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– ¿A dónde vas cariño? – pregunto la mujer con una dulce sonrisa. Melanie miro a la anciana. La había visto solo dos veces en su vida. No creía muy buena idea montarse al auto de una mujer que no conoce
– anda vamos puedo llevarte – Melanie miro hacia los lados. Y pudo ver a Felipe a los lejos. Abrió la puerta del auto a toda prisa y entro. > la mujer sonrió mirando por el retrovisor
– A dónde vas – pregunto la mujer cuando puso el auto en marcha otra vez
– Brooklyn. Numero sesenta y seis – dijo rápidamente la dirección de Mely.
No la exacta pero algo cerca de su casa. La anciana era una extraña. Así que le dio la dirección de unas cuadras antes. Caminaría después
– soy Hope. Hope Orbach
– Melanie Scott
– un gusto Melanie
– un gusto señora Orbach
– Oh no linda solo hope por favor – Mel asintió
– los hombres son algo difíciles
– creo que la palabra correcta es complicados
– ellos son como rompecabezas. Hay que tener paciencia para saber cómo armarlos. Poniendo cada pieza en su lugar – Melanie solo suspiro. Felipe no era un rompecabezas. Y si lo era. Era uno de esos que las piezas son de nunca acabar
– lamento haberte asustado. Pero creo que necesitabas ayuda
– Muchas gracias
– no es nada
– bien linda ya estamos aquí
– muchas gracias nuevamente – Mel se bajó del auto. Y camino unas cuadras arriba hasta la casa de Mely.
Al llegar toco el timbre y espero unos segundos. Hasta que escucho Mely gritar desde adentro – un momento – espero algo impaciente hasta que la puerta abrió
– Mel ¿Qué sucede? – Pregunta asombrada
– ¿puedo pasar?
– Por Dios claro. Pasa – dijo echándose hacia un lado para dejar entrar a Mel
– Mel que sucede ¿estás bien? – Pregunto Mely preocupada mientras caminaban hasta la sala
– sí. No. Ay mierda no lo sé – dijo Melanie tirando en el mueble
– sé que esto debe ser muy duro para ti. La muerte del señor Beaumont. La desgraciada de tu madre haciéndote la vida más difícil – > pensó ella mientras Mely le iba recordando cuando desdichada y desgraciada había sido su vida. >
– Pero sé cómo vamos a resolver esto – dijo Mely levantándose hasta la cocina. Mel la miro confundida. Mely regreso con una botella de tequila y dos vasos
– Nada que unos chupitos de tequila no pueda resolver – dijo Mely moviendo la botella en el aire. > pensó Melanie con gran ironía
– no creo que sea muy buena idea Mely. El tequila y yo no somos muy buenos amigos
– oh… Mel vamos. Solo serán dos chupitos. No podemos emborracharnos. Beth llegara en un momento por nosotras
– ¿a dónde vamos?
– a casa de los padres de Theo. Hoy leerán el testamento del señor Beaumont ¿que nadie te dijo nada? – Mel negó. Mientras se tomaba el primer chupito de tequila. >– bueno te lo estoy diciendo yo. Eso cuenta. Salud – dijo Mely levantando el vaso. Mel hizo lo mismo y chocaron los vasos. Para el segundo chupito Mel movió la cabeza bruscamente. Sintió este un poco más fuerte que el primero
– que se supone que harás ahora. A donde iras
– no lo sé. Tengo que conseguir un departamento. Tengo algo de dinero ahorrado
– que tal el que Noah va a desocupar. Queda en una buena zona
– Mely no puedo permitirme un apartamento así. Conseguiré algo que se ajuste a mi presupuesto
– sabes que los chicos se negaran en rotundo
– pues tendrán que aceptarlo. No tengo para más. Y no pretendo permitir que me paguen un departamento
– y que hay de todas tus cosas. Están en casa de tu madre
– mierda no lo sé. Ahora si estoy completamente jodida – dijo Mel mientras metía las manos en su cabello y bufaba – creo que voy a necesitar otro de esto – Mel tomo la botella de tequila. Y se sirvió otro chupito. Y se lo tomo de un solo trago. El timbre sonó y Mely se puso de pie
– es Beth andando toma tus cosas – Mel la miro con el ceño fruncido. No tenía nada. Nunca había tenido nada. Tomo la botella de tequila para llevársela. Pero incluso eso tampoco era de ella. Se llevo la botella a la boca. Y le dio un largo trago
– Mel que haces aquí – pregunto Beth.
> el tequila ya estaba haciendo algo de efecto en ella
– Felipe tuvo una visita de improviso. Y sabes que no me gustan los extraños y me vine aquí – respondió evadiendo información
– ah. Bueno andando. A Noah parece que le va a dar un colapso nervioso – las tres salieron del edificio. De camino a la casa de los padres de Theo. Mel le dio varios tragos más al tequila. Pero se detuvo su plan no era llegar borracha a la lectura del testamento. Aunque no estaría presente le pareció una falta de respeto llegar ebria