Cap 14 Al día siguiente el doctor reviso una vez más a Sara y pronuncio las palabras que dejaron entre aliviados y decepcionados a las personas que se encontraban en el gran salón: Sara ya se encontraba lo suficientemente sana y fuerte como para poder volver a su hogar. Marcus no quería dejarla ir, aun así, se obligó a solo besarle la mano y sonreírle asegurándole que contaba con un amigo y que la visitaría y vería en las siguientes veladas. Se podía vislumbrar la tristeza en los ojos de ella, claramente no quería marcharse, se había acostumbrado tanto a estar cerca del hombre que ocupaba cada uno de sus pensamientos, que le era difícil e incluso aburrido pasar el día en compañía de su doncella en su propio hogar. La cena estaba transcurriendo en silencio cuando el mayordomo ingr

