Al día siguiente mi alarma no sonó o al menos yo no la escuche, pero cuando abrí mis ojos vi que ya debería estar en camino al trabajo por lo cual corrí directo al baño para ducharme, Lemin, solo me veía desde su cama, yo parecía un remolino corriendo. —Es tardísimo, me voy, nos vemos más tarde —Le digo mientras termino de cepillar mi cabello que aun va mojado ya no me dio tiempo de secarlo, le doy un pequeño beso y justo cuando estoy por salir me detengo —¿Crees que pueda salir así? —Lo digo por los benditos protocolos de seguridad. —Tranquila puedes salir, ya avisé y te ayudaran a salir sin ser vista, te llevaran a tu trabajo y te darán un cambio de ropa, no quiero que en el trabajo hablen mal de mi novia por llegar con la misma ropa —Sonrió por el gesto. —Gracias, me voy te llamo

