El tiempo se me ha hecho eterno para que estuviera la pre venta de boletos, el día indicado, pedí mi día y fui de las primeras en la fila para comprar mis boletos, hubiera querido adquirir un vip, pero mi economía no me lo permitió, solo compre de las primeras filas en modo pobre por así decirlo, lo que si hice fue hacer una reserva en un restaurante que está en el aeropuerto, la cual da vista al lugar donde mi Lemin dará una rueda de prensa, podría estar abajo para verlo más de cerca, pero ya me imagino la cantidad de fans que habrá y no quiero ser una de esas hostigosas.
El lugar que reserve tiene una pequeña terraza y da directo al pequeño escenario donde él estará, desde ese lugar podre admirarlo con toda tranquilidad y sin ser una molestia para él. Espero con ansias el día de su llegada, le pedí a Bety, que me acompañara, pero al ser madre soltera sus días libres no los pude ocupar en otra cosa que no sea estar al pendiente de su pequeño hijo, por lo cual me tendré que ir sola.
Por fin llega el día y aún estoy que no me la creo por fin veré a mi amor platónico, porque no puede ser otra cosa, aun así, me siento en extremo nerviosa, siento como si mi corazón estuviera por saltar de mi pecho, ni siquiera puede probar bocado, traigo toda una revolución en mi estómago, que no me deja, siento que si pruebo algo esto terminara trágicamente y por nada del mundo pienso perder esta oportunidad.
Me alisto para irme, quisiera poder dar a conocer mi belleza y que él se enamore de mí a primera vista como en mis sueños y ahí quedara solo en un sueño, estará lleno de tanta gente y yo estaré a tal distancia, que ni siquiera se dará cuenta de mi presencia, así, que opto por mi atuendo de siempre, me puse unos jeans ajustados en color obscuro, una blusa de acrilán de cuello es un poco holgada, color verde pistache, ya que por ser inicio de otoño el día esta nublado y algo fresco, me pongo unos botines negros, me peino con mi chongo habitual y mis anteojos, esos no pueden fallar o no alcanzare a ver el bello rostro de mi Lemin.
Al llegar al lugar ya está lleno de gente, es increíble la fama de mi amor, yo no me apure a llegar temprano, porque no pienso meterme en la multitud y porque solo reserve por el tiempo que estará la conferencia de prensa, así que me voy directo al lugar para ingresar y esperar con ansias la aparición de él.
Ingreso y me dirigen a la mesa que reserve, queda en el lugar preciso, desde este ángulo podré ver muy bien su perfil, admirarlo a placer, tomo asiento y me quedo ahí observando, la mesera me lleva la carta, pero al ver los precios casi me da un infartó, con la compra del boleto en primera fila quede en quiebra, por el momento solo le pido un vaso de agua y le digo que estoy esperando a una persona, que vergüenza, solo esperare a verlo un momento y saldré corriendo, no puedo darme el gusto de darme una buena comida, no por lo menos en este lugar.
Hasta este momento es que me pongo a observar bien el lugar y la gente que lo frecuenta, en mi locura no analice nada de eso, pero ahora que lo veo bien, es un lugar bastante lujoso, solo gente de alto nivel entra, mi siento fuera de lugar con mi atuendo, creo que el platillo más económico es mi sueldo de una semana, sé que a pesar de la reserva también tengo que consumir, solo espero que mi amado no tarde en salir o no sabré que hacer.
Veo la hora y según mi extensa investigación, su vuelo ya debió haber aterrizado, no sé porque tarda en llegar al lugar de la rueda de prensa, todo está abarrotado de gente esperando por él, se ve que reforzaron la seguridad, pero aun así me preocupa que no sea suficiente y que puedan lastimarlo, las fans se ven enloquecidas, gritan aclamando su llegada, veo que llega más personal para apoyar con la coordinación yo creo que por eso aún no parece, hasta que no quede todo bien seguro.
Yo me comienzo a sentir más nerviosa y ansiosa, más porque la mesera ha vuelto para saber si pediré algo, le informo que aún no llega la persona que estoy esperando, le digo que seguro esta atorado por la multitud, solo asiente con la cabeza, pero puedo sentir su mirada de que no creyó una sola palabra, me daría pena si vuelve una vez más, así que creo que antes de eso tendré que irme, sin poder haber logrado verlo como quería.
—Disculpe señorita, ¿cree que podamos compartir mesa? —Un hombre de aspecto asiático, junto con otro en una silla de ruedas me sacan de mis pensamientos, pronuncia con dificultad el español, por lo cual creo que no entendí lo que dijo.
—Perdón, no le entendí —
—Que, si podemos compartir mesa con usted, vera mi hermano necesita alimentarse, pero por tanta genta no encontramos un lugar, la vi sola y pensé me podría ayudar compartiendo mesa con usted —
—Claro tome asiento —Ay dios, por un momento pensé que me estaban diciendo que me fuera, que ya habían pedido esta mesa y se las habían dado ya que no he consumido nada, justo veo que la mesera se acerca—
—Me dijeron los señores que usted los estaba esperando, ¿son ellos las personas que estaba esperando? —Por lo visto estos mintieron, pero por ahora me conviene, solo espero no sean unos locos fanáticos que se estén aprovechando.
—Si, son ellos las personas que estaba esperando —
—Perfecto, ¿entonces puedo pedir su orden? Y disculpe la pregunta, pero como dijo que solo esperaba a una persona —
—Entiendo, no se preocupe es solo que al final mi amigo trajo a su hermano, pero bien chicos pidan —Les digo y ven la carta, el de la silla de ruedas se ve que o está muy enfermo o no entiende el español se secretea con el que me pidió sentarse y es él, el que hace el pedido de los dos.
—¿Y la señorita que pedirá? —La mesera me pregunta y parezco que tengo algo en la cara ya que todos voltean a verme, me pongo roja y ahora no sé qué hacer, creo que, ya que ellos me han utilizado, yo haré lo mismo pediré un platillo no tan caro y en un descuido me saldré corriendo, dejando que ellos paguen, me da pena hacer estas cosas, pero creo no tengo opción.
—Para mí un Tortellinis Frutti Di Mare —No tengo ni idea de que es, solo espero sepa rico y pueda comerlo, la mesera se retira y yo no sé qué hacer sentada con dos desconocidos, por un momento pienso que al ser asiáticos posiblemente llegaron en el mismo vuelo de mi Lemin.
—Ustedes ¿de donde son? —Le pregunto al que me pidió el lugar, ya que el de la silla de ruedas me da como miedo, tiene un gorro obscuro con jeroglíficos coreanos creo, bordados en color blanco, lentes, cubre bocas y esta tapado con unas mantas en las piernas, lleva un suéter encima que se ve le queda algo grande, pero su mirada es fija y penetrante, me pone nerviosa.
—Nosotros venimos de corea —Su contestación es simple y algo cortante, cuando pidió el lugar fue muy amable, ya que está aquí sentadito, se porta grosero, así es la gente solo mientras te utilizan son amables, por eso es que prefiero aislarme de la gente, ahora ya se me está quitando el remordimiento de que saldré huyendo.
—Ok, pues bienvenidos —Les digo y volteo a ver si es que ya por fin aparece mi amor, pero no, solo veo que el personal de seguridad está intentado controlar y ordenar a la gente.
—Yo me disculpo, saldré un momento, le puedo pedir que cuide de mi hermano, no tardo — Vuelve a ser amable a solicitar mi ayuda, solo asiento con mi cabeza y él se va, solo espero no me deje abandonado a su hermanito y el problema de la cuenta —
La mesera llega con el pedido, para ellos son unos grandes platillos, pidieron mucho, antes no me di cuenta, pero ahora que se fue el otro me da miedo que no vuelva y tenga yo el problema de pagar, no quiero ni imaginar la cuenta de todo esto, no sé porque no pienso las cosas antes de hacerlas, como se me ocurre decir si a todo, más a unos desconocidos y extranjeros, solo espero no terminar metida en un problema. Por fin veo de que se trata mi platillo y no es más que pasta con mariscos, se ve y huele riquísimo.
Doy un vistazo abajo para ver cómo sigue lo del evento, solo espero no cancelen, me dispongo aprobar tan delicioso platillo en lo que espero, total ya estoy metida en este lio, el chico permanece callado, agacha la cabeza para comer y solo baja un poco su cubre bocas para ingerir sus alimentos, por un momento me preocupo, no sé qué enfermedad tenga o si sea alguna condición física lo que lo tiene en esa silla y tal vez necesite ayuda para comer.
—¿Necesitas ayuda? —Le digo y hago señas con mis manos, haciendo como que como y lo señalo, esperando me entienda, ahora que lo pienso debería tomar un curso de lenguaje de señas, estando en esta situación me pareció importante, que tal que él sea sordo, mudo y yo no sé cómo comunicarme con él, creo es importante para poder ayudar y comunicarse, aunque al parecer si me entendió, ya que solo mueve la cabeza y sigue comiendo.
—Está bien, sigue en lo tuyo, yo por el momento degustare esta rica pasta en lo que espero al amor de mi vida —Al decir eso, siento su mirada fija en mí, volteo a verlo y baja la cabeza, creo que, si me entiende o eso quiero pensar, tal vez no y solo me mira como intentando entender.
—Dime ¿entiendes lo que te digo? — No dice nada, solo baja más la cabeza, por lo cual creo que no y que solo esta nerviosos por no entender mi idioma —¿Hablas inglés? ¿speak English? —Asiente con la cabeza —No pues que pena, porque yo no, solo se preguntar si lo hablas, me rio ante mi ocurrencia.
—Ay dios debes pensar que estoy loca, yo en este momento lo estoy pensando, hablando con un total desconocido, que ni siquiera creo que me entienda —Vuelvo a reír y sigo comiendo, él igual, pero me observa, siento su mirada.
Casi termina lo que hay en su plato, este hombre sí que tenía hambre casi termina todo, creo que a su hermano no le dejara nada y ahí vuelve mi angustia el bendito hermano nada que regresa, empiezo a creer que, si lo dejo aquí abandonado conmigo, ¿Qué hare si es así? ¿Cómo pagare la cuenta y que hare con este chico que ni me entiende?, muevo mi cabeza en negativa, no quiero pensar cosas y vuelvo mi atención a mi comida y hacia el lugar donde ya debería estar el amor de mi vida, cuando hago eso siento su mirada.
—Te preguntaras porque miro tanto hacia abajo, pero la respuesta es simple, si estoy aquí por él, si no fuera así en mi vida hubiera entrado a este lugar tan caro, pero con tal de verlo, aunque sea de lejos lo vale, ese hombre que esta por aparecer ahí es el gran amor de mi vida sabes, sí sé que suena raro es una celebridad, pero en verdad lo amo, es tan lindo y tan guapo, pero no es por eso que lo amo solamente, es por su gran corazón, su humildad, a pesar de ser quien es y ganar tanto, sigue siendo sencillo y ayuda a mucha gente —Suelto un suspiro, él solo me observa, yo vuelvo mi mirada hacia la gente.
—Ves cuanta gente hay esperándolo, lo aman, pero no como yo ellas solo lo ven como el guapo actor y cantante, no como persona, como lo veo yo, me encanta sabes, sueño todo el tiempo con él y sé que cualquiera pensaría que estoy loca, pero es mi ideal de hombre lo tiene todo, su físico ufff me enloquece, he fantaseado tanto con él, hasta sueños húmedos he tenido con él —Rio y me hecho aire con las manos solo de recordar esos sueños candentes —Que bueno que no me entiendes, si no que vergüenza, pero es que de verdad si no es con él, no es con nadie, así que moriré sola y olvidada como dice mi madre, porque un hombre así jamás se fijaría en alguien como yo.
Eso me da lago de pesar, ese chico solo me observa, ya termino su comida y volvió a cubrirse, mira igual que yo a la multitud, veo que escribe algo en su celular y espero sea que le mando mensaje a su hermano para que venga por él.
—Veo que sí que tenías hambre, terminaste con todo, a tu pobre hermano no le dejaste nada, espero no tarde y que, si vuelva por ti, si no, tendremos que salir huyendo de aquí, porque yo no tengo para pagar semejante cuenta, ¿tú tienes dinero? —Alza la mirada y me mira —Ay cierto que no entiendes, que si tu money —Le hago señas como de contar dinero —Niega con la cabeza.
—Genial, ninguno de los dos tenemos un peso y tu hermanó al parecer si te abandono aquí, escucha cuando mi amor aparezca, yo me levantare a verlo un momento, porque a eso vine y no perderé la oportunidad, después hago como que te llevo al baño y salimos corriendo, ese era mi plan, para mi sola, pero bueno ahora huiremos los dos, te agarras bien de esa silla, porque correré muy rápido ok —El cómo siempre solo me observa —Ay cierto que no me entiendes, solo espero que cuando sientas que corro te agarres bien.
Me quedo observando y veo que empiezan a prender el sonido y alistar cámaras y todo, me enderezo para ver y sonrió con emoción, eso es señal de que mi Lemin, está por aparecer.
—Una disculpa por la tardanza, pero con tanta gente fue difícil recoger las maletas —El hermano entra y se disculpa.
—No te preocupes, pero si pensé que habías abandonado a tu pobre hermano aquí conmigo —
—No, eso jamás, bueno nosotros ya nos retiramos, yo pagare la cuenta no te preocupes y gracias por la ayuda, mi hermano necesitaba comer, puedes pedir un postre en premio por cuidar de mi hermano —
—Gracias por lo de la cuenta con eso ya no es necesario nada más, al final terminé yo obteniendo más, fue un gusto cuidar a tu hermano, sé que no me entiende, pero por lo menos tuve un momento de compañía y pude platicar con alguien, solo espero no haberlo asustado— Sonrió y le doy la mano, el me gradece nuevamente y se despide con una reverencia agachando su cabeza, al igual que su hermano y se van.
Al poco rato regresa la mesera con una rica tarta de fresas, me dice que mi amigo lo pido para mí y que la disfrute, ese chico resulto ser genial, me arrepiento de mis malos pensamientos y me dispongo a disfrutar mi postre.
Casi estoy por terminar mi postre cuando veo que la gente comienza a enloquecer, yo me pongo de pie y observo por la terraza, y lo veo, lo veo entrar se ve tan genial, va caminando por un pequeño camino, va con su andar elegante y sofisticado como siempre, se ve tan radiante, que me quedo pasmada, él llega con su gran sonrisa al pequeño escenario y saluda con su mano a todas sus fans, yo ahí estoy que me da un infarto de felicidad, por fin, lo vi, por fin estoy cerca de él.
Se escuchan gritos enloquecedores, él sonríe ante tanta demostración de cariño, les manda besos con las manos y yo ahí me empiezo a sentir como en las nubes, hasta que de repente el voltea y ve hacia arriba, saluda, pero se detiene en un punto fijo, hacia donde estoy yo, siento su mirada, el saluda con su mano y alza un gorro, un gorro que yo reconozco de inmediato, él me manda un beso y sonríe.
¡Ay no!, yo siento que me voy a morir, era él, el de la silla de ruedas, era él, lo tuve todo este tiempo en mis narices y no lo reconocí, como pude no hacerlo, después de vivir obsesionada con él, dios quiero morir, él sigue saludando, pero sin dejar de ver en mi dirección, yo estoy que me aviento por la terraza, ay no todo lo que le dije y sí que me entendía, el habla muy bien el español, claro que entendió todo lo que dije.
Siempre soñé con un encuentro con él, pero nunca imagine algo así, ¿Cómo podría siquiera imaginarlo?, ay no, va a pensar que soy una loca, una fan obsesionada o algo así, que vergüenza, siento que comienza a faltarme la respiración hasta que de pronto todo es obscuridad y no se mas de mí, me pierdo en ella y creo es lo mejor, es como si la tierra me tragara y en este momento es mi mayor deseo.