La narración continúa: Comenzó la subasta, y el lugar se llenó de gente interesada en comprar los artículos. Incluso me animé a levantar la mano un par de veces. "¡Vaya!, no sabía que te gustaba comprar cosas costosas", comento hacia Esteban. "Sí, después las revendo", responde. "¿Qué?" pregunto. "Soy un coleccionista, y también me gusta comprar cosas raras para venderlas", explica Esteban. Suspiro. "Entonces eres un buen emprendedor", comento. "Supongo", responde Esteban. Una vez más, levanto la mano y, finalmente, logro comprar algo, aunque no sea tan costoso. "Felicidades", comenta Esteban mientras todos aplauden. "Gracias, me has traído suerte", digo, sacándole la lengua como si fuera una niña. Nos reímos divertidos, y detrás de mí siento que alguien nos mira. Ese sexto sentid

