Un arma y una ida al doctor. Pov Niccolo. Al ver que mi mujer tiene una lengua venenosa, más me enamora. Y hablando de Venenosa, debo ir a hacerle una visita a MAXIN. Me encantaría llevar a mi mujer, pero ya no me puedo confiar. Lo que me hace pensar que si ella lleva a mi hijo, o hija, si naciera una pequeña, eso me da miedo porque sé que será hermosa como la madre y los malditos se acercarán a ella. Ya sé, entrenaré a London para que nadie se le acerque a ninguna, o si mejor compro una jauría de perros entrenados para que los protejan; si voy al zoológico me venderán un par de leones, bueno, leonas. LLAMANDO RODRIGO… R: ¿Para qué soy bueno? —responde Rodrigo, pero a lo lejos. —Para muchas cosas, y esa voz es de mi mamá, así que con cara de asco. Respondo. N—Mamá, recién de

