Capítulo siete. Un enemigo jurado

1788 คำ

Aquiles se puso de pie tan rápido que la silla hizo un sonido estrepitoso al caer al piso asustando al asistente. —¿¡¡¡Qué!!!? —Lo siento, señor. Drakos consiguió las perlas, no sé cómo lo hizo o cómo convenció al agente responsable de la entrega, pero están ahora en su poder y la facturación salió a su nombre, no podemos pelear por ese lote de perlas. —Maldita sea, ¿cómo consiguió el dinero para comprarlas? Hasta donde sé estaba a un paso de la ruina. ¿Se sacó la lotería y no nos enteramos? —preguntó caminando hacia el minibar para servirse un trago. Algo que le sirviera para reemplazar el mal sabor de su boca. —No sé exactamente como lo hizo, señor. Ni cómo consiguió liquidez para adquirirlas en efectivo. Lo que me preocupa es todo lo que implica no tener ese lote en nuestros tallere

อ่านฟรีสำหรับผู้ใช้งานใหม่
สแกนเพื่อดาวน์โหลดแอป
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    ผู้เขียน
  • chap_listสารบัญ
  • likeเพิ่ม