Después del episodio de esta mañana lo único que quería Teo era complacerme, así que aquí estoy sentada en el sofá con una copa de vino tinto en mis manos y él terminando de preparar la comida, desde aquí lo único que sé es que huele riquísimo y que es pollo pero no se como lo está elaborando.
- ¿De verdad que no quieres que te ayude? - Le pregunto desde mi lugar.
- No cariño, de verdad que quiero consentirte, ¿Me dejas? - Me responde y ahora mismo no sé porque me siento culpable de que esté así ya que sólo hice mencionar lo de la disco para el decir "lo que decidas esta perfecto para mí" y eso me hace sentir culpable porque sé que lo está haciendo para borrar lo de esta mañana, lo que no se si es de su mente o de la mía.
No voy a negar que me gusta que me consienta como lo ha hecho todo el día pero la verdad lo único que quiero es que él esté tranquilo consigo mismo y que no se sienta culpable por estar conmigo.
- Amor, estaba pensando en arreglar el piso, el cambiar cosas de lugar, hacer una remodelación completa ¿Qué te parece? - Me pregunta de la nada y me doy la vuelta en el sofá para ver como va colocando la mesa mientras habla.
- La verdad es que no se bien que quieres, yo lo veo bien así como esta.
- Quiero cambiarlo, quiero darle la vuelta total, quiero que seamos tu y yo quienes decoremos este piso, osea quiero que también esté tu toque personal aquí.
- No se que decirte. - Digo después de unos minutos en silencio y él esperando una respuesta parado detrás del sofá.
- Solo dime que si. - Me dice mientras apoya sus brazos en el respaldar y acercarse a mi y ahora si que me dejó sin palabra, ¿Será esa su manera de pedirme disculpa por lo de esta mañana ybtoda la semana distraído?
- A ver, me agrada la idea, de verdad, pero si es tu manera de pedirme disculpa por el episodio de esta mañana, creeme que te entiendo y no tienes que hacer nada de eso para que yo me sienta bien ni mucho menos.
- No te voy a negar que me siento como un imbécil por dejarme llevar de un sueño, pero esto no es por eso, es por mi y por ti, por nosotros, para que tengamos un lugar que nos represente a los dos y no sólo a uno. - Habla mientras da la vuelta al sofá para sentarse a mi lado. - Arli, me encantaría y quiero que te vengas a vivir definitivamente aquí conmigo, pero no quiero que mi pasado este aquí y siento que hasta que no cambie todo no se irá por completo.
Me dice todo eso sin dejar que hable y la verdad es que no se que hacer. Dile que sí que aceptas todo eso que él dijo pero besalo ya que tanto él como nosotras nos morimos de ganas. Últimamente estoy muy de acuerdo con mi yo interior y esta vez voy más allá y sin decir nada me levanto de mi sitio para sentarme a horcajada de él y empezar a besarlo. Al principio se lo tomó de sorpresa pero enseguida me responde pegandome mas a él y así hacer este beso más intenso. - Si. - Digo mientras lo beso y él se detiene y me mira a los ojos sin dar crédito a lo que escucho. - Si mi amor, aceptó venir a vivir contigo. - Y con una gran sonrisa me vuelve a besar. - Pero con una condición. - Le digo separandome para mirarlo.
- La que quieras mi reina, la que quieras. - Habla mientras me da besos por el cuello.
- Que sea después que se hagan los cambios que quieres hacer. - Le digo y para de inmediato.
- ¿Por qué?
- Porque si vengo a vivir aquí es con todas mis pertenencias no a medias como hasta ahora y tengo muchísimos trabajos que no quiero que se me vayan a estropear.
- Ok, entonces mientras arreglan aquí ¿Qué te parece si nos vamos a un hotel? - Me dice de la nada.
- ¿Estás loco? Será carísimo.
- Sabes que puedo permitirme ese lujo, además, si estoy aquí tardarán más, porque iré dando vueltas y los trabajadores se distraeran.
- Mirándolo por ese lado tienes razón.
- Entonces mañana mismo llamo a Antonio y le decimos lo que queremos y que se encargue de todo.
- ¿Antonio?
- Si, ¿Que Tiene de malo?
- Nada, es que me sorprendió nada más.
- ¿Vamos a comer antes de que se enfríe?
- Vamos. - Le doy un beso antes de levantarme.
Empezamos a comer entre las ideas que vamos dando de qué nos gustaría cambiar, una de las habitaciones pasará a ser el cuarto oscuro para cuando esté trabajando en casa, en una parte del salón que es amplio pondremos una mesa para que yo pueda trabajar y no usar la del comedor como lo hago en el piso de Dani.
- Para decorar podemos llamar a tu hermana. - Digo de la nada y él sólo asiente masticando lo que tiene en la boca, pero aún y con todos los planes lo digo notando distraído.
No le doy mucha mente y al salir tuvimos que pasar por casa para buscar una ropa adecuada ya que no había traído y aprovechamos para irnos en un solo vehículo, uno de los cuatro le toca conducir a la vuelta así que tenemos que saber quién para qué no se pase con la bebida.
- Ya dejen de pelear como críos, conduzco yo a la vuelta. - Les digo y me dirán para después seguir caminando y entrar a la disco. Sólo con dar los primeros pasos la música hace que empecemos a movernos mientras vamos caminando hacia el área menos concurrida.
- Espérenme aquí que conozco el dueño y veré si nos podemos poner un una mesa de arriba. - Nos dice Teo y nos quedamos bailando entre los tres hasta que él regrese.
Narra Teo
No se si es ventaja o suerte de que hayamos venido aquí y más aún que yo recuerde que Andrés es el nuevo dueño de este lugar, no fui de salir mucho pero las veces que lo he hecho han sido con él.
Estoy esperando a que lo busquen después de dar mi nombre y escucho una voz detrás que me hace dar la vuelta sin poder creer que el mundo sea muy pequeño y tengamos que coincidir aquí.
- Hola. - Genial, pienso para mi, lo que me faltaba.
- ¿Qué haces aquí? - Es lo primero que me sale.
- Vaya saludo el tuyo, después de lo bien que la pasamos, además te recuerdo que Andrés también es amigo mío. - Me dice mientras intenta acercarse y yo alejándome.
- Sandra alejate. - Digo dando un paso atrás y ella da otro paso hacia mí.
- Como sigas caminando hacia atrás te vas a caer o te llevaras a alguien. - Me dice sonriendo.
- ¿Qué quieres?
- A ti. - Me dice como si nada.
- Estas loca, sabes perfectamente que tengo novia.
- Una que no te dará todo lo que yo te puedo dar.
- Me da más de lo que te puedas imaginar. - No sigue dando pasos pero está muy cerca, miro a todos lados, la esquivó y voy al otro lado de la barra, me quedo mirando las botellas como si fuera a pedir algo, pero siento la necesidad de mirarla ¿Cómo es posible que sienta esta necesidad de verla a los ojos? Ha cambiado, ya no está vistiendo extravagante a pesar de estar en una disco, ahora se parece a... se parece a Karla, a mi Karla.
- ¿Qué estás planeando Sandra? - Le digo con enfado.
- No planeo nada, sólo soy yo. Sólo quería que me vieras como soy en realidad.
- ¿De qué hablas? - No entiendo nada.
- Que así soy en realidad.
- Eso es mentira tú no eres así, la que era así era Karla, Sandra, tu la estás copiando.
- Claro que no la estoy copiando. - Me dice riendo. - Tú no me conociste antes, Karla y yo vestimos así pero de igual modo todos los chicos se iban con ella y a mi me dejaban de lado y fue cuando empecé a cambiar mi forma de vestir. - Porqué será que no le creo nada. - Teo, primero te fijaste en mí y después te fuiste con ella.
- Estas mal, Karla y yo nos conocíamos desde que éramos unos niños, desde siempre estuve enamorado de ella.
- ¿Y por qué me sedujiste?
- ¿De qué hablas? Eras tú la que quería meterse en medio de nosotros.
- Me hiciste el amor, si Teo, me hiciste el amor como nunca nadie me lo hizo. - No se de que me está hablando, pero como siga gritando la escucharan aún por encima de la música.
- Deja de gritar.
- ¿Tienes miedo a que tu noviecita lo escuché? ¿A qué sepa que te acostaste conmigo estando Karla viva y que después que murió estabas conmigo?
- No voy a negar que me deje enredar después de ella morir, pero antes de su muerte nunca estuve contigo.
- No lo niegues. - Me quedo pensando y es que no me llega a la mente ningún momento aún estando Karla viva que yo haya estado con ella más que ese día cuando se me insinuó que terminé echándola de casa antes de que todo se saliera de control.
- No lo estoy negando, se que cuando Karla murió estuve contigo, pero no tengo ni un solo recuerdo de haberme acostado contigo antes de ella morir.
- Teo mi amor no me digas eso. - Me dice acercándose rápidamente y sin darme tiempo a reaccionar me besa.