CAPÍTULO 21

1691 Palabras
MINJIM . . Se supone que deberíamos estar un poco más tranquilos y es todo lo contrario. Luego de que a JiHu le diera el paro cardiorrespiratorio, Xiomara le salvara la vida y se lo llevaran al hospital, todo se ha ido al carajo. Para colmo, Victoria ha estado empeorando con las convulsiones y Nam se vio obligado a contratar a una enfermera las 24 horas del día. Lo vemos cada vez más alejado de todos nosotros y aún más de los trillizos, esos niños se están criando prácticamente solos. En suma: Victoria se deteriora rápidamente, perdemos de a poco a nuestro amigo, los trilli sienten la falta de sus padres, JiHu sigue hospitalizado y no sabemos nada de Xiomara. Y eso no es todo, para culminar con las malas noticias, debemos viajar a Perú para realizar un video. Algo que veo totalmente innecesario. Será un viaje muy corto, son solo un par de días en los que básicamente estaremos grabando y, como sabrán, hubo varias protestas. Namhyun fue el más molesto y con razón. —Nam… —Ahora no, Jim. —Oye, debes calmarte, tienes a tu hija en brazos —digo, haciéndole acuerdo de lo que está haciendo. Está dándole el biberón a Mi. —Lo siento hija, papá está muy estresado. Una vez más me sorprendo de lo vivos que son estos tres niños. Ella asiente haciéndole saber al padre que lo entiende, pero alimentar a un bebé con esos nervios, no debe ser bueno. Ellos tienen apenas 2 años con unos meses, según las reglas que se dictan en Corea, y para tener tan poco transcurso de vida, hablan bastante y se hacen entender muy bien. Entienden cuando su padre está cansado, cuando está triste y preocupado. Cuando van a ver a su madre y dicen que ella está haciendo nono; se refieren a que está durmiendo, es algo que les enseñó Erika. Son niños muy calmados y bien portados, saben que deben hacer silencio cuando están en su casa y cuando están fuera de ella pueden actuar libremente, pero aun así, no gritan. El día termina y es hora de dormir, luego de preguntarle a Nam si ya tiene todo solucionado me retiro de su casa para ir a la mía, pensando en cuán duro debe ser para él toda esta situación. A veces tememos que mande todo al carajo y se quede solo para cuidar a su mujer. Cuando llego y subo a mi dormitorio, me cercioro de tener todo listo para mañana y una vez que lo corroboro me desnudo, dejándome caer en la cama. ¿Qué estará haciendo Xiomara? Miro el teléfono en mi mesita de noche tentado a volver a llamarla, como el resto de los días de la semana, pero es algo que no tiene sentido sabiendo que una vez más no va a contestar. . . . . NARRADOR . . El alba aparece a la par que todos los integrantes de la familia en la gran cocina comedor de la casa en conjunto. Cada quien hace lo suyo en medio de bostezos y barridas de ojos con el dorso de la mano o alguna manga. Las chicas se dedican a la alimentación de los niños y sus parejas a ayudar a que ellas mismas puedan desayunar también. Namhyun está con el genio retorcido, no mira a nadie, no le habla a ninguno, solo de vez en cuando le dedica alguna que otra sonrisa cargada de tristeza a sus hijos. El hecho de que no les preste tanta atención no quiere decir que no los ame; de hecho, se arrepiente cada vez que alguien le hace notar su error para con ellos. . . Hora de las despedidas y ninguno se muestra contento aunque saben que es su trabajo y lo deben hacer, hay que cumplir con las agendas para no tener más problemas. La peor parte se la llevan los 4 niños que lloran por tener que dejar ir a sus padres nuevamente. . . Sin nada más que sus bolsos de mano, abordan el avión privado que los llevará al país donde deberán pasar los próximos días. . . . . La llegada es bastante traumática, hay cientos de fans esperando por ellos y los pobres no están en sus mejores días. Con ayuda de los guardias de seguridad del aeropuerto y la guardia propia de la banda, logran llegar a las camionetas de traslado. Llegan directo al hotel donde se hospedarán e ingresan de inmediato para no ser vistos por las numerosas fans. Como estaba previsto, solo dejan las pertenencias, hacen un cambio de ropa luego de una ducha reparadora y bajan a almorzar para después reunirse con el equipo de grabación. Todo con rapidez si quieren que el video culmine en el tiempo estipulado. En fin, volvamos a Corea mientras ellos realizan la grabación del dichoso video que tiene a todos con mal genio. . . . . ERIKA . . Ingreso en silencio a la habitación de mi amiga, o lo que queda de ella, para cerciorarme de que esté bien y cuidada. —¡Buenas! —Saludo a la enfermera. —Señora Erika, ¿cómo está usted? —No es necesario el “señora”, Erika está bien. —Lo siento, he hecho el reporte. —Me entrega la planilla para que se la envíe al médico como cada día—. Le he cambiado los sueros y ya he suministrado la medicación y la alimentación. —Bien, gracias. Ve a descansar y a comer algo que yo me quedo unos minutos con ella. —Gracias, vuelvo enseguida. —Hola, amiga, dicen que ya no logras escucharnos, pero aún tengo la esperanza de que lo hagas y así poder tener nuestra despedida. Tus hijos son hermosos, crecen demasiado rápido pero eso tú ya lo sabes, supongo que desde donde estés, los estarás viendo. —La primera lágrima se me escapa detrás de una risita—. Me ha costado mucho entenderlo, pero al final lo he hecho y espero no sea tarde para mí, espero que no lo sea para despedirme de ti y tampoco para disculparme con Xiomara. Esa chica es muy buena y ha tenido una vida igual o peor que la de nosotras. “La cosa es que ella es médico y uno muy bueno, por lo que le pedimos que nos diera su opinión con respecto a tu estado. Nos dijo que no esperáramos mucho, que tú prácticamente estás muerta y que solo sucediendo un milagro llegarías a abrir nuevamente tus ojos, pero ya no serías tú, si no retazos de ti. Sabes que te amamos y te queremos así sea en fragmentos. Ella nos cuestionó alegando lo egoístas que estamos siendo contigo ya que se entiende que tu cerebro está muy dañado y en gran parte muerto, así que el restante te serviría para darte cuenta de que vivirás lo que tu cuerpo aguante, sintiéndote atrapada allí dentro. Perdón, me prometí no llorar en cambio esto está siendo demasiado duro para mí, te amo hermana y te extraño demasiado. “Sé que le debo una disculpa a Xio, le grité en su momento, le dije que se fuera, que se largara de tu casa y eso estuvo mal porque ella lo único que intenta es ayudarnos. Xiomara tiene razón, Namhyun y yo estamos negados a dejarte ir, creyendo que tu despertarás cualquier día de estos y nos regañarás por ser malos con ella. ¿Pero qué puedes esperar de nosotros? Duele, duele como nunca, jamás había sentido algo así. JungSuk me hizo entender el error que cometimos y sé que a Nam le costará muchísimo más, él está muy aferrado a ti, a su amor. “Él no lo quiere afrontar, pero creo que muy en el fondo lo sabe, sabe que ya no estás y le parte el corazón en mil pedazos como a todos nosotros. “Bien, basta de hablar de eso. ¿Te cuento algo? Minjim y Xiomara se gustan, aún no hay nada en concreto por… —Me quedo en silencio, mejor omito las malas—. En breve nos darán la noticia de que son pareja, lo sé. ¿Te cuento algo más? Serás la primera en saberlo, estoy buscado quedar embarazada de nuevo. —Mis labios tiemblan y no soy capaz de retener el nudo en mi pecho—. ¡Ay, amiga, ojalá estuvieras aquí conmigo!” Me echo a llorar tendida sobre su mano, la necesito tanto. Sigo, aunque mi voz se escuche temblorosa y acongojada. —Espero conseguirlo pronto y ojalá que sea otra nena porque obviamente va a llevar tu nombre y si no lo es, buscaré otro bebé, pero necesito aunque sea escuchar tu nombre en mi vida, en mi día a día. Tú sabes bien que si no fuera por ti no sería nada ni siquiera estaría viva y ahora soy obligada a llorar tu muerte anticipada. “Debo ser breve porque es la hora en que la siesta de tus hijos y de tu sobrina termina, y aunque estén las chicas, amo ser yo lo primero que vean. Te prometo que los cuidaré con mi vida, que seré como tú lo hubieras sido para ellos, jamás les faltará amor de mi parte y estoy segura de que no les faltará amor de nadie porque son asombrosos. Te prometo que velaré porque sean mujercitas de bien, estudiosas y tu hombrecito lo mismo, es un rompe corazones. El pateador aprendió a guiñar un ojito y ahora arranca suspiros por todos lados —Me río limpiando mi cara con el dorso de mis manos—, y tus hijas son unas bellezas, no le dejaste la tarea muy fácil a su padre y los tíos a la hora de tener que espantar mocosos; créeme que lo harán de todas maneras. “Vi, eres lo mejor que me ha pasado en la vida y lo sabes, te lo he podido decir más de una vez en vida y lo repito cada vez que puedo. Te amo, hermana mía, y sabes que estarás en mi corazón para siempre. Adiós.”
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