Cuando falleció su marido no pensó que después de tantos años de intentarlo se encontraría embarazada y encima, de mellizos.Decidió empezar una nueva vida lejos de todo y con su enorme panza y una mochila, se tomó el primer avión que pudo fuera de su país, con destino a un pueblo perdido, dónde encontraría mucho más que un paisaje soñado.
Cuando despertó, tenía los ojos vendados y solo vislumbraba una leve luz. Sintió unos pasos y luego que le abrieron las piernas de repente. Antes de que pudiera hacer nada, algo la estaba penetrando. Intentó zafarse pero sus manos estaban atadas y alguien le sostenía las piernas. Sintió un líquido tibio en sus piernas. El asco y el miedo la hicieron permanecer inmóvil.