Marcus salió un poco más tranquilo de la reunión que había tenido con Claudio. Por una parte tenían varias cosas a su favor, pero por otro lado, la parte emocional le preocupaba, y mucho. Se propuso controlarse lo más posible. No era el momento para dejar que sus emociones lo controlasen, el riesgo era muy grande si se descuidaba o se distraía de lo que tenía que hacer. Con esto dando vueltas en sus pensamientos se encaminó hacia el hotel donde se habían alojado cuando llegaron a Venecia. Al estar cerca buscó con la vista por toda la cercanía hasta que descubrió a un tipo recostado en una pared no muy lejana. Después se acercó con cuidado a la entrada del hotel, miró a través de las amplias vidrieras recorriendo todo el lobby con la mirada. Hasta que su vista tropezó con un sujeto bien

