***NARRA SANTIAGO***
Pasaron dos años de infierno sin saber de mi hermosa mujer, hasta que un día el incompetente del detective, llegó por fin con novedades de ella, me entregó una memoria USB y un folder con información de ella, sus datos, su teléfono, el número de la agencia dónde ella trabajaba y la direccion del restaurante dónde trabajaba los fines de semana. Cuándo terminó de darme la información el detective se retiró.
Yo permanecí en la intimidad de mi despacho, me puse a leer los documentos contenidos en el folder, ahí supe que mi hermosa mujer se llamaba Marbella Hurtado de Mendoza y que tenía en éste presente 21 años de edad, era mesera los fines de semana en ese Restaurante lujoso, lo cual era raro yo alguna vez recuerdo haber ido, pero no recuerdo haberla visto, su padre tenía un taller mecánico y ella era actriz de comerciales. De inmediato la duda me llegó y puse en mi computadora la USB que me había dado el detective, ahí mi piel se erizó por completo, de manera total al ver el primero de los comerciales, uno de refresco, mientras pensaba que si hubiera visto más la televisión, la hubiera encontrado antes. Mientras veía el comercial venían a mi los recuerdos de aquella noche, cuándo la hice mía, de inmediato mi erección salió a la luz y empecé a hacerme trabajo manual pensando en ella. Después ví todos los comerciales que venían en la USB y cada vez me volvía más loco y más obsesionado con volver a verla aunque fuera de lejos, quería saber si el tipo ese con el que salía en la mayoría de los comerciales era algo de ella, pues tenía demasiada química con ella sobretodo para los besos, el solo pensarlo me volvió loco.
Ese día era viernes y decidí en la noche, ir a buscarla a su casa, estaba a dos calles de ahí, era una zona residencial muy bonita de clase media, pero por algo me faltaba el valor para tocar y preguntar por ella, finalmente después de un largo debate de mi cabeza y mi corazón, mi corazón ganó y caminé hasta su casa a fin de no llamar la atención por ir en mi auto. Llegué nervioso y toqué la puerta, me abrió un señor de unos 50 años.
- Hola buenas noches, estoy buscando a Marbella Hurtado de Mendoza - dije con mucha seguridad.
- Hola buenas noches jóven, ¿De parte de quién? - me dijo con amabilidad el señor.
- De parte de Santiago - le respondí yo con cordialidad.
- Marbella no está ahorita jóven pero le puede dejar un recado, si gusta - me dijo el señor.
- No, bueno sí. Dígale por favor que si me puede llamar, ¿Tendrá un bolígrafo por favor ? - le pedí pues a pesar de llevar mi tarjeta no quise dársela, ya que no quería causar mala impresión con quién quiera que ese hombre fuera.
- Claro que sí, permítame un segundo - me dijo el señor y se metió a su casa.
Yo esperaba en la puerta y pensaba con rapidez, en qué recado dejarle a fin de despertar el interés en ella y que me llamara, después de todo ella no me conocía, pues jamás nos dimos los nombres la única vez que nos vimos, de pronto algo brillante cruzó mi pensamiento, a los pocos segundos salió el señor de su casa.
- Aquí tiene joven, bolígrafo y un block de notas - me dijo el señor, dándome las cosas en la mano.
- Muchas gracias - le dije y me aparté un poco para recargarme en una barda para anotar el recado para Marbella... Qué decía así:
"Marbella, he visto tus comerciales y he quedado fascinado con tu trabajo, quisiera contratarte, así que llámame por favor es para un trabajo urgente, para un comercial publicitario de una cadena de hoteles, mi nombre es Santiago y mi teléfono es 811776292, por tu atención gracias".
Cuando terminé le dí la libreta al señor, no sin antes preguntarle con quién tenía el gusto y para mi sorpresa era el mismo padre de Marbella quien me atendió, incluso me invitó a esperarla, pero si no estaba no quería forzar las cosas, yo ya había dado el primer paso y dependía completamente de ella llamarme o no.
Ya que iba rumbo a mí casa, sonó mi celular y yo me emocioné como nunca antes, pensando que podía ser ella, cuando al responder, ví que era mi amigo Fabián, haciéndome sentir miserable y fatal.
- Hola Santi, ¿Qué hay? - me dijo Fabián muy animado.
- Nada hermano, aquí rumbo a mí casa - le respondí totalmente desganado.
- Perdona por llamarte, pareciera que esperabas la llamada de otra persona - me dijo Fabián algo sentido.
- Sí así es, espero la llamada de alguien, al fin la he encontrado amigo mío - le dije muy contento.
- ¿A quién? - me preguntó Fabián cómo si no recordara nada.
- A ella, la mujer en quien no dejo de pensar desde hace ya dos años - le dije muy emocionado.
- Santiago, yo la encontré hace tiempo, no te dije nada porque pensé que te habías ya olvidado de ese asunto - me dijo Fabián a lo que yo me puse cómo un demente.
- ¿Cómo que la encontraste?, ¿Dónde y cuándo? - le dije furioso.
- Porque estás obsesionado con una simple mesera, la conocí en un restaurante, aquella ocasión que fué el desayuno para los nuevos miembros de la junta directiva de los hoteles - me respondió Fabián muerto de risa.
- No te rías estúpido, o sea que si es verdad que la viste, ya me entregó el estúpido del detective con el informe completo, es verdad ella es mesera, los fines de semana en ese lugar. Eres un mal amigo, no me busques ya Fabián - le dije lleno de rabia y le colgué el teléfono.
Llegué furioso a mi casa, afortunadamente Raquel no estaba se había ido de fin de semana con sus amigas a una playa exótica, me metí a bañar y tomé un vaso de whisky para bajar mi estrés, que estaba a tope con las estupideces de Fabián.
Después de tomar mi bebida me metí a bañar y justo cuando estaba en la bañera relajándome con un baño de burbujas sonó mi celular, salí destapada a contestar el celular sin importarme que estuviera empapado e incluso que pudiera caerme, no me importó, seguí a mi intuición y ésta vez era justamente quien yo esperaba que fuera.
- Hola, con Santiago por favor - dijo ella, con esa voz que desde hacía dos años me volvió completamente loco.
- Hola, él habla, ¿De parte de quién? - dije sabiendo que era ella.
- Soy Marbella, usted fué a mi casa y me dejó un recado para un trabajo - me dijo ella, con ingenuidad, supongo que no sabía quién era yo.
- Mucho gusto Marbella, sí fuí a tu casa y te dejé un recado con tu papá el señor Óscar, lo que sucede que he visto tus comerciales de publicidad y me interesa tu trabajo, para una promoción de una cadena de hoteles, me gustaría que fueras la actriz principal, no sé si te interese - le dije con un nerviosismo que incluso yo no conocía de mí.
- Sí, sí claro que sí. Me interesa mucho señor Santiago, ¿En qué consiste exactamente el trabajo y cuándo comenzaría? - me preguntó ella, muy interesada en el trabajo.
- Mira Marbella, esas cosas se deben discutir en persona, porque debemos ponernos de acuerdo, también ver tus horarios y que no interfiera con tus trabajos que tienes actualmente y claro tendría que hacer un contrato y darte un anticipo, ¿Podemos vernos mañana a las 12 del día para platicar los detalles? - le pregunté y le hice la propuesta de vernos, lleno de miedo de que ella la rechazara.
- A esa hora me es imposible, trabajo el fin de semana en otro lugar, pero si gusta podemos vernos el lunes - me dijo ella con mucho profesionalismo, yo no podía aguantar hasta el lunes sin verla, así que le propuse algo que yo mismo no me esperaba de mí.
- ¿Puedes mañana quedar para cenar? - le propuse con miedo pero con seguridad.
- Sí, claro. ¿A qué hora y en dónde sería? - me preguntó ella.
- Te mandaré la ubicación y si tienes desconfianza puedes ir con tu representante, para que veas que esto es un trabajo serio y profesional - le dije y de inmediato me arrepentí, obviamente la quería ver sola, soy un tonto pensé en mis adentros.
- Sí claro, me parece bien, entonces espero la confirmación de la ubicación para la cena de mañana, que pase buenas noches y muchas gracias, por la oportunidad - me dijo ella muy emocionada.
- Gracias a tí, por llamarme y nos vemos mañana, que pases una excelente noche Marbella - le dije y esperé a que ella fuera quien cortara la llamada.
Me volví loco, el sólo volver a oír su voz la imaginaba con el teléfono en la mano y eso bastó para que mis latidos salieran desbocados de mi corazón, esa noche sería sin duda la más larga de mi vida, ¿Sería siendo la chica aventurera de hace dos años?, ¿Habría entre ella y yo una segunda noche?, ¿Aceptaría trabajar conmigo?. Esa y muchas interrogantes, cruzaban mi mente, pero sería hasta mañana cuando se despejarian.
Terminé de bañarme y puse música, mi estado de ánimo después de hablar con ella, había cambiado considerablemente y estaba feliz y lleno de vida, como no lo había estado desde hace dos años, cuando la conocí, saliendo de bañarme, encendí la televisión y me dispuse a ver una serie, pero por más que quería distraer mi mente, todo llevaba a ella, a esa hermosa mujer qué hacía honor a su nombre Marbella, que es para mí la mujer más bella de éste mundo.
Esperaba que mañana no fuera a llegar con ese tipo, con quién se besaba en la mayoría de los comerciales, esperaba que no fuera a ser su novio, ni mucho menos su pareja, de inmediato una punzada de celos se desató en mi interior, traté de silenciar mi mente y de dormir, cosa que no logré a la primera, cada que quería tener mi mente en blanco, algo en torno a ella me hacía ruido en mi cabeza, hasta que finalmente me pude dormir.
Al día siguiente muy temprano, hice mis cosas de todos los sábados, irme al golf, ir a dar una vuelta a los hoteles, comer con mis padres y con mis hermanos y hermanas y claro jugar con los pequeños demonios de mis sobrinos, deseando que el reloj avanzará con rapidez, pero veía el reloj cada dos o tres minutos, cosa que me enojaba conmigo mismo pues ninguna chica me había puesto así, ni en mi adolescencia, rayos entre más viejo más desesperado, pensé.
Estábamos armando una torre de bloques de LEGO gigantesca con mis sobrinos, cuando me llegó un mensaje pidiendo la ubicación, era ella que ya había salido de trabajar y estaba lista para encontrarnos, soy un tonto, deseando verla y sin recordar mandar la ubicación, de prisa me levanté del piso y le mandé la ubicación, ella no tardó nada en decirme que nos veíamos ahí en una hora, a lo que yo accedí encantado.
Me fuí de prisa a mi casa a cambiarme y a llevar una propuesta de trabajo que me hicieron favor de elaborarme en el hotel, para poder ofrecerle algo sólido a ella, algo para que aceptara trabajar conmigo. Salí a toda prisa oyendo música relajante de jazz en el auto, iba soñando despierto y después de conducir un buen rato llegué al restaurante que escogí para cenar con ella. Era un lugar sofisticado al aire libre y que daba la vista a un río y a una zona de vegetación exótica pero hermosa, pedí una mesa en la sección VIP y después mandé un mensaje a Marbella, indicándole dónde estaba sentado, para que a su llegada preguntara por mí.
Pedí una copa de vino y ví la hora, faltaban 10 minutos para la hora pactada. Estaba impaciente y nervioso, cuándo levanté la vista y la ví llegar con un vestido n***o ajustado a su cuerpo, corto de minifalda, tacones de aguja transparentes con brillos dorados y su hermoso cabello suelto, se veía espectacular, de inmediato un mesero la condujo hacia conmigo y para mi sorpresa y alegría llegó ... Sola... acelerando mi ritmo cardíaco a más no poder.