Para poder asistir a su concierto en Monterrey, tuve que irme directo del trabajo al aeropuerto, al llegar el chofer gruñón de siempre fue por mí y me llevó directo al concierto, entre por detrás de bambalinas y al terminar hic el mismo procedimiento de camuflaje y escape, me estoy volviendo experta. Pase solo dos días con él, pero los disfrutamos al máximo, aun con los regaños y malas caras de Dong. A los conciertos de Guadalajara, si pude estar en ambos, estábamos viviendo nuestro amor al máximo, me sentía realmente dichosa y podía sentir que él se sentía igual, lástima que no todo podía seguir así. —Se los dije un millón de veces, pero no me hicieron caso y aquí las consecuencias —Ese es Dong gritándonos y aventando en la pequeña sala de la habitación de Lemin, una de las revistas don

