Capitulo 3

2164 Words
Volvimos a la mesa y nos sentamos —¿Y cómo está la parejita nueva?— Todas las miradas fueron hacia nuestra dirección. Me quedo parada —¿Que parejita? Cállate—digo enojada —Vamos Emma ya se me hace tarde para resolver unas cosas de la empresa—digo de mala gana. Se levanta de su asiento –Si, ya vamos. Aguanta que Maxi me pase su número para ir al partido de mañana— dice entusiasmada. — ¿Dime qué estas bromeando?— mordiendo mi labio inferior. —No amiga. Me tienes que acompañar— dice feliz. —Si chicas las esperamos mañana—hablo otro del grupo. —Bueno chau— digo cortante. Saludamos a todos y nos vamos al departamento. Tenía resolver unos papeles de mi padre de su empresa. Porque él tenía un viaje y cada vez que se iba quedaba encargada de algunas cosas. Me pase toda la tarde con esos asuntos mientras Emma mira más fútbol, estaba muy cansada y me había agotado tener que revolver todo sola. Hablando con la secretaria de mi padre para que acomode su agenda, golpean mi puerta atiendo sin mirar y le hago seña que pase. Se sentó en mi mesa sentía la mirada clavada en mi, giro la cara para mirar dedicándole una sonrisa que me duro segundos porque lo reconocí era mi vecino. ¿ Que quería ahora?. Termino de hablar y lo miro —¿Qué quieres?— dejo el celular sobre la mesa. —Tuyo nada. De Emma todo— dice cortante mirándome de arriba hacia abajo. —Idiota— digo a lo bajo. —Te escuche—grita. Fui a buscar a Emma que estaba emocionada con la visita de Nicolás. —Hola—se saludan. Saca de su bolsillo unos tickets —Hola Emma. Acá te traje las entradas— se los entrega —Gracias. No sabes la felicidad que tengo—se abrazan —De nada. Te espero mañana no me falles.—Pone una mano en su hombro. —Nunca. Ahora vengo las voy a guardar— Sale corriendo hasta su habitación. Pongo mis manos en la cintura —Increíble, ¿cuánto te debo?— le pregunto. —Nada es un regalo del equipo— asegura. —Qué generosos. ¿Qué quieres a cambio?— cierro mis ojos. —Que con Emma vayan a la fiesta que hacemos mañana a la noche en el club— dice rápido. —Yo sabía que no eras para nada solidario— me rió fuerte. —Vamos. Que te cuesta, solo si ganamos festejamos. Mira vas hacer mi pareja y Emma la pareja de Maxi— dice suplicando. —No— Niego con la cabeza varias veces. Aparece Emma y se queda parada enojada — ¿Y ahora porque se pelean?— pregunta. Camino hacia la salida y me volteo —Pregúntale a tu jugador favorito. Yo me voy a comprar algo para comer porque ya son las ocho de la noche—Abro la puerta. —Bueno. ¿Te quedas a comer Nicolás?— lo queda mirando sonriendo. Abro mi boca sorprendida —Emma, no— Digo enojada. —Yo encantado Emma—sonríe. —Vamos Isa. No seas así— insiste. —Está bien. Me voy— Le doy un portazo fuerte. Salgo a comprar. Dejo a los dos amigos solos mirando fútbol. Mañana tenía que aguantarme a todos en una cancha de fútbol. Nunca había ido a una. Compró para hacer unas hamburguesas y de postre frutas, terminamos de hacer la cena. Comimos con el denso del vecino. Se hicieron las once de la noche, y se fue. Quedamos solas —Gracias—dice repentinamente. —¿Por qué Emma?—La miro —Por todo Isa. Por aguantarte mañana un partido de mi equipo favorito, por conocer a los del equipo y por querer ir mañana a la fiesta—me abraza. —¿Quién te dijo lo de la fiesta?—Sorprendida ante esa afirmación. —Nick dijo que me acompañarías y que tendríamos pareja. Eres la mejor amiga que he tenido— dice. Sin decir nada más, finjo una sonrisa. La veía tan feliz como nunca asique solamente decidí seguir el juego de Nicolás no quería romperle las ilusiones. Nos cepillamos los dientes, nos pusimos los pijamas y nos acostamos a dormir. Ya las 10 de la mañana. Me levanto y hago todo como siempre y salgo a correr. Tipo 11 llego al departamento, levanto a Emma y nos pusimos a desayunar. Hasta que limpiamos todo haciéndose la hora que debíamos salir. Comimos algo así no más y nos vestimos para ir a la cancha. Hacia algo de calor asique me puse, un pantalón corto de jeans apretado, una musculosa rosa, con unas botitas cortas, unos anteojos. Mientras que Emma se puso una pollera de jeans, unas sandalias, una remera mangas cortas. Así salimos y fuimos a la cancha. Estacionamos el auto y entramos —Señoritas por aquí—Nos acompaña con su mano. —Se está equivocando. Nosotras no estamos aquí —digo observando a mi alrededor. — Claro. Que si, el señor Smith dijo que ustedes llegarían— mira su libreta. —Muchas gracias— sonreímos. Nos sentamos estábamos en sector vip de la cancha. Miramos a los alrededores y nos quedamos boquiabierta a ver tantos fanáticos del Club mirando el partido de los "juveniles". Eran miles, algunos con la caras pintadas, otros gritando con banderas de su equipo. Se notaba tanta pasión en sus ojos hasta en los de mi amiga. Luego de tanta espera ya con los jugadores en la cancha el partido comienza. Miro el partido sin entender nada, lo que sé es que el otro equipo es el Juventus. Ya con 40 minutos de partido iban cero a cero. Mire que en la cancha estaba Nicolás. Si jugaba bien como decía mi amiga. Se termina el primer tiempo sin goles marcados, miro la tele que había en donde estábamos y los periodistas criticaban las jugadas del equipo y de los jugadores más específicamente de Nicolás que le erro dos goles. Uno le dio al palo y el otro lo tiro afuera. Ya con 15 minutos del entretiempo, los equipos vuelven a la cancha. Emma me susurra que no cambiaron a nadie del equipo, como si yo entendiera algo de fútbol. A los 29 minutos del segundo tiempo, mete un gol Nicolás lo festeja con sus amigos. Sonrió a ver la cara de felicidad que tenia al meter el gol, veo a las tribunas loca gritando su nombre hasta Emma. El árbitro toca el silbato indicando el término del partido. Todos festejan el triunfo, yo no porque eso significaba que debía ser pareja de Nicolás en la fiesta. Salimos de la cancha, nos dirigimos al auto. Emma emocionada cantada. Llegamos al departamento y me metí a bañar. Estaba cansada, me termino de bañar y me tiro a dormir una siesta. Emma se baña y no duerme como yo lo hago. Siento que alguien me despierta —Vamos Isa. Levántate que ya son las ocho—Me sacude fuerte — ¿Qué?— Despego mi cabeza de la almohada. —Si dormiste todo el día casi y a las 22:00hs nos pasa a buscar Nicolás— asegura. Me estiro ya sentada en la punta de la cama —Ok ya me levanto— bostezo. Media hora después, me levanto. Veo que Emma se había puesto el vestido rojo que le había regalado. Unos zapatos negros, ya estaba maquillada y con el pelo suelto —Estás hermosa— Enfoco mi mirada en todo lo que lleva puesto. —Gracias Isa—sonríe. Me dedico a cambiarme, pongo un vestido n***o corto, unos zapatos dorados, me maquillo y me hago en el pelo un recogido delicado. Mi cartera dorada pequeña y le doy una negra a Emma. Esperamos a Nicolás y toca la puerta —Hola, ¿Quién eres?— apoyo mi brazo en la puerta. — Hola. La pareja de Emma—se acomoda la corbata. —Emma, llegó— grito —Hola—tartamudea. —¿Hay algún problema Emma?—pregunto sin entender lo que sucedía. Me aleja de la puerta y me dice—Es el capitán del equipo. Nicolás no me dijo que él sería mi pareja—aprieta los dientes para no seguir abriendo en voz alta su boca. La tomo de los hombros —bueno tómatelo con calma— y le acomodo el pelo. Acerca su rostro a la puerta— ¿Pasa algo chicas?- pregunta. Nos alejamos las dos sonriéndole—No. ¿Vamos?— pregunta sonriendo. —Emma va conmigo y tú tienes que esperar a Nick—dice serio —¿Nick?— pregunto. —Digo Nicolás. Los más cercanos le decimos Nick— levanta sus hombros. —bueno. Que se diviertan— Salieron de ahí. Mientras yo esperaba a Nicolás. Golpean la puerta y abro — Por fin nene. Pensé que no venias— dejo la puerta abierta. —¿Creías que te iba a dejar plantada con ese vestido?—camina lento hacia adentro del lugar. —Vamos mejor. Ya quiero que termine este infierno— agarro la cartera Me frena tomando mi brazo acercándome a su lado —Estas hermosa—susurra en el oído y me suelta. —Ya cállate. No me van los piropos baratos tuyos.— Salimos caminando bien separados, en su auto subo sola sin que me abra la puerta. Salimos camino al club. Pero detiene el auto —¿Qué haces? No querrás secuestrarme, ¿verdad?— lo miró confundida y a la vez asustada. —Créeme me encantaría pero necesito un favor— roza su mano en todo mi brazo Me alejo rápido -No bastante que soy tu pareja hoy. No me pidas nada.- digo cortante. —Por favor. No te pediré nada más— dice casi en suplica. -Me das lastima. El último favor que te hago. ¿Qué quieres?.- enfoco mi mirada en sus ojos Se maldice en voz baja varias veces, hasta que lograr encontrarle solución y suspira –Necesito que sea..— lo interrumpo. — Vamos dilo— me rió viéndolo tan nervioso. —Que seas mi novia por esta noche—dice sin mirarme. —¿Qué? Te volviste loco. No y nunca seré tu novia—gritó. —Por favor. Solo te pido eso y después yo digo que terminamos, ¿sí?— agarra mi mano con las suyas. Rodeo los ojos y hablo —Ok. Está bien pero sin beso y sin manoseo— explico. —Como usted diga señorita— Arranco de nuevo el auto y fuimos al club donde estaba el salón. Estaba lleno de fotógrafos a lo cual nunca me había dicho. Bajamos del auto, caminamos y siento como agarra mi mano. Me mira y me guiña el ojo. A los que yo le saco la lengua y siento un flash de una cámara. Me quede helada, me habían tomado una foto de la mano con él. Le solté la mano, Y me abrazo por la cintura acercándose a mi oído —Vamos tan feo soy. Que ni la mano me agarras—susurra. —Eres denso— Le agarro la mano y los periodistas que estaban ahí le empezaron a hacer preguntas del partido sobre su situación sentimental. Lo que siempre respondía era que estaba bien acompañado. Nos dirigimos adentro del salón, todos nos miran. Emma se veía entretenida con su pareja. Me suelta la mano y se acerca a sus amigos a saludarlos mientras yo voy al baño a escaparme de tanto quilombo quería tranquilidad. Diez minutos ahí fueron necesarios para recupérame. Salí me dirigí a la mesa donde estaba Nicolás hablando con una chica muy cerca por cierto. Me siento al lado, le agarro la mano. —Amor. No te había encontrado, ¿no me vas a presentar a tu amiga?— le acaricio su oreja. —Claro. Isabella ella es Nina una antigua amiga— señalándola. Sonrió al notar a Nicolás nervioso y la chica con cara enojada —Nicki no me dijiste que tenias novia—nos queda mirando a los dos. —Asique Nicki— le susurro al oído. —Emm. Si —La chica sin decir nada más se levanta de la mesa y se va. —¿Porque lo hiciste?—enojado. —Me decís que me haga pasar por tu novia y me dejas como una cornuda adelante de todo? Así no Nicolás— enojado. —Tienes razón. Perdona— apenado. Nos quedamos callados y se acerca un señor—Asique el gol tenia dedicatoria— dice serio. —Así es Hugo— se abrazan. —Es hermosa muchacho— enfoca su mirada. —Sí. Ella es mi novia Isabel. Isabel él es el preparador físico del equipo— dice en susurro. —Mucho gusto—sonrió. —El gusto es mío. Nunca te vi en los entrenamientos— dice pensando.
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