SEGUIR

305 Palabras

Elena no apartó la mirada de Marco. Ni se cubrió. Ni se avergonzó. Estaba poseída por el placer , sí. Pero más poderosa que nunca. Aún sentía la respiración de Dante contra su piel, el calor entre sus piernas, el temblor en sus músculos. Pero ver a Marco ahí, de pie, con la tensión marcada en la mandíbula, con los ojos oscuros de deseo contenido, lo volvió todo más intenso. Y entonces habló. Su voz era baja, sensual, una caricia peligrosa. —No te vayas… —murmuró sin romper contacto visual con Marco—. Quiero que veas lo que me hace tu hermano… Hizo una pausa. Se arqueó sutilmente bajo Dante, como si lo invitara a continuar—. Y quiero que veas lo que podrías hacerme vos también. Dante se tensó sobre ella. La miró con una mezcla de sorpresa y algo más profundo. Celos. Fascinación.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR