Leticia es implacable en su trabajo y conoce todos los trucos que necesitas conocer. Lo que pasa es que está muy bien casada y yo tengo un apellido muy reconocido en la ciudad, por lo que me dio la tarjeta de Ivan Lakarsky, es uno de los abogados nuevos, que parecen inexpertos y majos, pero es despiadado y sumamente inteligente, el mejor de su clase, el mejor en su trabajo.
—Te voy a hacer una entrevista y te voy a orientar, pero, el caso no lo llevaré públicamente yo.
—Excelente.
—Mainvillage es tradicional por excelencia—recalcó la esposa de mi amigo. —Lo que pasa es que para que te den la custodia de tu hijo ella tiene que hacer algo malo, conozco su situación sentimental y todo el triángulo amoroso, sin embargo, eso no es suficiente, tiene que haber negligencia, agresión física o s****l en el núcleo familia o uso de drogas que afecte al niño, ya sea que tú seas un alcohólico, ella un cocainómano activa o sus parejas, si Ismael por ejemplo tuviese un expediente de adicciones no entra en la corte. Porque él tiene una custodia secundaria, tú y Maya la primaria, ahora cuando él se convierta en su esposo las cosas cambian, porque al vivir en el mismo núcleo familiar él tiene un 15% permanente en la custodia de Emiliano y legalmente puede tomar decisiones como sacarle de clase antes de la hora, acompañarle a citas médicas hacerle un piercings de nariz o llevarle por una vacuna.
—Él se convertiría en su papá. Sí, sin embargo, eso hace que tú tengas tu 50% y Maya le da a su esposo el 15%.
—¿Qué pasa si se divorcian?
—En el tiempo de maya él tiene derecho a visitación, pero, no suele ser automático, ellos tendrían que ir a juicio y en dependencia de la relación y el apego del niño con Ismael tú puedes determinar si quieres que siga o no ese régimen y el juez lo aplica o lo quita.
Es indignante.
—Leticia, vamos al test que esto es una puta pesadilla—Vi hacia el sofá en el cual están los niños, junto con Emiliano el cual está fascinado intentando destruir todo lo que toma, lo he quitado todo, no sé cuál es su obsesión.
—Emilio, ¿usas drogas?
—No.
—¿Estás en algún tipo de relación?
—No.
—Tienes algún hijo ilegítimo.
—Emiliano es mi único hijo—confirmé.
—Tus relaciones de los últimos ocho meses.
—No he tenido una pareja desde mi ruptura con Maya.
—¿Encuentros sexuales ocasionales, múltiples o como sé que te guste el sexo? Me interesan tus perversiones.
A ver que uno no le dice a la mujer de su amigo que le va la marcha, porque su aquí a alguien se le ocurre fallar a los votos y el culpable es uno. Y sí, me gusta el sexo, parece por fuera que tengo una adicción, pero, no es así. Me gusta mantenerlo en secreto. Eso explica que me puedo echar un polvo con cuatro personas, pero, no lo publico en la revista.
—Tampoco —mis amigos rieron y Leticia les dio una mirada de advertencia.
—¿Seguro? —insistió.
—¡¡Seguro!!
—¿Cuántos días a la semana compartes con tu hijo?
—Todos los días le veo a Emilio y se queda conmigo tres o cuatro días completos y noches.
—¿Por qué no quieres este acuerdo de custodia?
—Porque me sale de la polla —Ahora la mirada de advertencia me la he llevado yo.
—¿Qué opinas de Maya?
—Es una madre regular, una escritora exitosa y una chancha en el amor.
—¿Qué opinas de su futuro esposo?
—No le conozco.
—¿No socializan?—preguntó como si fuese algo malo.
No mentira que nos caemos mal, para mí él es un blandengue que hace lo que una sociópata dice y para él yo soy la amante de su mujer.
—Nos evitamos.
—Necesito que entiendas esto, Emilio. Tú tienes esta custodia muy perdida. Si no me das algo con lo que jugar, vas a tener que esperar porque si voy mañana a poner una demanda con una mentira lo pierdes para siempre. Si voy en un mes con una verdad a medias, pierdes el caso. Necesito algo real.
No tengo nada más real que siento injusto que ella se lleve todo, y para mí todo es mi hijo. Lo quiero conmigo cuando me duermo, cuando me levanto y cuando hace caca.
—Quiero la custodia completa, eso es lo que quiero,
—Emilio ha sido un año fuerte. —Replicó Leopoldo. —Enseñaste que encontraste del amor y Maya no supo corresponderte, tienen un hijo, pero a veces es mejor ser la persona más madura.
—Emilio hay un concepto que la gente que no es abogado de familia desconoce. Se llama pelea de custodia y batalla por custodia, la batalla es una guerra destructiva, se sacan los trapos sucios y se dan a matar, la gente termina por dejar de hablarse e incluso abandonan a sus hijos con tal de no tener que lidiar con su ex.
—Entonces, recomiendas que pele amistosamente con ella.
—Sí, Navidades, cumpleaños, días de la semana que te resulte importantes, todo de manera amistosa.
—¿Qué pasa si Emilio cambia su perfil?
—¿Cuál perfil? —pregunté y fui por Emiliano mientras mis amigos discutían.
Le preparé un chupón de leche y mi hijo sonrió feliz mientras me agarraba la oreja y se tomaba su chupón, le di un beso en la mejilla y me senté de nuevo con mis amigos.— ¿Qué cambio?
—¡Cásate! No tiene que ser perfecta, solo una buena mamá para Emilio, una mujer que le quiera, que le cuide, que tenga horarios flexibles y un matrimonio sólido contigo.
—¿Un matrimonio por conveniencia?
—¿Qué tiene de malo? —preguntó Ricky y su esposa se rió. —Vas, pegas un cartel, que diga: modelo millonario busca esposa.
Elise se acercó y le dio un beso en el pie a Emiliano, me dio un beso a mí en la mejilla mientras se sentaba en mi regazo y preguntó:
—¿Podemos ordenar una pizza vegetariana, es que ese no me gusta, está con bolitas?
—Claro, vegetariana para ti. Y una con laxantes para tu papá, a ver si con eso se le depura el cerebro.
Esa noche, antes de irse todos, Leticia me dio un beso en la mejilla y un abrazo, me recordó que había un tiempo para todo, que tenía que disfrutar de mi hijo, de la oportunidad que tenía, pero que no hacía mal en prepararme.
—¿Prepararme?
—Ismael es un abogado y Maya muy caprichosa —me dio una carpeta con la información de los tres. —Sus vicios, puntos débiles, puntos fuertes, Ricky y yo decidimos adelantarnos. No me gusta lo que no sabes.
—¿De qué?
—Léelo, cuando estés listo para no reaccionar, tengo a gente infiltrada en su casa, así como un detective a cargo de vigilarles los próximos meses.
—Gracias.
—Eres familia, te tenemos las espaldas siempre—Prometió Ricky y Leo me dio un abrazo y repitió la frase