Narra Ana.
¡Manuel! No puede ser él, moví un poco las hojas y ahí lo vi, parado frente a Sidney y Camila, justo a un lado de él estaba Carlos, los malditos que se llevaron a mi hermana.
No podía creerlo, por más que los veía, se me hacía imposible que fueran ellos, como rayos es que no los han encontrado, ellos están aquí.
—Ana, tenemos que llamar a la policía —Mencionó Rosa en voz baja.
—No, no podemos, tenemos que irnos —Dije.
Si le llamamos a la policía, tal vez nunca averigüe qué le pasó a mi hermana, tal vez ella está muerta, pero no lo sé, el maldito de Manuel me lo tiene que decir.
Comenzamos a caminar lo más despacio que pudimos, cuando estábamos por dar vuelta a la cafetería, nos topamos con Selena.
—¡Ana! ¡Rosa! —Exclamó sorprendida. —¿Qué hacen aquí?
—¡Tu! ¿Sabes dónde está mi hermana? —Pregunte rápidamente.
—Lo siento Ana, ahora no puedo decir nada —Dijo y se alejó de nosotras.
—¡No te vayas! —Grité, mi corazón comenzó a latir muy fuerte, ella debe saber dónde está Jessica. —Tengo que seguirla Rosa.
Miré hacia donde iba, comencé a correr en su dirección.
—¡Selena! —Grite desesperada, pues la había perdido de vista.
Maldita sea, de seguro Jessica está muerta, ella no me lo quiere decir, no puede ser.
—¡Ana regresa! —Gritó Rosa a lo lejos.
Ellos deben estar aquí, en la escuela, tal vez esté estudiando.
—¡Ana cuidado! —Gritó Rosa.
Miré a los lados, no miraba nada, así que comencé a caminar hasta Rosa, hasta que sentí que alguien me jalo del brazo, al voltear era un hombre, su cara estaba cubierta.
—¡Ayudaaaa! —Comencé a gritar una y otra vez tratándome de zafar.
Rosa comenzó a correr hacia nosotros, comenzó a golpear al hombre con su bolso, el cual rápido huyó.
—¿Quién era? —Preguntó Rosa asustada.
—No sé, pero me puso algo —Dije asustada.
—¡Dios mío Ana! —Exclamó Rosa al mirar una jeringa en mi cuello.
—¡Quítamela! —Grite asustada.
Mi corazón seguía latiendo muy fuerte, cada vez me sentía más cansada, comenzamos a caminar al dormitorio, todo había sido muy intenso.
Me detuve en la entrada del edificio, me sentía muy débil, ya no puedo seguir, comencé a ver todo borroso.
—¡Rosa! —Dije antes de caer al suelo, después todo se tornó de n***o.
Narra Rosa.
—¡Dios mío Ana! ¡Despierta! —Grite asustada.
—¿Qué pasó? —Preguntó Hanna llegando al lugar, con ella venía Emily y Valeria.
—Ayúdenme a llevarla al cuarto.
La tomamos como pudimos, y rápido nos dirigimos al cuarto, la dejamos en su cama.
—La intentaron dormir —Dije.
—¿Quién? —Preguntó Emily, ella estaba preocupada.
—No sé, había un hombre en el jardín, se la quiso llevar, pero yo ayudé —Dije nerviosa. —A demás Manuel, Carlos y Selena están aquí.
—¡¿Manuel!? —Preguntaron las tres al mismo tiempo.
—Si, creemos que está haciendo el reto aquí, vimos a las amigas de Danna, ellas quieren salir del juego.
—¿Mis amigas que? —Preguntó Danna entrando al cuarto.
Las cuatro nos quedamos en silencio, maldita sea, esta tipa no sabe tocar o que.
—¿Qué? —Pregunte como si no supiera de qué hablaba.
—Escuche que estaban hablando de Sidney y de Camila —Dijo Danna.
—Ellas están en peligro —Dijo Valeria sin más.
Danna se quedó callada, creo que no sabía que decir.
—¿Por el reto? —Preguntó Danna.
—¿Qué sabes sobre el reto? —Pregunte rápido.
—Pues que son 50 días, harás todo tipo de cosas, Sidney y Camila me lo contaron, no creo que estén en peligro —Dijo Danna.
Pobre de ellas, así estaba yo al principio, pensando que todo era genial, fui una estúpida, por mi culpa murió Nuria.
—Es muy peligroso, nosotras fuimos jugadoras —Dijo Emily.
—Muchas personas murieron Danna, personas muy queridas para nosotras.
—No, ¿Ustedes quieren asustarme verdad? —Preguntó Danna, ahora su expresión había cambiado, ella estaba asustada.
—No, te lo decimos enserio Danna, mi hermana de 12 años murió, por culpa del maldito reto —Dijo Hanna cabizbaja.
Danna miro su celular, solo dio la vuelta y se fue del cuarto.
—Tenemos que hacer algo —Dijo Valeria.
Decidimos irnos a dormir, Ana no despertó, tal vez es un calmante muy fuerte.
***
Narra Ana.
Abrí los ojos, ahora me encontraba en mi cama, en mi habitación, miré a un lado en la cama de Rosa, ella seguía ahí.
Me puse de pie, lo último que recuerdo fue que un hombre me atacó, debe ser alguien del estúpido reto.
—¡Ana, lo hice, estoy dentro! —Gritó Danna llorando.
—¿De qué hablas? —Pregunte.
—En el reto, estoy en los 50 días —Dijo Danna asustada.
—¡No puede ser! —Exclamo Rosa mientras se dirigía a nosotras.
Danna está en el juego, pobre de ella, me siento muy mal.
—Lo siento mucho Danna —Dije.
Comenzamos a escuchar gritos fuera del edificio, rápido corrimos hacia allá, había un cuerpo de una chica, ella tenía una soga en el cuello y estaba colgada a un árbol.
Rápido todos los alumnos comenzaron a rodear el lugar de los hechos.
—Me temo que los anuncios anti s******o, no funcionan —Dijo el profesor que me hizo la entrevista para entrar a la escuela, el profesor Hugo.
—¡Noooooooooo! —Gritó una chica acercándose al árbol.
Escuche muchos rumores, como uno que decía que la chica que se había suicidado llevaba tres días desaparecida, esto comienza a ser muy extraño.
Después de unos minutos, llegaron las ambulancias y los policías, se llevaron a la víctima, los profesores dijeron que lo había hecho por terminar con su novio, eso yo no me lo creo, espero no tenga nada que ver con los 50 días, tal vez los retos ahora son peores.
O tal vez tenga que ver algo el hombre de ayer, el que me quiso secuestrar, pero eso no lo sabremos, al menos que nos pongamos a investigar algo, tengo que enfrentarme a Manuel, tengo que encontrar a Jessica, no puedo dejar que ande aquí sola, puede pasarle cualquier cosa, tengo que protegerla.
—Ana, debemos irnos —Dijo Rosa jalandome del brazo.
—Esto está muy mal Rosa, ¿Qué tal que esto tenga que ver con los 50 días? —Pregunte.
—Esperemos que no Ana, pero de alguna manera tenemos que detener a Manuel —Dijo Rosa.
comencé a visualizar a todos, tenía la esperanza de ver nuevamente a Selena, pero a la que vi fue a ella, a Jessica, su peinado era diferente al de hace un año, se miraba muy feliz, o al menos lo aparentaba.