Que has hecho?-
Mi madre veía con odio genuino a Zeus
-Selle tus poderes divinos al mínimo, para que aun puedas cumplir tus deberes, pero no podrás atacar a nadie y si sigues así te confinare a tu cuarto o a una celda y no estarás presente en la boda de nuestra hija-
Mi madre se derrumbo, derrotada, solo asintió.
-¡Hebe!-
Grito Zeus, una chica delgada, con el cabello de Zeus y los ojos de Hera apareció
-Ella es tu hermana Hebe, ella se encargara de ti hasta el día de la boda, ella prepara tus ropas para ese día-
Ella asintió y me sonrió dulcemente
-Bien, nos vemos en tres días- Se giro a ver a mi madre - y no hagas nada estúpido, no seré tan compasivo la próxima vez-
y con otro estruendo desapareció.
Hades se acerco a mi madre, le tendió la mano, ella lo miraba con odio, asco
-Vamos Demeter tu y yo nunca hemos tenido roces, que siga así-
Me coloque a lado de Hades
-Mama, por favor...-
Ella tomo su mano, se puso de pie, nos miro y se fue a su cuarto sin decir nada
-No quería que nuestro compromiso fuera así-
Se giro y me acaricio el rostro y me planto un beso en la frente
-Bueno pudo ser peor-
Hades hizo una mueca, lo abrace y el me acuno en sus brazos
-Tengo que partir y preparar todo para nuestra boda, pero quiero que conozcas alguien-
Salimos de mi casa, Hebe nos seguía a una distancia prudente
-Ellos son Hypnos y Thanatos, cuando ellos hagan su recorrido para recoger y guiar a las almas mortales pasaran a verte y traerán lo que necesites y también comenzaran a ponerte al día-
Los mire, eran hermosos a su manera, ambos te generaban una paz al momento de verlos, me reverenciaron, Hades les indico que podían irse y se giro de nuevo hacia mi
-Es hora de partir, te veré en tres días-
Me beso y coloco una barrera a mi alrededor, no dije nada, entendí el porque
-Hebe, encargarte, en estos días recibirás algunas túnicas y joyas para que la vistas-
-Así será Tío-
-Espero con ansia que pasen estos tres días-
Nos despedimos, Hebe y yo entramos a mi casa, completamente en silencio, me deje caer en una silla Hebe seguía de pie
-Vamos siéntate, no tienes porque permanecer de pie-
Me sonrió y se sentó a mi lado, me dolía la cabeza
-Te prepararé un te-
Hebe desapareció un segundo y volvió con una taza humeante de te
-Toma, te ayudara a relajarte y a descansar, tienes que lucir aun más hermosa dentro de tres días-
Le sonreí a Hebe, era tan dulce
A la mañana siguiente desperté, escuche voces que venían del comedor, era mi madre y Hebe
-Buenos días, te preparare algo-
Hebe se puso de pie y se fue a la cocina
-Bien me iré a mi cuarto, gracias Hebe-
-Mama espera-
La tome de la mano
-Mamá, por favor...-
-Solo dame tiempo-
Se soltó de mi agarre, Hebe apareció con mi desayuno
-Por cierto te mandaron regalos-
Hebe acomodo toda en la sala, túnicas, joyas, ambrosia
-Vino con esta nota-
-Esto solo es el comienzo, reina mía-