Me quedo mirándole y es tanto lo que me hace sentir, lo que me hace soñar. En la vida había soñado en tener un futuro, quizás porque antes no tenía la certeza de un tiempo "indefinido" si se puede decir de ese modo, antes simplemente me sentía con los minutos contados y con el miedo de que mi vida podía terminar en cualquier momento y eso me impedía soñar, soñar con un futuro, con un amor, con una familia, con un jardín y niños correteando por todos lados, pero ahora me siento más viva que nunca, con más ganas y es todo gracias a él, a su empeño de hacerme reír, de hacerme soñar, de hacerme ilusionar con sus palabras, con esas caricias que me llevan a un mundo paralelo donde sólo existimos él y yo, donde todo desaparece para ser simplemente nosotros dos en todos los sentidos.
- Limpiate la baba. - Me dice Dani al llegar donde estoy.
- ¿De qué hablas? - Le pregunto haciéndome la tonta.
- De la forma en como miras a Teo.
- No tengo otra forma para verlo.
- Y me encanta verte así de enamorada.
- No se si estoy enamorada de lo que se dice enamorada, lo que sí sé es que tengo ganas de todo con él.
- Hermana… - Dice dejando la frase en el aire haciendo que la mire para que continúe. - Estas enamorada perdida. - Termina de hablar a risa.
- Pues entonces lo acepto, porque ahora mismo no me veo sin él.
- Y eso es lo que más me gusta ya que antes no hablabas del futuro ni de una semana.
- Antes podía morir de un momento para otro.
- Calla y no sigas hablando de eso por favor, que eso ya es pasado y como dicen, pasado pisado.
- Tienes razón.
Y así nos quedamos unos minutos contemplando a nuestros chicos mientras organizan unos papeles para cuando tengan que viajar a Barcelona y aprovechando nosotras para ponernos al día. Me encanta hablar con ella porque desde siempre ella ha sido una luchadora, de tener siempre una frase o una palabra de esperanza cuando yo me había dado por vencida, cuando cada día que pasaba me sentía más perdida, pero ella dejó todo de lado para estar conmigo, para demostrarme que no importa todo lo que nos suceda o por lo que estemos pasando, que siempre hay que vivir sin importarnos nada, juntas aprendimos a vivir como si ese día fuera el último y así lo seguimos haciendo vivir como nunca y mucho más ahora con todo lo bueno que nos está pasando, ella con la familia que siempre había soñado y por fin con la verdad sobre todo, con su hija y con un hombre que las quiere y las respeta, y yo, bueno, yo con otra oportunidad que me ha dado la vida de disfrutar de un amor libre y sin miedo a quedarme dormida porque quizás no vuelva a despertar.
Los días van pasando y he notado un poco distante a Teo, propuse una salida antes de que se vayan ya que yo no podré ir salvo algún fin de semana que no esté complicada con los trabajos de la uni. Salir con los chicos me divierte mucho y me llena de ánimo, como aún quedan unos días para que se vayan me dará tiempo a terminar el dibujo para que se lo lleven a mi madre que está feliz ya que se quedarán en casa porque apenas es una hora de trayecto hasta la galería.
Vinimos a la disco de su amigo Andrés y después de toda la noche entre charlas, risas y mucho baile creo que ya es hora de irnos a nuestras casas, cuando miro a Teo para preguntarle si nos vamos ya, lo veo mirando a la pista sin pestañear.
-Teo, amor. - Lo llamo y al no obtener respuesta me acerco para agarrarlo del brazo.
Me mira asustado y no comprendo lo que pasa, al mirar a la pista no veo nada raro y lo vuelvo a mirar para tratar de comprender qué le pasa.
-Voy al baño, ahora regreso.
- Vale. - Le digo sonriendo y cuando le dare un beso él simplemente se va dejándome aquí parada y sin entender nada.
Vamos en el coche y apenas me mira ni me dirige la palabra. - ¿Sandra estaba en la disco? - Le pregunto mirándolo para no perder detalle de su reacción porque ya no aguanto más su actitud.
-No lo sé. - Me responde sin dejar de mirar la carretera ni un segundo.
- ¿Por qué estás así? No entiendo nada Teo.
No me responde y entra al parking estacionado en su lugar para después bajar y dirigirse al ascensor. No se que le pasa y lo peor es que fue de un momento para otro, me quedo atras y no espera por mí, cuando entro al piso miro a todos lados y no lo veo, miro en la cocina y no esta, voy a la que es su habitación y tampoco está hasta que miro la puerta de esa habitación y cuando tengo toda la intención de abrirla noto que tiene seguro por dentro me asomo a la puerta y escucho sollozos del otro lado, me parte el alma escucharlo así y sin saber el por qué y como ayudarlo.
- Amor ¿Estás bien? ¿Te puedo ayudar en algo? - Le pregunto en alto para que me escuche y no obtengo respuesta más que los sollozos.
Recuerdo que me dijo donde tenía las llaves de todas las puertas y voy por ellas, cuando logro entrar se queda mirándome y es como si mirara a otra persona, me hace estremecer la forma en que me está mirando.
- ¿Qué te pasa? - Pregunto acercándome más a él.
- Perdóname pero, prefiero no hablar ahora. - Se levanta secándose las lágrimas y entra al baño de esta habitación, dejándome aquí y sin saber qué hacer, me acerco a la puerta y pienso si tocar o no. Vamos a tocar que nuestro chico está mal y tenemos que estar con él. Ya no se si en verdad es mi yo interior o yo dándome fuerza para afrontar lo que pueda venir.
- Teo cariño, ¿Te encuentras bien? - Le pregunto desde la puerta y después de unos segundos que parecieron minutos lo escucho hablar.
- Si, es sólo que estoy cansado y me estoy dando un baño caliente.
- ¿Por qué no fuiste al otro baño?
- Ya estaba aquí, ¿para qué salir? - No me convence su respuestas y al intentar abrir la puerta me la encuentro con seguro.
- ¿Por qué le has puesto seguro a la puerta.
- No me di cuenta, pero estoy mojado para sacarlo, no te preocupes ve a la habitación y en un momento te encuentro allí.
No le digo nada más y salgo de esta habitación para ir a la que se supone es la nuestra, me saco esta ropa y entro al baño para darme una ducha rápida, salgo ya con mi pijama puesto y me meto en la cama, lo único que espero es no ser la causante de su estado ya que lleva unos días muy distraído, pero no hasta dejar de hablarme y meterse a la ducha de la otra habitación. Claro que no tonta, a este algo le paso y no quiere decirte. Me quedo pensando, pero no vi nada raro a alguien de quien deba preocuparme. Aunque no se si ella ha estado rondando por la galería o a los lugares donde Teo frecuenta.
-¿Y si ella estuvo ahí? - Pregunto en voz alta y después hago silencio por si viene no me escuche. El caso es que si ella estuvo allí no me di cuenta, sigo pensando y me llega a la mente un momento donde él fue a buscar la bebida y tardo de más. ¿Será que la vio en ese momento? Si es asi, ¿Por que no me dice nada?