Fuera de contratoUpdated at Oct 26, 2026, 07:02
Camila Reyes, restauradora de libros, tiene diecisiete días para pagar $5,240,000 o perder la casa y el taller de su padre. Adrián Valdés, heredero de un grupo hotelero e inmobiliario, debe casarse antes de cumplir 34 años y sostener el matrimonio un año, o su tío se queda con la empresa. Firman un contrato de convivencia de 365 días: habitaciones separadas, besos de tres segundos como máximo, cero sentimientos. La única cláusula que ninguno pensó usar es la que ella añade a lápiz: avisar por escrito, en 48 horas, si algo cambia.