CAP 4. Soñando

1880 Words
Despierto totalmente desorientada, me siento tan rara, siempre sueño con ver a mi amado Lemin y que estamos juntos, pero jamás había tenido un sueño tan real, esta vez sí me aluciné feo, mira que soñar que estuve con él y que hasta comimos juntos y que yo lo confundí con un pobre chico enfermo, ay no lo más terrible que le confesé todo lo que lo amo y como he tenido hasta sueños húmedos, ay no muero de risa, esto si esto si esta fuera de serie, ahora sí creo que necesito ir a terapia urgente. Muevo mi cabeza tratando de despabilarme de semejante sueño que me avente, las ansias de verlo me están poniendo mal, inhalo y exhalo con calma, me siento en la cama y veo que el lugar donde estoy no se parece en nada a mi recamara, abro los ojos con asombro veo todo a mi alrededor parece como una habitación de hotel y de un hotel lujoso, me tenso porque no sé qué hago aquí, bajo mi mirada hacia a mi cuerpo y verifico que este vestida, no sé qué demonios me paso ni en donde estoy, tengo mi ropa puesta, así que bajo, me pongo mis zapatillas que están debajo de la cama y me dispongo a salir, ya después averiguo bien que me paso, ahorita solo quiero salir corriendo. Salgo de la habitación y me topo con otro cuarto donde se encuentra una lujosa sala, al fondo se distingue una barra con bebidas y se ven dos puertas más, no sé si una de esas sea la salida o que me pueda encontrar, me detengo para analizar la situación siento más que perdida y me empiezo a sentir nerviosa y temerosa, no recuerdo que paso y ¿si me secuestro un mafioso como en las novelas? bueno, por juzgar el lugar debe ser uno muy poderoso y millonario, ay no muevo mi cabeza despejando esa idea y mejor bajo con cuidado los pequeños escalones que me llevan al centro de la sala, no se escucha ningún ruido, así que mejor aprovecho para escapar antes de que alguien llegue. Camino sigilosa, me acerco a la primera puerta y la abro con mucho cuidado, procurando no hacer ruido, abro solo un poco y me asomo, pero dentro de ella solo hay un lujoso cuarto de baño, cierro y camino de puntas hacia la siguiente puerta para realizar el mismo movimiento, pero en esta se encuentra una habitación aún más lujosa que en la que yo me encontraba, por el asombro abro demás y la observo un poco más detalladamente, el dueño de este lugar debe nadar en dinero sin duda, eso me llena aún mas de angustia, no sé dónde demonios este la salida, regreso a la sala para verificar bien, cuando escucho voces viniendo hacia a mí, me paralizo y quedo en medio de la sala. Escucho como se abre una puerta a mis espaldas, y escucho que entran varios hombres, no sé qué hacer me lleno de temor y aunque quisiera no soy capaz de voltear, me imagino una bola de tipos armados, seguro ya apuntándome pensando que voy a escapar, mi cuerpo tiembla. —Vaya por fin despertaste ¿Cómo te encuentras? —Escucho una voz que se me hace conocida por su acento extranjero, así que giro despacio, pero el temor que sentí al pensar que un grupo de mafiosos estarían apuntando, no es nada comparado a la realidad que tengo frente a mí. —Ey ¿estás bien? te has puesto pálida de nuevo —Ese es el tipo amable que me pidió compartir mesa con él en el restaurante, pero eso no es lo sorprendente, lo que me tiene paralizada es sin duda, él, él que solo me observa y camina hacia el sofá para dejar un maletín deportivo, quita el cubre bocas, que le tapaba su hermoso rostro y bebe agua de una botella, me vuelve a observa y sonríe. —¡Eyyy! Te estoy hablando —La manota de ese tipo moviéndose en frente de mi rostro y su grito que da casi en mi cara me sacan de mi ensoñación. —¿He? ¿Qué decías? —Apenas si logro decir, me tallo los ojos pensando que sigo soñando, si eso debe ser, esto debe ser un sueño, me doy unas palmaditas en mis mejillas, para ver si logro despertar. —Creo que estás loca mujer, en el restaurante parecías muy normal, pero ¿Por qué te pegas? —El tipo me ve como si fuera un bicho raro, pero él, solo está ahí mirando con una gran y hermosa sonrisa, que me derrite. —Pellízcame — —¿Qué? ¿Qué te pellizque? No, no tú estás loca, que quieres que te pellizque para que después me demandes por golpearte, no, estoy en un país extranjero y no me arriesgare a que me condenen por tus locuras — —Entonces ¿esto no es un sueño? ¿de verdad no estoy soñando? — —¿Enserio crees que estas soñando? Lo que paso fue que te desmayaste — —Es que como puede ser posible, que yo esté aquí frente a él, que comimos juntos y lo peor que no fui capaz de reconocerlo, no esto definitivamente tiene que ser un sueño — —Pues no, no estas soñando, todo esto es real —Esa voz, dios esa voz, veo como se acerca a mí y yo creo que volveré a desmayarme, está parado justo frente a mí, es tan alto y tan perfecto y su voz, ay esa voz hace que se me erice la piel —Ahora dime ¿Cómo te sientes? Desde ayer que perdiste el conocimiento no despertaste, el medico dijo que seguro fue un shock emocional, pero que al despertar estarías mejor. —¿Ayer? ¿desde ayer? ¿Cuánto tiempo estuve inconsistente? — —Pues veras, creo que aproximadamente unas quince horas, pero ahora dinos ¿Cómo te sientes? ¿quieres que llamemos de nuevo al médico? ¿le avisaras algún familiar? —Abro mis ojos con asombro al saber cuántas horas quede en la inconciencia frente a él, nunca en mi vida había sentido tanta vergüenza, lo que me faltaba hacer tremendo oso enfrente de él, pensara que soy un koala. —Me siento bien gracias por tanta molestia, no era necesario que me hubieran traído aquí, no quiero imaginar las molestias que cause, no es necesario avisar a nadie, yo vivo sola, creo que lo mejor será que me retire — —¿Y te iras así? —Él me pregunta. —¿Cómo? —Pregunto porque no sé a qué se refiere, creo que serán los gastos médicos —Perdón, ¿Cuánto es lo del médico? —Él solo me mira con esa hermosa sonrisa que siempre lleva en su rostro. —Me refería a que, si te vas a ir así, sin desayunar, no creo que sea lo apropiado después de tu desmayo, además no puedes salir de aquí — —¿Cómo que no puedo salir de aquí? — —Si niña allá afuera está lleno de reporteros y paparazis, imagina si alguien ve salir a una chica de la habitación de Lemin —Me dice el chico amable. —¿Y entonces que hago? — —Por lo pronto vamos a desayunar, muero de hambre después de estar horas en el gimnasio, ya después vemos cómo te haremos salir de aquí — —Te dije que no era buena idea traerla aquí, debimos llevarla alguna clínica —El amable está dejando de serlo, creo que no le agrada mi presencia. —Eso hubiera sido descortés, después que ella nos ayudó, aparte es una fan y tú sabes que lo más importante para mí son mis fans, así que ya no digas más y solo piensa en la solución para que no salga perjudicada, no quiero que por algún error ella salga perjudicada —Ay no es lindo, me defendió ante el ex amable y además le pide en pocas palabras que me proteja —Ven vamos —Me sonríe y me indica que lo siga. Yo más que obediente me voy detrás de él, el ex amable solo tuerce su boca y camina detrás de nosotros, yo aún no me la creo, pero ya que la vida me está brindando esta oportunidad de conocer a mi amado, no la desaprovechare, ni siquiera me importa que seguro me descuentan el día por no presentarme a trabajar sin avisar, ni siquiera tengo idea donde está mi celular, hasta este momento es que recuerdo ese pequeño detalle, pero no me importa, ahora solo quiero disfrutar de esta felicidad que siento al estar cerca de él. No había observado bien el lugar las puertas parecen estar ocultas, nos dirigimos a una pequeña terraza, donde ya nos espera una mesa servida con fruta, huevos, jugo, café, pan, en fin, hay de todo. —Puedes servirte lo que gustes, hoy eres mi invitada de honor — Si ya lo amaba, hoy saldré más que perdida por él, me sorprende que hable muy bien el español, si tiene su acento extranjero, pero yo no sé si es mi enamoramiento, que lo entiendo perfecto. —Gracias, en verdad muchas gracias por tu amabilidad — —Es lo mínimo que puedo hacer ante alguien que me ha profesado un amor tan bello —Me da una pequeña sonrisa de lado, yo siento que mi cara comienza arder, creo que en la manera en que me lo dijo, es por todo lo que le dije ayer cuando me confesé según yo ante un extraño que ni me entendía y de solo de recordarlo, quiero volver a caer en la inconciencia. —Bueno en eso te doy la razón, después de todo lo que me contaste que ella dijo, creo que merece que la atendamos muy bien —Volvió a ser amable, pero solo para burlarse. —¿Le contaste lo que dije ayer? —Digo con cara de apenada — —¿Cómo era secreto?, ¿no tenía que decirlo? — Agacho mi mirada ante la vergüenza, que la sonrisa de estos dos me está causando. —Vamos tranquila, relájate solo estamos bromeando, él no me dijo nada, solo es obvio lo que dijiste si supieras la cantidad de confesiones que he escuchado de todas sus fans —Dice el amble y eso me relaja un poco, creo que tiene razón, él debe estar acostumbrado a esto, no debería preocuparme o sentirme avergonzada, solo soy una fan más que le ha confesado su amor. Aunque me relaje con lo que el amable me dijo, si sentí un pequeño pinchazo en mi corazón, saber que solo soy una más, una fan más que le confeso su amor, digo no es que esperara que se enamorara de mi a primera vista, bueno si en mis sueños, pero soy realista y sé que eso nunca pasaría, solo tuve un golpe de suerte, aunque eso no quita que duela un poco, es como si todo este amor no importara. Sonrió hacia a mis adentros y despejo ese pequeño malestar para disfrutar de este hermoso sueño, que sé está por terminar al salir yo por esa puerta.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD