Era un lugar obscuro, despertó Amelia aun un poco mareada, débil y tirada en el suelo. Se levanta y mira a su alrededor con cuidado y asustada ya que no se veía nada de lo tan obscuro que estaba. Y tenia que tener mucho cuidado ya que estaba en un mundo con muchos infectados zombis. Camino suave poco a poco hacia adelante y de momento se prenden unas luces arriba de ella. Y de frente se encuentra con una jaula de zombis, ella se asusta, se aleja de la jaula y grita un poco.
Hasta que mira arriba de ella y aparecen muchas personas en el segundo piso mirándola y gritando emocionados de alegría. Eran la gente de su pequeño refugio y pueblo Drushrix. Por alguna razón aplaudían y se reían mirándola. Ella estaba confundida y con temor. De momento en una esquina arriba aparece Rixton y todos gritan más que antes aplaudiendo más.
Rixton: Saludos amigos y gente de Drushrix - todos emocionados dejan de gritar para escucharlo - Hoy venimos para tener una experiencia única y mejorada, incomparable con otras peleas de otros traicioneros. El día de hoy cambiaremos el mundo con esta prueba de está chica que le hicimos unos... mmm... como decirlo... pequeños arreglos, con algunos experimentos en ella - todos le aplauden y pitan - Va a hacer una pelea interesante, en la cual están 40 zombis en la jaula de hoy, no es como las anteriores, así que dejémonos de presentaciones y vamos a disfrutar - menciona mientras alzaba sus brazos y las bajaba sonriendo. Y se sienta mirando como si fuera un espectáculo.
Amelia toda confusa se da cuenta que están abriendo con unas palancas la jaula de 40 zombis frente a ella. Y se pone en modo defensivo con temor. La jaula poco a poco se abría y hasta que en un punto ya estaba completamente abierta salieron todos los zombis a atacarla. Ella en ese espacio abierto pensó que iba a morir ya que ella no tenia ni un arma encima, más que eran muchos, corrió hasta el otro lado de la pared. Estaba acorralada ya no podía hacer nada. Solo le quedaban sus ultimas fuerzas y esperanzas. Empezó a pelear a con cada Zombi haciendo giros y patadas. Justo y como le enseñaron en sus clases de Kung Fu hace unos años antes de la tragedia. Hasta que ya eran muchos sobre ella y no podía con todos.
Ella resistía mucho y peleaba con todas sus fuerzas. Luego en un momento cuando ya estaba apunto de rendirse ante tantos, ella soltó una gran fuerza que nunca había visto o sentido en su cuerpo. Algunos zombis se cayeron al suelo ante esto. Estaba impresionada y aun más confundida, con esa fuerza que no era de un humano normal. Logro pelear mejor, con una habilidad y agilidad increíble, derrotarlos más rápido. La gente sorprendida se emociono más y gritaron más. Hasta que no quedo ni un muerto viviente.
Al Rixton ver esto se sorprende más, aplaude con una sonrisa y les dice a todos que se callen. Se levanta y les dice que la traigan con cuidado. Al decir esto uno de los vigilantes entra a donde esta Amelia, ella estaba tan confundida y quería respuestas. Pensaba que si escapaba ahora, que nunca se hallaría la cura que le habían prometido y que ellos cumplirían su palabra de dejarla ir luego. Se arrodillo y se puso las manos en la cabeza y la noquearon con algo hasta dejarla inconsciente.
Ya despertando estaba en el mismo lugar en donde la interrogaron y le dijeron que se habían dado cuenta que era inmune. Aquel lugar de las torturas parecía por que esta vez había mucha sangre en el suelo que no era de ella. De nuevo amarrada pero esta vez no con sogas si no con grilletes y cadenas. De momento entro un vigilante trayendo a aquel prisionero que ella había pedido que no lo mataran. Todo más golpeado que casi ya no podía caminar.
Se veía más delgado, como con días sin comer nada, moribundo. Estaba sorprendida de que no cumplieran lo de liberarlo y darle un refugio. Aunque tenia sospechas de que no lo cumplirían como sea, por las experiencias que había tenido con esa gente. De momento Rixton entra y el vigilante sale.
Rixton: ¿Sorprendida o no? -.
Amelia: Si, pero no mucho, ya me lo imaginaba un poco y sospechaba que no eras como decías, un hombre de palabra - ella lo mira con rabia y escupe en el suelo - sabia que no tenias ni un poco de corazón y pasaría algo así estúpido -.
Rixton sonríe y la golpea en su estomago con mucha fuerza. Una fuerza parecida a la de ella que tenia ahora. Ella suelta unos quejidos y escupe un poco. Él se ríe malvadamente y coloca una pistola en la cabeza de ella.
Amelia: ¿Qué fue lo que me hicieron? ¿Por qué estoy algo, diferente? ¿Y-y tú?- tartamudeando.
Rixton: Ah... con que ya notaste que tengo la misma fuerza que tú - sonríe - lo que sucede es que te hicieron unas mejoras en ti con los experimentos. Te dieron más fuerza, no es una fuerza sobre que puede romper un edificio solo con un golpe, pero, si. Una fuerza más de la que tiene un humano normal y cualquiera - deja de apuntar con la pistola a ella y le apunta a aquel prisionero, luego le dispara.
Amelia: ¡¡¡No!!! - comienza a llorar y él sigue riéndose.
Rixton: Bueno comoquiera se moriría, no es para tanto -.
Amelia: Eres de lo peor en este mundo - lo mira seria y con expresión molesta.
Rixton: Uy que mirada tan excitante, me gusta -comienza a dar vueltas a su alrededor - Sabes serias una pieza perfecta y unirte conmigo, pero también ser mi novia. No estas mal sabes, aun herida te ves muy bonita. Y de esa manera no te mataría, te dejaría ir por ahí, ser más o menos "libre" si haces todo lo que te diga. Pero claro es tu decisión no la mía -.
Amelia: ¡Jamás! Nunca en mi vida estaría con alguien como tú. Preferiría estar muerta que no poder vivir mi vida feliz. Además que eres asqueroso, mentiroso, asesino y mezquino -.
Rixton: Ok, veo que no vas a cambiar de opinión. Bueno comoquiera te iba a matar, ¿sabes? Yo necesitaba a alguien bueno para experimentar y además de que tú eras perfecta y más con tu inmunidad al contagio. Eso fue mucho mejor todavía para mí, fue un milagro que hubiera alguien así como tú. Así puedo ser inmune también y gobernar. Luego de escoger a alguien para esto y probar a ver si funcionaba el experimento. Me dejaría inyectarme la misma sustancia que te pusieron a ti. Luego te mataría para no tener a alguien molestando como mosca y no hubiera alguien como yo. Que no hubiera nadie que me igualará en esta fuerza -.
Amelia: Con que ya tenias ese plan, eh -.
Rixton: Si, además de la fuerza que por ti tengo, lo único que me falta es tu inmunidad. Que mis médicos y científicos tomaron tu sangre para analizarla. Así tendré también la cura -.
Amelia: Enserio, todavía no la han encontrado, que bien -.
Rixton: Pero me imagino que pronto, si. Te mataré cuando la encontremos hasta ahora te quedas encerrada aquí - de momento sus hombres entraron para comunicarle algo - ¿Qué pasa? ¿Por qué me interrumpen si saben que me molesto? -.
Vigilante: Hay un problema ahora señor, tiene que venir rápido. Son intrusos - Rixton camina furioso a afuera y cierra la puerta.
Ella se queda sola en la habitación y escucha muchos ruidos de pistolas afuera entre otros sonidos extraños. No podía escapar aunque quisiera tenia cadenas y grilletes muy bien puestos. Ni aun con su "super fuerza" nueva podría. Además de que se sentía débil por todos los golpes y lo que había pasado. De momento un golpe en la puerta la hace despertar de sus pensamientos. Alguien había entrado, era un chico y me estaba liberando quitándome todos las cadenas que me detenían. Mientras me quito todo eso, me dijo que están ahí para liberar a un amigo, pero que mientras lo buscaban liberaba algunos prisioneros como yo.
Amelia: ¿Cuál es tu nombre? -.
Chico: Soy Carlos - le sonríe - ¿Y tu nombre es? - la ayuda a levantarse.
Amelia: Pues soy Amelia, mucho gusto - sonríe.
Carlos: Que bonito, bueno, vámonos - mientras caminaban hacia fuera super atentos aparece alguien y le dice a Carlos que ya encontraron a su amigo - Ok Nadir. Si ya lo encontraron podemos irnos de aquí -.
Amelia: Y como van a escapar - ya afuera del edificio Carlos le señala hacia un camión que los esperaba. Todos los chicos eran rápidos y poco a poco con sus armas dejaban camino libre para poder llegar a el camión pero eran muchos cada vez aparecían más enemigos obstruyendo el paso.
Amelia: ¿Los ayudo en algo? -.
Nadir: Otra vez Carlos, dejaste que alguien que podría ser enemigo y nos podría engañar nos acompañe - suspira - esta bien que los sueltes y los dejes escapar a los prisioneros pero no esta bien que dejes que venga con nosotros -.
Amelia: Tranquilo no soy nada, ni haré nada de eso se los aseguro -.
Carlos: Bueno ya la escuchaste - sonríe.
Nadir: Es que no me escuchas Carlos, al menos te lo advertí - dijo un poco enojado - Además, de que nos serviría ella si no sabemos si sabe o no defenderse para proteger a el grupo. Tiene que saber algo o será una cobarde que tiene que tener a alguien defendiéndola. No vamos a llevar a alguien así. Tiene que probarnos por lo menos si sirve para algo -.
Carlos: ¡Ya cállate y deja de quejarte me desconcentras! - aun disparando su arma - Además ella se ve indefensa, tranquilo. Luego veremos eso, mientras tanto, ay que planear como podemos llegar a el camión. Si seguimos así perderemos y seremos nosotros los prisioneros. -.
Amelia: Déjame eso a mi - menciona mientras se va adelante de ellos, Nadir se queda sorprendido.
Nadir: ¡Está loca, la van a matar! -.
Amelia avanza y esquiva las balas, con unas piruetas, comenzando a correr hacia los enemigos. Llega hacia ellos y los golpea hasta dejarlos en el suelo muy heridos. Llego a golpear a 12 de ellos y el grupo de Carlos pudo avanzar más y más poco a poco con su ayuda. Cuando llegaron a el camión Amelia subió de última por tratar de ayudarlos con los enemigos Tibes, a subir a el camión y salir de allí.
En el camino algunos de los enemigos los siguieron en sus autos, pero los lograron perder con "carreras de obstáculos". Haciéndolos chocar, pinchando sus ruedas o gomas tirando hacia ellos tornillos grandes y otras cosas. Ya estaban dirigiéndose a salir de la ciudad Drushrix. Estaba ella en la parte de atrás ultima del camión sentada.
Ella observo como todos susurraban de ella mirándola y con temor. O al menos eso ella pensaba por como actuaban y disimulaban cada vez que ella volteaba a verlos, se sentía algo incomoda. En su vida pasada ella era muy tímida e introvertida, no le gustaba estar en fiestas, le gustaba estar sola y le era difícil hablar bien con alguien que acababa de conocer. Como no sabia mucho de las personas recién conocidas tenia desconfianza y también el temor de hablar o decir algo erróneo o que no les gustara. Pero ya con este nuevo mundo trágico no le daba tanto miedo como antes y era menos tímida. Carlos se estaba acercando hacia ella y tenia un poco de miedo de que lo que le iba a decir. No quería tampoco acercarse mucho a nuevas personas, ya que le dolería si les coge cariño y las perdiera Por eso era mas seria y distante que antes.
Carlos: ¿De dónde vienes y hacia dónde irás? ¿Vendrás con nosotros todo el camino? -.
Amelia: No te diré, solo te contestare la segunda pregunta -.
Carlos: ¿Porqué? Vaya que chica más misteriosa eres -.
Amelia: Estoy buscando un lugar, de donde escuche algunos rumores de el, muy interesantes. Una Academia antigua militar Eso buscó -.
Carlos: Vaya pero que coincidencia, nosotros vamos hacia allá. Incluso vivimos allí, es nuestro hogar -.
Amelia: ¿Enserio?... -.
Carlos: Si, vienes con nosotros y ves si te quedas. Vi que eres muy buena peleando y luchando, si te nos unes seríamos un poco mejor. Protegerías a el grupo en equipo. Piénsalo vale, te dejo por ahora, espero que disfrutes del viaje - dijo yéndose hacia al frente del camión caminando suavemente.
Amelia: Bueno..., ok lo pensaré - luego siguió mirando el paisaje de la naturaleza por dónde pasaban, por la ventana del camión, muy entretenida. Empezó a tener algo de sueño, ya quería llegar pero también le gustaba disfrutar de la vista que para ella era una de las cosas más hermosas.
Continuará...