Capítulo 6

1998 Words
Entonces Hanna apunto el arma en dirección a él y disparo en su pierna provocando que un alarido saliera de los labios de aquel hombre quien estaba tendido en el suelo y tratando de detener la hemorragia -¿algún otro valiente que quiera dar su opinión?- pregunto Hanna con una sonrisa socarrona en su rostro -¡Murphy! Aléjate de Zachary antes de que decida volarte la cabeza de un disparo- dictaminó mientras le hacia un ademán a ambos chicos Entonces Murphy obedeció y libero a Zac de el fuerte agarre que aún mantenía -hora de irnos- dijo Hanna mirando a el chico de ojos negros -solo si aceptas mis condiciones- respondió Zac levantándose con cuidado y mirándola mordazmente -no la llevaré a ella también así que sube antes de que te abandone en esta isla de muerte- respondió Hanna cruzándose de brazos y rodando los ojos al cielo -me das asco. Mira hasta donde haz llegado por un puñado de poder, aún hay tiempo para hacer las cosas bien, recapacita y sálvale la vida a estás personas- dijo Zac señalándonos a todos con la mirada -no hay peor decepción en el mundo que la que siento ahora. Me arrepiento de compartir los mismos genes que tú- musito Hanna mientras que mi rostro mostraba una clara confusión -y yo me arrepiento de haberte buscado y llamado "madre" -respondió Zac y evito su mirada -bien entonces quédate y muere. Por fin me librare de todos ustedes de una vez por todas- espeto Hanna furiosa y entro completamente al helicóptero el cual se marchó en segundos Caleb ya había aflojado su agarre pero yo no era capaz de moverme, el entendimiento de el comportamiento de Zac y Hanna cuando estábamos juntos me abrumaba la mente y me sentí traicionada, decepcionada y con el corazón roto Entonces Caleb camino hasta donde estaba Murphy y Zac aprovecho para acercarse hasta donde me encontraba inmóvil -bonita déjame explicarte- pidió en un susurro Me quedé en silencio mientras sentía como todo lo que tenía en mi vida se desvanecía poco a poco -bonita ella solo.... No lo deje continuar. Con todas las fuerzas que aún quedaban en mi cuerpo levanté mi mano y la estampe en la mejilla de Zac quien me miró con ojos vidriosos -bonita....- susurro mirándome a los ojos mientras mis dedos se marcaban en su mejilla -aléjate de mi- espete furiosa y sentí como lágrimas recorrían libremente mi rostro -necesito explicarte todo. No soy el monstruo que crees- respondió acercándose un paso más y una mano lo detuvo por el hombro -creo haber escuchado que te alejaras de ella- dijo Caleb mientras le dedicaba una mirada fría Entonces Zac me miró de nuevo, asintió y se alejo de dónde estábamos nosotros hasta llegar al doctor para ayudarlo -descuiden solo fue una rozadura, por suerte la bala solo a roto un poco de tejido así que con unas cuantas vendas y un poco de antibióticos estaré en unos días como nuevo- dictaminó el doctor mientras que Zac le ayudaba a colocar el vendaje Me encamine a dónde estaba una aglomeración de personas y conforme más me acercaba, las escuchaba perfectamente discutiendo -no se acerquen, esto me pertenece. Yo lo e traído! -grito un chico abrazando tres manzanas como si su vida dependiera de ello Y fui consiente de que los pocos suministros que se habían conseguido eran peleados como si fueran diamantes -tenemos que repartir equitativamente los alimentos o habrá caos -respondió el guía turístico tratando de calmar a todos -es poca comida, moriremos si la repartimos!- exclamó una chica que tenía abrazada una caja de galletas y el caos se desató todos voltearon a verse unos a otros, pareció que el tiempo se detuvo en milésimas de segundos, las palabras habían recaído en todos nosotros como baldes de agua helada, tenían razón. la comida era muy poca, no teníamos idea de si podríamos encontrar mas, si habría mas animales salvajes que quisieran acabar con nuestra vida o si la desesperación, el miedo o las secuelas del tsunami acabaría con las pocas energías que teníamos, de pronto todos comenzaron todos a jalonearse, golpearse y arrebatarse con rabia los alimentos, incluso podría jurar que mire como una persona mordía a otra para ganar un trozo de galleta -¡deténganse ya!- grito un chico con voz potente y firme, de piel morena y risos revueltos mientras se posicionaba en lugar alto para que todo fueran capaces de verlo Entonces un silencio sepulcral reino en dónde nos encontrábamos -no somos animales para pelear por comida, ya está anocheciendo pero mañana a primera hora del día iremos todos a buscar alimento y lo seguiremos haciendo hasta que busquemos la manera de salir de esta espantosa y destruida isla- hablo el chico dejándonos a todos con la boca abierta -ahora, entreguen todo lo comestible que tengan y lo repartiremos. y espero que recuerden que si un montón de animales salvajes puede sobrevivir en esta maldita isla... también lo pueden hacer personas civilizadas y espero que inteligentes- finalizó mientras que todos se miraban unos a otros deteniéndose de las aberrantes y graciosas acciones que estaban tomando el primero en moverse fue un chico, el cual sin mediar una palabra dejo en el suelo los mangos que había tomado, acción que comenzaron a imitar todos los que tenían alimentos, sentándose al rededor con la mirada perdida en la nada Otros chicos por su parte fueron a buscar trozos de árboles que sirvieran para hacer una fogata y los demás comenzamos a poner piedras para cercar el área en dónde estaríamos para tratar de darnos la esperanza de que dentro de esa insípida y maltrecha cerca de rocas del tamaño de una bola de beisbol nos darían la paz y seguridad que tanto necesitábamos y añorábamos pasaron aproximadamente dos horas hasta que después de varios intentos y maldiciones lograron encender la fogata usando dos palitos de madera mientras que otros chicos repartían en partes iguales el alimento y todos nos sentamos al rededor de la fogata, por mi parte pensé que si hubiera asistido a las practicas de los boy-scouts tal vez hubiera sido útil y hubiera sabido que hacer para encender mas rápido el fuego luego, llego el momento que mas nos estaba consumiendo los nervios, la hora de la repartición de alimentos. Al hacer la repartición nuestro semblante decayó al ver que las raciones apenas cabían en la palma de nuestra mano pero también estaba agradecida ya que apostaba que nadie tuvo la oportunidad de comer algo a lo largo del día por los sucesos tan horribles que habían pasado hace ya varias horas En mi mano se encontraba un trozo de mango y aproximadamente un centímetro y medio de una galleta de chocolate la cual mire como si hubiera sido mi posesión más valiosa, como si comiendo aquel trozo de galleta pudieran resolverse todos mis problemas, como si fuera a traerme a mamá papá y mi hermanito de vuelta. A mi lado se encontraba Caleb, al otro lado se encontraba Murphy y después de el se encontraba Zac, me quedé perdida mirando las llamaradas de la fogata y mi mente se transportaba a todo lo ocurrido, a como algo tan poderoso como el mar había acabado con la vida de cientos de personas, como la enorme ola había logrado levantar autos como si pesaran unos cuantos gramos, como el hotel se había destruido por completo y el como yo estaba sin un solo rasguño gracias a Zac Ahora era completamente "huérfana" mi madre había Muerto junto a mi hermano cuando aun era pequeña y ahora mi padre también había muerto producto del tsunami, y la única persona en la que creí confiar y amaba me había mentido todo este tiempo provocando que mi sensación de vacío y soledad se acrecentará, estaba completamente sola en este mundo tan cruel y despiadado -se que estás galletas son tus favoritas- dijo Zac colocando su porción de galleta en la palma de mi mano sacándome de mi ensoñación -no queremos nada de ti O'Donnell- exclamó Murphy dedicándole una mirada asesina a Zac quien regreso a su lugar como cachorrito regañado Me quedé en silencio y aunque mi alma entera deseaba ese trozo extra de galleta me rehúse, me incline ligeramente de mi lugar y lo devolví a su anterior dueño sin mediar palabra, sin dedicarle una mirada, ya cuando estuve en mi lugar sin poder evitarlo por el rabillo del ojo mire a mi ahora ex novio Al recibirlo mire como Zac agachaba la mirada, sus ojos se cristalizaban y colocaba lentamente la galleta entre sus labios para después perder su mirada en el fuego como si en cualquier momento fuera a levantarse y lanzarse directamente a el -¿jugamos a "Simón dice"?- pregunto un chico sacándonos a todos de nuestros pensamientos -es un juego de niños- contesto una chica mientras abrazaba sus piernas -simón dice que cierres la boca- exclamo una chica provocando que una sonrisa se formara en la comisura de nuestros labios Y eso fue suficiente para que todos comenzáramos a entablar conversación, no recuerdo el momento en que todos nos quedamos dormidos, tampoco recuerdo la hora en la que la fogata se apagó pero por primera vez en la noche sentía que mi pecho dejaba de doler, que podría dejar los problemas para el día siguiente y tratar de descansar en paz ..... soñé con mi padre, soñé en las veces que desayunábamos los dos con panqueques quemados ya que era un pésimo cocinero, y después imágenes del tsunami nublaban mi mente, en cuanto debió de haber sufrido. Una mano se colocó al rededor de mi cintura provocando que abriera los ojos de golpe, mi corazón palpitaba con fuerza como si quisiera escapar de la caja torácica, sentía que mi piel estaba mojada a causa del sudor por la humedad de la playa, estaba boca arriba y lo primero que pude observar eran las estrellas en el cielo, después voltee a ver de quien era el brazo que estaba sobre mi como si yo fuera un oso de peluche y pude observar a Murphy quien estaba roncando como si fuera la noche mas serena y hermosa de su vida -¿tampoco puedes dormir bonita?- pregunto Zac mirándome de reojo para después colocar su mirada sobre el brazo de Murphy Lo ignore como si de un desconocido se tratase y quite el brazo de Murphy de mi cintura a lo cual el se removió para después girarse y colocar su mano ahora sobre la cintura de Zac quien de un manotazo lo retiro mientras decía una grosería en voz baja Me gire de lado y acomode mi brazo debajo de mi cabeza como almohada y cerré los ojos nuevamente, sentí como lágrimas comenzaban a caer y trate de no hacer ruido para que Zachary no se enterara de que estaba llorando y para no despertar a ninguna persona a mi lado, sentía que ya no podía mas, y le pedí a dios con todas mis fuerzas que me arrebatara la vida, que ya no quería seguir sufriendo, que quería estar junto a mi familia en donde quiera que se encontraran ... El sol me daba de lleno en los ojos, me sentía de mal humor ya que no había logrado dormir el resto de la noche pero no quería abrir mis cansados parpados, escuché como las aves tropicales comenzaban a cantar y quise levantarme para buscarlas y amarrarles el pico para que no emitieran más sonidos despues de rendirme y suspirar pesarosamente, abrí los ojos con parsimonia y note que más de la mitad de las personas ya estaban de pie a lo cual me sentí avergonzada, me senté y estire mis brazos, provocando que mis huesos crujieran y después de bostezar me levanté provocando que por accidente mi pie golpeara el de Murphy quien seguía plácidamente dormido -oh, santa mierda! -exclamo Murphy haciendo una mueca de dolor -enserio lo siento- dije preocupada
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD