Marcus salió decidido a terminar las cosas que tenía pendientes y hacerlo en el menor tiempo posible, en verdad no quería angustiar a Evelyn. «Ya bastante tiene con todo mi que está viviendo» —se dijo. El tío Alistair no hubiera querido que ella se preocupara demasiado y menos que estuviera en esta situación tan difícil como peligrosa. Pero ésta era la realidad; la situación era mucho más difícil de lo que había imaginado y él tenía que esforzarse para proteger a Evelyn. ¿Lo estaría haciendo todo lo bien que podría? Se estaba esforzando, ya había logrado que ella le tuviera confianza y que estuviera dispuesta a seguir sus instrucciones. «¿y tus sentimientos? ¿Están bajo control?» —le dijo una vocecita en su cabeza— «¿Qué pensaría en tío Alistair?» Marcus no ignoraba la tensión físic

