Estaba dispuesta a regresar a mi ciudad natal, me paré en el balcón para ver hacia afuera y me di cuenta que no había nada que me atara a ese lugar. No conocía a nadie, mi único amigo era Adrián y ahora que no sabía nada de él, me sentía extraña. Nunca entendería porqué me había sacado de su vida así, tan abruptamente, de un solo golpe y sin avisar. Cada vez que pensaba en él, sentía que había perdido a alguien importante en mi vida. Adrián Morales había dejado una huella en mí, tal vez no había sido ese gran amor que decían mi amiga Peri y sus horóscopos, pero sí estaba segura de que, entre él y yo, hubo una gran conexión que nunca iba a olvidar. Odié darme cuenta de que a Tulusa se le había acabado el alimento y yo no había tenido la precaución de ir al supermercado, ya estaba oscurec

