capitulo 21

2258 Words
21 A la mañana siguiente un fuerte sonido cerca del oído de Mel hace que se despierte a toda prisa. El teléfono no deja de sonar. Mel lo toma con prisa y lo coloca en su oído y una voz gritando del otro lado. Hace que se quite del oído rápidamente Mel. Te he estado llamando desde anoche. Porque no contestas ninguno de los dos teléfonos Lo siento Beth. Salí con mi abuela. Y regrese cansada y me quede dormida. Que sucede Como que sucede Mel. Te vas a donde tus abuelos. A un estado que queda al final de los estados unidos. Sin decir nada y preguntas que paso. Le dije a Theo y a Mely Lo sé ellos me dijeron. Te estuvieron llamando anoche. Y como no contestabas se preocuparon Estoy bien Beth. Que tal todos por allá Estamos bien. Theo se está quedando en casa de sus padres. Y los demás también estamos en nuestras casas. Me alegra saber que no están metidos en problemas A mí también. Por favor regresa para la graduación Lo hare beth. Me iré dentro de cuatro días Está bien. Por favor contesta el teléfono cuando te llamemos. Lucí te nada saludos Yo igual a ella Adiós Adiós Mel se tira nuevamente en la cama tapando su cara con la sabana. Pero el sonido de la puerta no la deja conciliar el sueño – Mel arriba tenemos muy poco tiempo para arreglarte – dice su abuela quitándole la sabana de encima. Mel se encoje. Sus piernas están desnudas. Anoche durmió. Con unos pantalones cortos negros. Y una camisa de dora la exploradora – abuela la fiesta es en la noche – claro que no señorita. Es a las tres de las tarde y solo tenemos tres horas para arreglarte – Qué hora es – Se levanta Mel a toda prisa – Es ya mediodía – Abuela tienes que dejar eso  de dejarme dormir tanto – ay cariño sabes que no tengo corazón para hacer eso. Así que ahora levántate. Toma una ducha y te espero en mi habitación – dijo Sarah dándole una palmada en el culo Mel se levanto a rastras. Hasta el baño. Se lavo la cara y los dientes. Tomo una ducha. Y se coloco el mismo pijama. Salió al cuarto nuevamente. Toma su teléfono. y hay mensajes nuevos de Felipe. Muchos mensajes nuevos. En su pecho se aloja una punzada de remordimiento. Pero aun así decide no oírlos. Así que solo los borra. Todos. También hay un mensaje de Theo. De hace dos días. Te quiero más a ti que a tu culo. O mejor aun te quiero del tamaño de culo .esperare tu llamada yo también te quiero…. Mel sonríe. Extraña a Theo. Extraña a todos sus amigo. Pero tenía demasiado tiempo que no se sentía tan bien. Tan libre. Con tanta confianza. Y regresar a casa de sus abuelos. Le había devuelto esa confianza > Theo lamento no haber escrito antes. Mi abuela me está consumiendo. Te extraño. Tratare de llamarte hoy. Espero este todo bien por allá. Tendré una cita hoy. Te quiero… mel Mel apaga el teléfono y lo mete en el cajón de su ropa interior. Y sale al cuarto de sus abuelos. Pero el olor del café la distrae y baja a la cocina. Y encuentra a su abuelo con una taza de café y una rosquilla en la mano – abuelo buenos días… o mejor buenas tardes – hola Mel tu abuela esta como loca buscándote – lo sé. Paso por el cuarto hace un rato. Abuelo en donde puedo conseguir una de esas – dice señalando las rosquillas – las escondí detrás de la nevera. Tu abuela se niega a comprármelas por mi azúcar – Mel sonríe y camina hasta la nevera. Mete la mano y saca la bolsa de rosquillas. Toma una y se sirve una taza de café – gracias. Me iré con la abuela. No quiero que baje por mí – Sube las escaleras y la puerta del cuarto de sus abuelos está abierta. Pero Mel se detiene en la puerta y la toca – Mel en donde te habías metido. Pasa. No tenemos mucho tiempo – Sarah se acerca. Y la toma por el brazo. Sentándola frente a la peinadora – Quedaras preciosa – dice dándole vuelta a la silla. Para que quede de espaldas al espejo. Sarah maquillo a Mel con tonos muy suaves en los ojos. Un brillo muy suave en los labios. Recogió todo su cabello. Dejando unos mechones caer en su cara. Puso en su cabello flores blancas y lilas – ya estas – dijo dándole la vuelta para que se viera en el espejo. Mel al verse abrió la boca de la impresión – Abuela me veo… – Te ves hermosa – le dice Sarah y Mel sonríe – Tengo algo para ti – dice sacando algo de uno de los cajones de la peinadora. Un estuche de terciopelo azul marino – lo he guardado muy bien. Para dártelo en el momento preciso. Quería que fuera el día de tu boda. Pero para que esperar tanto – dice mientras le entrega el estuche. Mel la mira algo confundida. Y luego mira el estuche. Al abrirlo sus ojos se llenan de lágrimas. Es un hermosa cadena de oro con un pequeño diamante – Abuela esta precioso – tu abuelo lo miro en una vitrina hace algunos años. Y lo compramos para ti – no tenían porque hacerlo – claro que si Mel. Eres lo mejor que nos ha pasado a tu abuelo y a mí. Aunque el no lo diga mucho. Te amamos – oh… abuela. Yo también los amo. Me lo pondrías – Claro que si – Mel saca el pequeño collar del estuche. Y se lo entrega a su abuela. Que se lo coloca. Mel acaricia la pequeña piedra que tiene al collar con gran devoción – Abuela me encanta – dice dándole un abrazo – deje el vestido en tu cuarto. Te esperaremos abajo – Mel asiente y sale del cuarto. Al llegar al suyo mira el vestido en la cama y las sandalias a un lado. Se desviste y se coloca el vestido. Un hermoso vestido color magenta. Las mangas caen por sus hombros llegando hasta sus codos. Y el largo de la falda llega hasta un poco más arriba de sus tobillos. La tela es hermosa. Suave. Y nada exagerado. Las sandalias quedan a la perfección con el vestido. Mel se mira al espejo. Y da una vuelta. La falda del vestido se levanta y gira. Toma su perfume y se coloca un poco – Mel estamos esperando por ti – escucha la voz de su abuelo. Desde la planta de abajo. Sale de su cuarto y baja las escaleras – Ya estoy lista – mira a su abuelo y a su tío que van de traje. Tobías lleva un traje gris con una corbata azul marino. Tom lleva un traje azul marino a la medida. Con una corbata verde botella. Y Sarah un lindo vestido azul – Entonces vámonos – dice Tobías sacándolos a todos de la casa – Estas muy guapo abuelo – odio que tu abuela me obligue a usar estas cosas – Al llegar a la iglesia hay demasiada gente. Muchas chicas llevan flores en su cabeza. Y chicos en sus trajes. Al bajar del auto su tío le ofrece a Mel el brazo que lo toma encantada – Tu padre vino con tu madre – le dice Tom – ¿papa trajo a mama? – si. Aun lo recuerdo. Llevaba el mismo vestido que tu traes puesto. Solo que mama lo mejoro un poco – Yo… no lo sabía – tu madre no siempre fue así. Pero algo cambio en ella cuando se fue de Dakota – a veces envidio a todos los que la conocieron siendo. Linda. Amable. Y amorosa. Porque a la única siena Miller que yo conozco. Es a la distante. Cruel. Y fría – Y no sabes cómo lo siento – tío no tienes nada que sentir ni lamentar. Papa al irse se llevo con el muchas cosas. Y una de esas fue a mi madre y a su alegría – Los ojos de Mel se cristalizan y su voz se quiebra. Su mente se llena de hermosos pero muy dolorosos recuerdos. Eran una familia feliz. Antes de irse de Dakota. Ella era muy pequeña pero la risa de su madre mientras su padre le hacia cosquillas es una melodía que sus oídos jamás volverán a escuchar. Luego de un largo y hermoso servicio. En el que Mel pidió por su madre. Sus amigos e incluso por Felipe. También pidió por ella. Pidió por ayuda. Y una respuesta a todas sus preguntas. También pidió perdón por haberse alejado tanto de sus creencias. Confesando que estaba molesta con Dios por todo lo que había pasado. Pero dando gracias que al menos tenía unas pocas personas que la querían y que seguían con ella. Cuando otros no poseen nada de esto. La fiesta es en el gimnasio de la escuela local. El lugar está decorado muy lindo. Hay muchas flores. Y una gran mesa llena de dulces y ponche. Mel se escabulle como puede de su abuela. Que no para de presentarles personas que ya conoce. Pero que tiene muchos años sin ver. Llega hasta la mesa en donde está el ponche y se sirve un vaso. Toma a toda prisa. Se lo acaba todo y se sirve otro que toma ahora más despacio – miren quien vino a visitarnos chichas – dice una voz chillona e irritante a sus espaldas – Miss New York – dice con gran sarcasmo. Mel toma aire y voltea – Hola Lydia – le dice a la castaña de ojos azules que la asesina con la mirada – Hola Melanie. Un gusto volver a verte. Que tal tú mama. No le he visto desde la última vez que vino – las mejillas de Mel se encendieron en fuego y sus ojos se llenaron de lagrimas. Ella sabía a qué se refería Lydia. Ella lo había visto todo ese día. Había visto lo que le hizo su madre y como se la llevo de casa de sus abuelos – Ella… ella está bien – dice tartamudeando y con la cabeza baja – y la esposa de tu profesor como esta Lydia. Marjorie me dijo que ella y su esposo están por segunda vez de luna de miel. Sabes ella y yo somos muy amigos – dice una voz conocida > Mel levanta la mirada y Derek esta con una gran sonrisa. Le guiña un ojo cuando sus miradas se encuentran. Pero quien si no está nada contenta es Lydia. Esta asesinando a Derek con la mirada. Parece una fiera – Siempre tan oportuno – al igual que tu – Lydia sale de ahí empujando  Derek y las otras dos chicas le siguen con dos guardaespaldas – Hola hermosa – Hola Derek – susurra Melanie – te gustaría bailar. Me gusta esa canción – de fondo esta sonado una linda melodía que Mel no distingue nunca antes la había escuchado – Si – Derek la toma de la mano y la lleva al centro de la pista de baile. Pone su mano en su cintura y ambos comienzan a moverse el ritmo de la suave música. Mel mira a Derek que tiene los ojos brillantes y una gran sonrisa en el rostro. Pero ella no siente nada fuera de lo normal. Al menos no se siente igual que cuando bailo con Felipe. Ese día por su cuerpo corrían corrientes eléctricas al sentir el toque de su piel con la de ella. El perfume de Felipe era para Mel como droga. Y su mirada oscura y lujuriosa. Hacían sentir que su cuerpo ardía en llamas > > > – Lydia están impertinente con la Lydia de jane austen – Mel suelta una risita – no creo que existan otro señor Wickham que pueda soportar eso – ¡oh no! Claro que no lo hay. Quiso hacerlo con mi buen amigo David – a que te refieres – Lydia estaba estudiando en la universidad de Seattle. Coincidí con ella varias veces. David es un muy buen amigo mio profesor de la facultad de medicina. Le realice varias entrevistas para el periódico de la universidad. También tuve la fortuna de conocer a su esposa Marjorie – Que tiene que ver Lydia en todo esto – trato de seducir a David. A lo cual él se negó rotundamente. Es un hombre muy profesional y enamorado de su esposa. Ella lo amenazo con decirle a su esposa. Que él la acosaba y que la buscaba. Marjorie es juez federal. La verdad no le fue muy bien la expulsaron de la universidad – Eso suena terrible – ella es terrible – Que música es – All My Loving de  the Beatles – muy linda – El resto de la fiesta Mel bailo con su tío. Y su abuela no dejaba de presentarles personas. Al regresar a casa se tiro en la cama. Sin mirar su celular. Los pies la están matando. Y sus parados pesaban.
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