Capítulo 40. No eres la única

1307 Words

Desde que regresamos a Palermo, la casa me traga como una prisión sin barrotes. Ya no es la misma casa a la que llegamos unos días atrás, ahora parece un mausoleo. Las paredes parecen oprimirme, como si supieran lo que he perdido por culpa de Nino. O tal vez lo que nunca tuve y solo me formé castillos de arena en mi mente. Salvatore no me dirige la palabra y ya han pasado dos semanas. Catorce días exactos desde que sus ojos dejaron de verme de la misma manera, desde que su voz ya no me saluda, desde que su cuerpo solo me busca en la oscuridad para recordarme que no soy su esposa, que solo soy un cuerpo útil para cumplir sus obligaciones de satisfacerlo. Una piel sin alma, eso soy para él. No sé nada de Nino. No sé si está vivo, si huyó, si lo atraparon. Solo sé que nadie responde mis

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD