Narra Arlette
Después de nuestra conversación y de el explicarme el porque cree que esto no acabará en esa noche empezamos a preparar el piso para recibir a nuestros invitados, es la primera vez que nos reuniremos aquí y eso la verdad es que me pone muy nerviosa ya que nunca había sido la anfitriona en alguna comida.
-Amor, ¿La lasaña ya está para meterla al horno? - Me pregunta Teo desde la cocina mientras yo estoy ordenando el salón.
- Si, pero sólo falta ponerla a gratinar, se puede poner cuando estén a punto de llegar para que no se enfríe.
- Vale. La ensalada ya está lista ¿Le quieres dar el visto bueno? - Me vuelve a preguntar, terminó de esto y voy a la cocina para encontrarlo con el delantal puesto y hacer que muera de amor por él.
- Pero que guapo que te ves con ese delantal.
- No te burles de mi.
- Solo estoy diciendo que mi novio esta guapísimo.
- Mira la ensalada. - Me pide y la verdad es que tiene muy buena pinta, es sencilla pero se ve muy buena con diferentes tipos de rúculas, frutos secos, tomates cherry, manzana cortadita, y queso un poco derretido por encima y aliñado con sal, aceite de oliva y vinagre balsámico.
- Amor, se ve riquísima.
- Como tu te ves ahora. - Dice mientras me abraza por detrás.
- No digas tonterías que ni he terminado de arreglarme.
- Y se acerca la hora de que lleguen. - Dice mientras me da besos por el cuello.
- Si, voy a terminar de arreglarme. - Le digo mientras intento alejarme sin mucho éxito. Me doy la vuelta para quedar de frente. - Amor, ¿enciendes el horno mientras voy a terminar?
- Si. - Dice para luego darme un beso que me deja con ganas de más, pero sabemos que dentro de nada llega mi hermana con su familia.
Justo saliendo de la habitación llaman al timbre y prácticamente salgo corriendo para abrir. Entran a casa y aquí empieza una tarde lo más agradable en familia, entre charla y sobre todo risas y así termina nuestro fin de semana para empezar un lunes cargado de mucho trabajo.
Yo estoy entre el piso de Dani y el de Teo y eso a él le pone de los nervios y más cuando pasa por mi al trabajo y le digo que me deje donde Dani.
-Amor, ¿Por qué no dejas de estar dando vueltas y te quedas definitivamente en casa?
- Ya te dije que si en tu piso van mover todo mejor dejo mis cosas aquí para evitar un desastre.
- Si, se que me dijiste eso, pero es que me desespera, mira, tenemos prácticamente toda la semana sin pasar un momento juntos.
- Todo es por un bien mayor. - Le digo en broma y no le queda más que aceptar mi posición.
Y así hasta que decido ir a darle una sorpresa en la galería, pero la sorpresa me la lleve yo al llegar y enterarme que Sandra estaba aquí con él en su oficina, Dani se ofreció ir conmigo pero no quise, prefiero enfrentar sola lo que me encuentre allí
Al acercarme a la puerta empiezo a escuchar voces. - Es que no entiendes que te amo y no me voy a quedar de brazos cruzados. - Escucho unos gritos que salen de la oficina. - Teo tienes que entender que yo soy la que más te acerca a Karla y esa niña no hace más que alejarte de su recuerdo.
- Estas mal al pensar en eso, el recuerdo de Karla nunca se me irá pero eso no me impide amar a Arlette. Y ahora vete, pero no sólo de la oficina, quiero que salgas de la galería y sobre todo de mi vida de una vez y por todas.
- No se quedará así Teo, voy a darlo todo, voy hacer hasta lo imposible para que vuelvas conmigo.
- Sandra vete.
- Sabrás de mi, eso tenlo por seguro.
Abrí la puerta y por la reacción de ambos vi que no se lo esperaban, me quedo mirándola y la verdad es que me da pena el verla rogándole a un hombre que no quiere nada con ella.
- ¿Cómo puedes caer tan bajo y rogar para que alguien te quiera? - Pregunto sin apartar la mirada de ella.
- Tú. - Me dijo con rabia mientras se acercaba. - Tú no me conoces y no sabes de lo que soy capaz.
- Eres capaz de mendigar algo de cariño. - Le digo sin ni siquiera inmutarme por su acercamiento tan brusco.
- Cariño no caigas en su juego. - Me dice Teo mientras se acerca a nosotras.
Sólo espero que no me ponga un dedo encima, porque ella es la que no me conoce a mi, ni Teo conoce esa faceta mía que está a punto de salir, esa que hace más de 15 años que casi me mata pero, por defender a las personas que quiero me da igual.
- Arlette, ¿Qué haces? - Escucho a Dani detrás de mí. - Mira niña es mejor que salgas de aquí se porque te lo digo. - Le dice Dani a ella mientras se coloca en medio de las dos.
Sigo sin apartar mi mirada y puedo notar que se está poniendo nerviosa. - Arli, cariño ven conmigo. - Dice Teo mientras agarra una de mis manos que está cerrada a punto de clavarme las uñas en mi palma.
- Teo, llévate a Arlette. - Dice Dani. - Y tú, ven conmigo. - Le dice a Sandra cerrando la puerta al salir con ella a rastras.
- Cariño. - Al escuchar a Teo llamarme mi cuerpo se relaja y al soltar las manos sentí un pequeño ardor y al mirarme las palmas de las manos veo mis uñas marcadas. - ¿Estás bien? - Me pregunta preocupado mientras mira mis manos, lo miro y le regaló una sonrisa. - ¿Qué ha sido eso?
- ¿El qué?
- No te hagas, vi cómo la mirabas, nunca te había visto mirar así a alguien.
- Nadie me había dado el porqué mirar así desde hace más de 15 años. - Le sonrió y nos quedamos en silencio.
- Amor, lo que pasó antes no… - Le beso sin dejar que termine.
- Nadie nos va a separar, sólo que tú me pidas que me aleje o algún caso mayor. - Dice sobre mis labios.
- Algo que no sucederá. - Dicho esto me vuelve a besar y nos separamos cuando escuchamos la puerta abrirse.
- ¿Estás bien? - Me pregunta Dani.
- Si, perfectamente. - Le digo sonriendo.
- Tenía años que no te veía así.
- Yo tenía años sin sentirme así. - Me quedo pensando en ese momento.
*- Déjala. - Le digo con mis puños cerrados a tope.
- Vete de aquí. - Me gritó para que me asustara pero eso me enfureció aún más.
- Te dije que la dejes. - Digo hecha una furia mientras me acercaba a él para golpearlo.
- Que te vayas niña caprichosa. - Dijo mientras me daba un golpe en la cara y caía al otro lado de la habitación.
Sentía como mi corazón palpitaba cada vez más hasta el punto que me dolía tanto el pecho, pero aún así no me deje y tampoco deje que le haga daño, mire a los lados y me acerqué a una lámpara que había en la mesita, le veo encima de ella, pegándole y ella sin poder defenderse, me decía que me vaya mientras se quejaba con cada golpe, no iba a dejar a mi hermana en manos de ese monstruo, con todo y mi dolor en el pecho saqué fuerzas de donde ya no tenía y me avalance a él pegándole en la cabeza con la lámpara. Cuando lo vi caer al suelo me derrumbé al lado de Dani, después de eso sólo recuerdo despertar en la cama de un hospital.*
- ¿Arlette? Arle tranquila, está todo bien, eh, mírame, estoy aquí. - Me dice agarrando mi cara para que la mire. - Eso pasó hace mucho tiempo, estoy bien y tú también estás bien.
- Me duele. - Le digo mientras pongo mis manos sobre mi pecho, tenía tanto tiempo que no me sentía así que había olvidado esta sensación de angustia. - Dani, me duele. - Le digo llorando mientras escucho la voz de Teo al lado de ella.
- Tranquila, respira, todo está bien. - Me dice mientras me regala una sonrisa.
Logró tranquilizarme poco a poco y quitarme esa imagen de la cabeza y miro lo feliz que está Dani con Alberto al lado y eso demuestra que valió la pena el salvarla ese día aunque casi pierda la vida y me siento totalmente satisfecha con ello.
Cuando estoy más tranquila Dani se va con Alberto y me quedo aquí con Teo, le explico mejor lo que pasó en aquel momento y el solo me abraza dándome a entender que comprende como me sentí ahí y ahora.