22
A la mañana siguiente Mel ha desayunado con sus abuelos. Su tío tuvo que salir por unas cosas. Y sus abuelos saldrían también así que se quedaría sola en casa hasta que ellos regresaran. Subió hasta su cuarto y se tiro en la cama. No había traído consigo libros. Tampoco el computador. Saco el celular del lugar en donde la había guardado. Al encenderlo tenía varias llamadas de los chicos. > eso la entristeció. Pero también la enfureció. Pero porque sentirse así. Debería estar tranquila que ya no la ha molestado más. Pero en lugar de estar tranquila. La intranquilidad por saber porque se había dado por vencido y no la había buscado más la consumía. Presiono el último mensaje que él le había dejado. Melanie debes estar muy molesta como para dejarme plantado [suspiro] estuve sentado en la mesa que daba justo al frente de la puerta para ver como entrabas. Pero nunca llegaste. Mi cabeza se levantaba cada vez que oía la puerta abrirse para ver si eras tú. Estuve sentado hasta que el lugar cerro [pausa] me sentí como Penélope en la espera de Ulises. Una espera larga y angustiosa. Solo que Ulises llego. Pero tú nunca. He decidido esperar a que seas tú la que decidas hablar conmigo [voz ronca] y si no decides hacerlo nunca también lo entenderé. Fui un completo animal. Y entenderé si no quieres volver a verme en tu vida. Pero de verdad lo siento Melanie. Al terminar de oír el mensaje de Felipe. La mente de Melanie volvió hacer el mismo campo de guerra. Que había sido cuando salió de New York. Su mente se debatía entre si creer que de verdad estaba arrepentido. O creer que de verdad es un completo idiota. Sin olvidarse de Ginebra.
Tomo su teléfono y marco el número de Theo. Hablando con el sabría cómo estaban todos y como estaba Felipe
Hola
Mariposita
¿Estás bien?
Si… no te preocupes
Theo no te oyes bien… ¿has estado llorando?
No… tengo un resfriado. Pero todo está bien. Dime como te va con tus abuelos… y como es que tienes una cita
Todo está bien. Mi abuela me llevo a una fiesta en la iglesia ayer. Le dicen la fiesta de las flores. Mi tío Tom esta aquí. Y tengo una cita con Derek el hijo de Magi.
Mel no sabes cuánto me alegra escucharte tan feliz [voz quebrada]
Theo. Que sucede.
Nada es solo que te extraño mucho
Extrañarme mucho te hace quebrar la voz
Si lo hace. Sabes que no puedo vivir sin ti
Yo también te extraño. Me regresare si quieres
¡No! ¡No! Claro que no. Me alegra eso de que tienes una cita. No te habías fijado en nadie desde hace mucho tiempo. Crees que no me di cuenta que rechazaste a Ismael
Theo es algo asfixiante. Y sabes que eso no me gusta mucho.
Lo sé. Creo que ya se dio por vencido
Lo lamento. Sé que es tu amigo. Y que te ilusionaba la idea pero no es mi tipo
Ismael no es mi amigo. Es solo un compañero de fiestas. Y además tú no eres de las chicas que tiene tipos. Eres de las que ama. Y no me importa a quien decidas amar. Siempre y cuando te trate bien.
Como están todos
Bien… los chicos vinieron ayer. Papa y mama te mandan saludo. Y Felipe esta desaparecido como siempre. Llame a su departamento. Y al parecer no hay nadie. Aunque mama dice que hablo con el ayer.
Ya lo conoces….
Cuando regresas
Pasado mañana.
Bien porque las chicas me están volviendo loco. Me amenazaron con castrarme si no regresas a tiempo para la graduación.
Regresare a tiempo. Puedes estar tranquilo. No serás eunuco
Eso espero porque amo mi pene
Está bien… adiós te quiero
Yo también
La voz de Theo preocupo a Mel y saber que Felipe no ha aparecido. La angustia
– hola
– tío
– ¿pasa algo?
– no. Esta todo bien. Era Theo. Como te fue
– bien. Tuve que arreglar unas cosas de la universidad
– Cuando regresas a Londres
– después de tu graduación. Ya te dije que eres la única filosofa que me cae bien
– aun no entiendo porque no te gusta la filosofía
– porque me parece hueca. Y sin sentido
– Te parece sin sentido lo que se dedica a buscar el sentido de la vida
– ahí está mi problema con la filosofía. Porque buscarle el sentido a la vida a través de hombres que vivieron hacen más de dos mil años. Que no hacían más que quejarse de la humanidad y su existencia. En lugar de darle sentido a su vida. Su propio sentido. El que ellos desearan
– buen punto. Pero como le damos el sentido que queremos a nuestra vida. Si no tenemos algo o alguien por quien guiarnos
– La única guía es esta – dice señalando su corazón – cuando las personas dejen de pensar tanto. Y comiencen a actuar más con el corazón. Dejaran de buscarle el sentido a las cosas que no necesitan tener un sentido
– y que tal si nuestro corazón nos engaña. Engañoso es el corazón más que todas las cosas quien lo conocerá
– me estas citando las escrituras para refutar mi teoría. Veraz Mel. El corazón no nos engaña. Solo que no somos capaces de entenderlo. Dime cuantas veces tu corazón te ha dicho que está bien. Y cuando lo haces resulta ser un desastre. No es solo dejarse llevar por el corazón. Si no saber discernir cuando en realidad es nuestro corazón. Nuestra mente suele hacerse pasar por el a veces. Pero cuando sea tu corazón quien te hable. No sentirás miedo. No habrá en ti duda. Y sabrás que sea cual sea el resultado de hacer caso a tu corazón. Después de eso tu vida tendrá un sentido
– Hablas como filósofo
– pues mi filosofía me dice que te lleve a comer. Porque tu abuela no regresara temprano. Y si no quieres morir intoxicada. Es mejor que vallamos a comer – ambos sueltan una carcajada.
Mel se cambia de ropa rápidamente. Y sale con su tío. Comen en una pizzería cerca de casa
– Como haces para sobrevivir sin la abuela
– Hay restaurantes en Londres
– Comes todos los días en la calle
– no. Se preparan cereal y macarrones
– eso si que es una alimentación balanceada
– tengo una asistenta. La señora Harris. Me prepara la comida y la deja en el congelador solo tengo que meterla al microondas
– me gusta que alguien cuide ti – la voz de Melanie suena con extrema dulzura. Mel adora a su tío. Después de Theo y los chicos. Es el único hombre que no produce en ella miedo y desconfianza
– como estas tú. Qué tal te va con tu madre
– bien. Bien. Yo estoy bien. Y con respecto a mama tengo dos semanas sin verla. Ella casi no está en casa. Bueno nunca está en casa
– Mel no puedo estar en tranquilo sabiendo que estás sola. Sin nadie que cuide ti
– he estado sola siempre. He cuidado de mí desde que papa se fue. Además los chicos están conmigo son mi familia
– siento mucho todo esto. Sé que has estado sola. Se lo que te hizo tu madre aquella vez que vino a buscarte aquí. También se lo que te hizo cuando estabas en el hospital – la cara de Tom refleja ira. Su ceño fruncido. Y sus dientes apretados – ven conmigo a Londres. Tengo amigos en la universidad. Podrías realizar un doctorado. Vivir conmigo. O si quieres aparte. Pero te tendré cerca estarás a salvo y yo estaré tranquilo
– ¿irme contigo a Londres? Tengo todo aquí. Sé que mi madre no es la mejor del mundo. Pero no puedo solo irme. Qué hay de mis abuelos. Y los chicos
– no estoy diciendo que sea ahora. Pero podrías al menos pensarlo. Juro por Dios que si vuelve a hacerte algo así. La matare
– no lo hará más. No la dejare. Pero si te tranquiliza pensare lo de Londres. Lo hablare con los chicos – al oír eso Tom se relajo. Sus músculos volvieron a su posición. Y la furia por querer matar a la madre de su sobrina lo abandono un poco.
Luego de la pizza. Decidieron que irían por unos helados. Mel no tenia apuro Derek pasaría por ella a las ocho y tenía tiempo de sobra. Por su cabeza revolotean muchas cosas. Theo sigue preocupada por él. Felipe en donde estará. Derek está más que claro que quiere algo más con ella que una amistad. Y su tío con la propuesta de irse a Londres > ambos están sentados en Lindenwood Park disfrutando de conos de cereza y chocolate mientras miran a los niños jugar – extrañaba esto – dice Mel respirando profundamente el aire puro – la cuidad es mucho más ruidosa. Hay demasiada gente. Y el aire no es el mismo. Nada es igual. La nieve. El sol. El silencio. Bueno New York no duerme – adora Dakota y la tranquilidad de Fargo. Su teléfono suena. Mel lo saca a toda prisa del bolsillo trasero de su pantalón. Y lee en la pantalla el nombre de Noah
Noah hola
Mel estas bien
Si de maravilla. Que sucede
Mierda Mel odio tener que ser yo quien te diga esto
Noah que sucede
Theo se negó a que te dijéramos
¡Habla de una vez!
El señor Beaumont murió esta mañana. Esas palabras retumbaron en la mente de Mel. Repitiéndose una y otra vez. Con eco. Sintió un nudo en su estomago que subía hasta acumularse en su pecho. Sintió también las nauseas apoderarse de ella. Las arcadas se hicieron presentes. Todo daba vueltas.
¿Mel? ¿MELANIE? mierda Mel estoy asustado estas bien
Por…. Porque no me dijeron nada antes. Que sucedió
Mel de verdad lo siento
El teléfono se deslizo desde su oreja callendo al piso. Al igual que el helado
– No puede ser – no puede ser – repetía el mantra una y otra vez
– Mel que sucede
– necesito irme a ahora
– Adonde
– a New York. Lo más pronto posible – las lágrimas salen sin control. >
– Que sucede
– esta… esta muerto
– quien está muerto
– el señor Beaumont. Tengo. Tengo que irme ahora –
De camino a casa. Mel lleva la cabeza metida entre las piernas. Por su mente pasan todos los recuerdos del señor Beaumont. Como aquella vez que le regalo uno de los libros de Harry Potter porque su nombre salía en el libro. Mel acaba de cumplir los quince y como siempre su madre había desaparecido. Había ido a cenar ese día a casa de Theo. La señora Beaumont le había preparado una fiesta. Y el señor Beaumont había llegado de Londres. Luego de la cena todos estaban sentado en la sala frente a la chimenea > dijo entregándole una linda caja rosa con una cinta de raso blanca.
El señor Beaumont se había convertido en su padre cuando el que la engendro desapareció. Era un hombre alegre y muy dulce. Que no siempre estaba. Pero cuando regresaba de sus largos viajes de trabajo. Daba todo por sus hijos. Y siempre traía algo para Mel. A veces solo un abrazo bastaba. Estuvo con ella en el hospital. La ayudo con cosas del colegio. Era un hombre ejemplar >
Al llegar a casa de sus abuelos. Subió a toda prisa. Tomo solo su bolso y su teléfono. y bajo de nuevo – te llevare al aeropuerto. Toma esto hará frio – le entrega su tío un jersey de punto color n***o. Mel se lo coloca y sale a toda prisa.