—Cariño me tienes tan olvidada, y yo quisiera mas de tí, siempre más —explicó Adriana mientras se acercaba a Alexander, tocando a este en el abdomen, mientras él intentaba beber el whisky dentro de su copa. —Adriana, no se que haces aqui, y creo que siempre he sido claro contigo, porque me obligas a tener que, aceptar que estes aqui, tan solo porque decidiste darme una sorpresa —dijo Alexander escapando de las manos de Adriana, mientras caminaba hasta la habitación con un par de pasos lentos, mirando a todos, lados no estaba seguro de donde estaba Damián, este había desaparecido justo en el momento en el que Adriana había abierto la puerta, y temía por que este fuera descubierto. —De acuerdo, entiendo que tú dejaste muy claro lo que somos, pero no entiendo por qué me dices esto ahora,

