-deberías despertarme con besos y caricias, no golpeándome- contesto molesto mientras se sentaba y sobaba su pierna envuelta en la venda llena de arena
-no a sido mi intención, de veras lo siento- dije avergonzada mientras que Zac y Caleb despertaban con una sonrisa
-para mi a sido un lindo despertar- dijo Zac con voz adormilada
-silencio O'Donnell- exclamó Murphy propinándole un golpe juguetón en el hombro y Zac se retorció del dolor
-eso fue una muy cruel venganza, espero que estés listo para el contraataque imbécil- respondió Zac colocando su mano en el pecho en dónde se encontraban las vendas sobándose lenta y cuidadosamente
-mentiría si dijera que lo siento- exclamó Murphy encogiéndose de hombros
-creo que me levantare antes de que el próximo herido sea yo- dijo Caleb frotando sus ojos y colocando su mano sobre su abdomen para después incorporarse lentamente con cuidado de no lastimarse
Después de unas cuantas disculpas y de levantarnos sin tratar de herir a nadie, nos encaminamos todos hasta donde estaban las personas reunidas y escuchamos con atención todo lo que estaban diciendo aunque en mi mente estaba preocupada de haber abierto las heridas de Murphy o de Zac
-creo que nos harán falta más suministros -dictamino un chico mientras miraba que las cosas que habían traído poco a poco estaban disminuyendo mientras preparaba las raciones del desayuno
-y comida, solo queda un mango y no creo que podamos repartirlo entre 27 personas... Es decir, nos tocaría de una lamida! - exclamó otro chico mirando el mango en el piso y entonces todos fuimos consientes de que nuestros estómagos literalmente "rugían" por alimento
-creo que podemos bajar de nuevo y revisar en las cosas que el mar no quiso llevarse- contesto una chica a lo cual todos asentimos, después caímos a cuenta de sus palabras, significaba volver a lo que una vez fue el hotel, a quizá ver la fauna marina muerta... a ver a las personas muertas que se encontraban en las orillas "todo lo que el mar no quiso llevarse"
-seria una excelente idea, vamos todos antes de que decida convertirme en caníbal- dijo una chica que se miraba bastante ruda después de que un silencio incomodo se colocara en el ambiente, una vez mas mi estomago rugió como si el intestino delgado quisiera comerse al grueso y coloque las manos sobre el como si con eso no fuera a hacer mas ruido
-Nosotros los esperaremos aquí, al estar heridos solo seríamos una carga para ustedes y no podríamos ayudarles de nada- comento el doctor mientras se posiciona a al lado de Caleb, Zac y Murphy
-a todos nos masacro el maldito tsunami por igual, en ese caso quedémonos todos, porque todos tenemos heridas mentales viejo idiota- dijo un chico mostrando sus brazos y abdomen llenos de hematomas
-bien, hagamos dos grupos, los heridos y los héroes que traerán comida, yo supervisare obviamente al grupo de los pobres heridos y el viejo idiota se pondrá a hacer algo productivo, caso cerrado- dijo Murphy elevando los brazos al cielo y una sonrisa se formó en mis labios sin poder evitarlo
-bien, entonces nos quedaremos a hacer algo productivo aquí y ustedes bajen, la señorita Kinereth y yo estaremos al mando- respondió el guía de turistas mirándome de reojo
-si nosotros nos quedamos también se quedará Kinereth, no podemos perderla de vista- contesto Murphy mientras se apoyaba del hombro de Caleb el cual sentía como si fueran los reyes de Inglaterra
-no se preocupen, estaré bien además necesitamos toda la ayuda necesaria para traer suministros y cualquier cosa que pueda servirnos- respondí mientras que Zac me dedicaba una cálida mirada de esas que me derretían y provocaban estar entre sus brazos por el resto de mi vida, pero ahora lo que sentía cada vez que lo miraba era un dolor en el corazón y rabia
Al final hicimos dos grupos, siete personas se quedaron aparte de el doctor, Murphy, Zac y Caleb. En el segundo grupo nos encontrábamos 19 personas a parte de mi así que después de prometer que regresaríamos pronto nos encaminamos de nuevo a dónde el Tsunami había dejado su devastación
-mataría por un sándwich de queso- dijo un chico rompiendo el incómodo silencio que se había formado mientras las olas del mar se hacían mas audibles
-yo muero por un trozo de pizza- respondí mientras imaginaba tan delicioso manjar acompañado de helado, frituras y chocolates
-oye parece que tu madre enserio está loca- dijo una chica acercándose a mi
-Hanna siempre busco la manera de joder a todo el mundo, excepto que está vez si exagero y no solo termino con la vida de mi padre... sino con cientos de personas- dije mientras mis ojos se cristalizaban al recordar a mi padre acompañado de esa bruja
-un tsumani es un desastre natural, no creo que tu madre controle las fuerzas de la naturaleza... a menos de que sea una verdadera bruja- dijo otra chica posicionándose a nuestro lado
-tienes razón, tal vez no sea la culpable del tsunami, pero si es culpable de abandonarnos a todos aquí cuando pudo habernos salvado- dije suspirando
-me gusta mas la teoría de que es una verdadera bruja- dijo un chico al saltar una enorme piedra
-si salimos de esta, juro por dios que la buscare, la traeré justo acá y la abandonare junto con un león hambriento y después comeré un trozo de pizza- dijo la primera chica
- te acompañare con gusto- respondí mientras rogaba a dios que el elicoptero en el que se fue se le hubiera acabado el combustible y hubiera caído en medio del océano
-soy Jhoan- dijo el chico de hermosos risos extendiendo su mano en mi dirección
-Kinereth- respondí estrechando su mano
-si... Todos sabemos quién eres - dijo una chica rodando los ojos al cielo y pasándome de largo hasta llegar con las personas que iban a paso más adelantado
-ignorala, su humor de perro nunca cambia... Soy Madeleine y ella es Susan- dijo la primera chica con una tierna sonrisa
-bien, tratemos de poner prioridades. Primero debemos encontrar alimento, ropa, medicamentos y cualquier otra cosa que pueda servirnos y en segundo lugar tenemos que encontrar la manera de pedir ayuda, la isla está a 4 días de distancia de cualquier tipo de civilización así que debemos buscar la manera de que alguien sepa de nuestra existencia- dijo el guía de turistas en voz alta para que todos pudiéramos escucharlo
Entonces continuamos bajando por el espeso bosque tropical, el guía abría paso entre las plantas y a medida que caminábamos el clima ascendía rápidamente provocando que nuestra piel sudara, el cabello se pegará a nuestra cara y los rayos del sol calentaran rápidamente nuestra piel, el aire salado impregnó mis fosas nasales haciéndonos saber que estábamos cerca
Entonces después de recorrer unos cuantos metros más todos nos quedamos completamente pasmados, la devastación de la isla era total, no había quedado nada de los complejos habitacionales o el edificio principal, todo se resumía a escombros, animales y fauna marina estaban desperdigados por todos lados y un aroma nauseabundo paseaba libremente por el aire provocando que mi estomago se revolviera y apostaba que si hubiera alimento dentro de el, ya lo habría sacado por la fuerza
Habían cuerpos de todo tipo de personas flotando en el agua y otros que ya habían llegado hasta la orilla con su piel hinchada y de color verdosa o azulada, pequeños pececillos salían de sus bocas, oídos e incluso ojos, supe entonces que mis noches de descanso habían llegado a su fin esto seria algo que no me dejaría dormir en años
Madeleine ahogó un grito con su mano mientras que los demás nos quedamos en silencio observando la cruel y aterradora escena frente a nosotros sin saber que hacer, sin saber si deberíamos de correr de regreso con el otro grupo o armarnos de valor y continuar aquí
-esto es horrible, sumamente asqueroso y estoy seguro de que nos traerá pesadillas por años- dijo Jhoan tapando su nariz y boca con su mano para evitar que el olor nauseabundo entrara en su sistema
-mostremos respeto ante las personas que han muerto, tratemos de no moverlas y avancemos con cuidado- dijo el guía de turistas mientras su piel adquiría un tono pálido
-¿estoy loca o alguien se está moviendo?- pregunto Susan mirando en el horizonte dónde se encontraban varios cuerpos
-estas loca- respondió Madeleine
-no, miren eso! Alguien se está moviendo- repitió Madeleine señalando en dónde habían una pequeña montaña de personas acumuladas que en realidad si se estaban moviendo, lentamente y casi imperceptiblemente... pero lo hacían
-es cierto, tenemos que ir a ayudar - dijo el guía de turistas abriendo los ojos como platos
Entonces todos volteamos a ver a dónde habían dicho y quedamos asombrados al ver que unos cuantos brazos de personas se movían de manera extraña... Pero se movían y eso nos lleno de esperanza y alegría ya que significaba que había mas personas vivas, que el tsunami no había sido tan cruel y había permitido que mas personas vivieran y volvieran a sus hogares con las personas que los amaban
Con emoción palpable comenzamos todos a correr en dirección a las personas y a gritar con todas nuestras fuerzas, el guía era quien daba enormes zancadas y se acercaba con más rapidez, mientras los demás conteníamos las lagrimas de felicidad en nuestros rostros
-hey! Los ayudaremos.... ¡Aguanten un poco más! no están solos, hay mas personas vivas y juntos buscaremos la manera de salir de esta isla ¡resistan! - gritaba el guía mientras quedaba a metros de distancia
Nosotros le seguíamos el paso pero aún estábamos a metros de distancia de el, aún así estábamos sumamente emocionados por sumar más sobrevivientes a nuestro grupo, por tener la esperanza de que regresaríamos a casa si sumábamos nuestras fuerzas
-los ayudaremos... ¡Resistan! -grito el guía y después se detuvo en seco provocando que cayera de rodillas en la arena del mar
Todos nos detuvimos en seco al ver que una manada de tigres se encontraban detrás de la montaña de personas y devoraban con parsimonia los cuerpos que ahí se encontraban haciendo que las terminaciones nerviosas se movieran de manera antinatural al ser arrancadas
Al vernos soltaron las extremidades que tenían en sus bocas y se pusieron alertas, nuestros rostros de emoción pasaron a terror en millonésimas de segundo y fuimos capaces de observar con nuestros propios ojos que absolutamente nadie de esos cuerpos se encontraban con vida
-¡Corran! - grito el guía para después echarse a correr a toda prisa
Todos nos giramos sobre nuestros talones y comenzamos a correr pero lamentablemente no fuimos los únicos que también habían comenzado a correr, ya que los enormes felinos la parecer habían decidido que una pres viva era mas emocionante de atrapar
aproximadamente eran 8 los tigres que estaban detrás de nosotros, comenzaron a correr y a avanzarse sobre las víctimas más cercanas, me gire un poco y observé como a la primer persona que atraparon fue al guía, después dos tigres más atraparon a una chica y sus gritos provocaron que mis ojos se cristalizaran y comenzará a llorar, pero obligue a mis pies a no dejar de avanzar ya que no quería morir desgarrada y devorada por animales salvajes
Mi vista estaba nublada, mis pulmones ardían por el esfuerzo y mis pies estaban adormecidos de tanto correr, aún así no me detuve y trate de no girar de nuevo para no encontrarme con más escenas espantosas como de cuantos éramos los que seguíamos corriendo, ya que los gritos detrás e nosotros cada vez eran mas
Jhoan me pasó de largo y cuando llegamos a terreno plano en dónde se encontraban los demás nos sentimos en cierto modo aliviados por mantenernos con vida, por llegar a nuestro destino ilesos, al vernos, los rostros de las personas que se habían quedado se quedaron estupefactos ya que no entendían que pasaba