Evangeline:
Habian pasado dias desde que vi al Principe Damien con su Madre la Reina Elvire en la oficina del Rey, desde entonces no lo he visto mas, tampoco he hablado con Alexandra y no le he dicho nada sobre la situación que ahora estoy con el Principe menor .
Ella se limpiando la oficina del Rey William, mientras el, su esposa, y sus dos hijos mayores asistian a un almuerzo importante, el unico que se quedo fuel el Principe Damien, ya que no tenia ganas de asistir, la Reina me dejo a su cuidado, lo trata mucho como si fuera un bebe aun.
Por mi parte me fue limpiando la sala de estar del palacio, la Reina mando que queria ver cada rincon del palacio limpio cuando llegara.
Escucho que el timbre de la puerta principal, ¿Quien lo estara tocando? Que yo sepa aun no iban a llegar a los demas miembros de la familia Real, si solo hace media hora fue que se fueron.
Voy algo dudosa hacia la puerta principal porque no dejaba de sonar el timbre, estaba muy intenso la persona que tocaba eso, cuando abro la puerta, me encuentro con una chica, si una chica, y era rubia, la miro de pies a cabeza y pude ver que su vientre estaba bastante hinchado, estaba embarazada aquella chica y por lo visto estaba muy avanzando.
- ¿Que quieres? - pregunto sin poder salir de mi asombro aun.
- Quiero ver al Principe Damien - dice ella.
Ella me mira, puedo decir que su ojo son de color azul cielo como los del Principe Damien, su piel era blanca, sus ojo eran mas o meno grande, ella llevaba un vestido floreado.
- ¿Quien lo busca? - pregunto - El no se encuentra – miento.
Esperen, ¿acabo de mentir? ¿What? Yo nunca suelo hacer eso y menos si se trata de algo sobre la familia Real, yo no soy hacia, pero yo no queria que esta chica que estaba frente a mi lo viera.
- Dile que Constanze Richter vino - dice ella con el ceño fruncido - El sabra muy bien de quien le hablas – dice.
No tuve tiempo de responderle a algo, porque ella se fue sin decir mas nada, y por lo visto estaba molesta, un auto la estaba esperando alli en todo el frente del palacio.
Luego de ver como se va, cierro la puerta, no se porque pero ese nombre se me hacia familiar, pero no recuerdo bien de donde lo habia oido antes, pero no importaba, ya la chica se fue, ahora tenia que ver si le contaba o no al Principe Damien.
-¿Quien vino? - preguntan a mis espaldas.
Me volteo para ver quien me habla y veo que es nada mas y nada menos que el Principe Damien, bajando las escaleras del palacio, iba con un mono de chandal colo n***o y una camisa sencilla en cuello en V del mismo color, iba tambien con unas gomas.
-El jardinero - vuelvo a mentir - Queria que lo ayudara con algunas cosas – digo.
¡Demonios! ¿Porque he vuelto a mentir? ¿Que me estaba pasando? Veo que el Principe se acerca a mi, dejando cierta distancia considerable, el me mira de pies a cabeza y luego sonrien de lado.
Levanta una de sus manos y la lleva hasta mi mejilla, me sobresalto al sentir su tacto, esto era raro, ¿Porque lo hacia?
-¿Que escondera ese uniforme? - pregunta el - Tengo ganas de averiguarlo por mi cuenta - dice - Tengo ganas de ver como es el cuerpo de una linda pelirroja como tu.
Trago fuerte y lo miro sin poder creer lo que me estaba diciendo, el deja de tocar mi mejilla y luego sonrien, como si fuera el gato de alicia.
-No deberias de verme asi Evangeline, lo deberias de hacer cuando estemos en la cama, y veas lo que introduciré en tu lindo cuerpo o en tu boca, como mas guste - dice el - Porque pare eso estan las sirvientas, para complacer todos los antojos que el Principe quiera.
Lo miro aun si poder creer lo que el me estaba diciendo aun, ¿En serio ese es su forma tan delicada decirme que solo me quiere me follar? ¡Oh Dios en que me he metido?
-Yo- el principe no me deja hablar.
-No digas nada, solo quiero que sepas que te quiero follar, y en cualquier momento lo hare, porque siempre consigo lo que quiero, porque asi, soy cuando tengo un capricho que quiero cumplir - dice el - Mejor sigue limpiando porque sino Madre se molestara mucho.
Yo solo asiento con la cabeza, el Principe se da media vuelta y se va, y yo me dedico acomodar unos cojines que estaban en el sofa grande en sala.
-Oh Evangeline, esas bragas negras que llevas te lucen mucho - dice la voz del Principe - Deberias de decirle a Madre que te un uniforme mas largo, porque no me gusta que se coman con la vista lo que es mio.
Esperen, ¿Acada de decir lo que es de el? ¡¿Que rayos le pasaba a este hombre?! ¡Yo soy de nadie y menos de el! Me volteo para decirle eso, pero ya era muy tarde el Principe ya no estaba alli, suelto un suspiro, esto no sera facil ahora.
Jodido Principe PlayBoy Damien, siento que hara mi vida un infierno ahora.