«Mi padre, mi padre es… Leónidas Drakos…» «Mi padre, mi padre es…» «Leónidas Drakos…» «Leónidas Drakos…» Aquiles se quedó petrificado ante aquella impactante noticia. ¿Anastasia era la hija de su principal enemigo? ¿Su Anastasia y Leónidas compartían la misma sangre? —¿Aquiles? —Anastasia se asustó al ver el rostro de su novio transformarse delante de sus ojos. Había pasado de la sorpresa al odio en cuestión de segundos. —¡Voy a matarlo! —gritó Aquiles al comprender todo el juego de Leónidas. El muy miserable había vendido a Anastasia a los traficantes para solventar sus problemas financieros. Era el dinero que había recibido por Ana, lo que usó para comprar el lote de perlas que eran suyas y se había dado el maldito lujo de pagar un precio más alto del valor real. Todo con el diner

