Lionetta imaginó una vida donde su hermano no la hubiera destruido, ni le hubiera hecho tanto daño como lo hizo. Deseó que todo fue producto de una fuerte dosis de éxtasis, y no de una detonación que casi le quitó la vida. De no ser porque el cuerpo de Viktor recibió casi todo el impacto, ella estaría muerta. El dolor en la espalda por el golpe del concreto, lo hizo removerse sobre ella. Lionetta mantuvo los ojos cerrados cuando la tos se apoderó de ella, llevándola al colapso rápidamente. Sus pulmones se llenaron de tierra y sus manos estaban aferradas a las costillas de Viktor. Nunca estuvieron tan cerca, así tampoco lo estuvieron de la muerte. Para personas como ellos, que alguien los sorprendiera, significaba una línea en su historial, una mancha en su reputación. Es por ello que cuan

