Niza
Fui con Sofía y ella sonrió antes de quedarse viendo a su sobrino. Emiliano rio y las dos nos contagiábamos al paso que entramos a la habitación de la madre de Arturo. Ella me ofreció algún antojo del servicio al cuarto o té. Estoy sobrealimentada, no me entra nada más de comer después de pasar el día picando por aquí y allá comidas neoyorquinas con mi hermana y mi hija, las cuales no pueden dejar de comer y probar cosas que les parecen ricas. Básicamente, todo.
—¿Lo disfrutaste?
—Demasiado, pude conversar abiertamente con Mily y pasamos un rato agradable con Olivia, en años no me divierto tanto, pero sí siento el peso del trabajo y el día.
—El pelo te quedó precioso, ocupo que esta nieta mía me haga una cita antes de regresar a casa, quiero que Alejandro no me reconozca —Le escribo un mensaje rápido a Mily y procedió de inmediato trabajar en los negocios. Aseguró que era probable que estuviese molida después de un día con esas dos, sin embargo, me mostró unos contratos que le había enviado Alfonso.
—¿Qué es esto?
—Esto es un contrato para trabajar como pasante ocho meses. Tu hermana negoció un contrato muy bueno, y yo también, así que tienes buen dinero, apartamento, y seguro médico.
—¿De qué trata?
—Aprenderás y diseñarás para Alfonso. En tres meses serás la el contacto de MVG para las tiendas de Alfonso, desde las económicas hasta las de alta costura. Tú eres quién pondrá sus propios límites.
Volví a darle una repasada al contrato y entre mi lista de tareas estaba el diseño y confección de ropa para la marca, accesorios, así como gestión de lanzamientos. Demasiado por mí poca experiencia.
Cambié un par de páginas y leí el tiempo de duración los beneficios del contrato, el dinero, parecía una suma ridícula para pagarle a alguien en una pasantía solo por tener talento.
—¿Esto es el sueldo anual?
—Mensual.
—Es una exageración.
—Puede que Olivia torciera más que los brazos de Alfonso.
—No sé si estoy al nivel.
—Niza, estás al nivel de un préstamo y poner tu propia compañía. Así que no te degrades, siéntate, lee con paciencia, tu hermana tiene buena representación legal y yo estoy para darte todos los consejos.
La miré sorprendida antes de darle las gracias, honestamente mi vida laboral ha cambiado totalmente y eso se debe a Sofía. Arturo me había ofrecido un trabajo cocinando en el hospital porque tengo experiencia en eso, sin embargo, su mamá fue quién me preguntó por primera vez en toda mi vida qué me apasiona. Nunca imaginé que ella fuese la directora creativa de una revista y encargada de edición y decidió darme una oportunidad que parecía pequeña como asistente y otra que parecía un salto de fe como diseñadora y costurera.
Le abracé durante varios minutos porque en realidad, Sofía es la única persona que ciegamente confía en mí y el agradecimiento es infinito. Ella me abraza con la misma fuerza que yo y me balancea un poco mientras mea acaricia una de las mejillas. Después de un par de minutos de llorar en silencio entre los brazos de Sofía, ella pregunta por qué estoy llorando, me encojo de hombros y niego con la cabeza.
—Niza, cariño, la vida tiene que recompensar todo el dolor, la soledad y la tristeza que has pasado —dijo y me limpió las lágrimas. —No importa donde estés, con quién te cases o cuán decepcionada crees que estoy, mi amor, no voy a soltarte.
—Gracia, Sofía.
—Con todo el gusto, nena —dijo y volvió a abrazarme. —Ahora aprovéchate de ese hombre sexi que desesperadamente quiere hablarte.
Antes de eso fui a mi habitación y revisé el sobre de Olivia.
Niza, sé que siempre soy dura contigo y he estado yendo a terapia porque a veces siento que soy parte muy grande de la razón por la que consumías y sé que no debo ser tan paranoica y que tengo que resolver mi propia vida. Es solo que no quiero que nada te pase y se me olvida ser tu hermana. Estos son los papeles de custodia de Milena, hiciste bien dejarla, pero has hecho mejor en regresar a su vida y si eso significa que con una firma yo cambio la tuya, entonces, ahí está.
Pd. Emilio... Me gusta pero me molesta. Otro día lo hablamos.
Te quiero y eso es lo que importa.
Escuché un celular sonar y fui por la bolsa de regalo de Emilio. En ella encontré una caja rectangular de la bolsa y lo desenvolví en medio de risas. La llamada corresponde a la persona que Emilio eligió para guardar con un corazón rojo.
—Hola.
—Hola—respondí.
—¿Estás en tu habitación?
—Sí, finalmente. Quiero dormir, el sexo contigo es absolutamente delicioso, pero necesito dormir unos minutos y ponerme a trabajar en el vestido de Florencia.
—Puedo ir a dormir contigo y a verte trabajar.
—¿Puedes venir si sabes comportarte?
—Estaba pensando en que tenemos mucho trabajo y Emiliano se va a acampar porque cree que se manda solo—los dos reímos. —Así que podemos hacer algo romántico, ya sabes, solos, quedarnos unos días más o irnos a perder por alguna playa, ¿Qué tal bella vista?
—Me gusta Emilio, pásate —pedí y abrí la puerta.
Mi novio está esperando fuera de la puerta con una sonrisa y una caja de chocolates, sonreí de vuelta y él me miró de la misma forma alegre. Se acercó para abrazarme, me cargó hacia la cama y devoró mis labios como muestra de su pasión. Yo enredé mis dedos en su cabello y disfruté del ancho de sus hombros con mi otra mano, mientras le permitía mantener un juego salvaje entre nuestros labios y lenguas.
Nos separamos un par de segundos para mirarnos a los ojos.
—Me encanta el look, te hace ver guapísima, resalta tus ojos y las facciones, es perfecto. Eres preciosa Niza—Dijo Emilio y le di las gracias, le posó sus manos en mi rostro antes de sonreír y decir: —Te amo.
Lo tengo todo.
Por primera vez tengo a mi hija, a mi hermana, al hombre de mis sueños y el trabajo que nunca pensé que podría obtener, honestamente nunca pensé que mi hija y yo pudiésemos tener un día como el de hoy, lleno de respeto, honestidad, amor, comprensión y claridad. Mi hermana siendo simplemente mi hermana y no mi mamá o yo la suya, por último, la propuesta laboral, que ni en mis mejores sueños o fantasías apareció posible, ahora es un hecho.
Tengo que elegir quedarme aquí o volver a ser una secretaria que estaría bien, es un buen trabajo para alguien sin estudios.
Me cubro el rostro para que Emilio no veas la confusión y la decepción que hay en él. Me disculpo y voy al cuarto de baño y cierro. Con llave para que no abra la puerta hasta que esté lista. Tomo asiento en la tina de baño y me quedo ahí en silencio, mientras intento encontrar una opción correcta.