Cap 15 Sorprendentemente el beso con Sara no lo había asustado ni repelido ¡no! todo lo contrario, lo había dejado con ganas de más. Le hubiese gustado quedarse y hablar con ella para saber si los dos estaban en la misma página, si los dos sentían lo mismo. Pero no había podido ser. Tras escuchar el golpe de la doncella en la puerta, Sara lo había empujado prácticamente hacia la ventana y le había señalado el árbol, él le había mirado con una ceja elevada, sin entender precisamente que era lo que le pedía, logrando que Sara rodara sus ojos y en un susurro le explicase -baje por el árbol- había indicado ella y el abrió sus ojos ante la sorpresa- oh vamos no es difícil, yo lo he hecho muchas veces- comento como si nada, para luego volver a empujarlo suavemente hacia la barand

