Esta mañana me desperté de una intermitente noche de sueño, decidí no ir a la universidad, aún me dolía mi cuerpo tal vez después de todo sí debía ir al médico, así que decidí tomarme mi tiempo y bajar a desayunar, mi incertidumbre respecto a Evan seguía intacta, pero cuando lo ví esta mañana en el comedor despues de casi dos días de casi no verlo, tan guapo y perfecto lo confirme, lo había extrañado y el solo saberlo aquí me hizo inmensamente feliz, definitivamente estaba enamorada de mi esposo y bajo cualquier otra circunstancia hubiera sido el momento más feliz pero ahora yo tenía que enfrentar mi cruel realidad, las consecuencias de mis acciones y el daño que le había causado.
- Buenos días Ev.... cómo estás? - pregunté con una dulce sonrisa en el rostro.
- Buenos días- si, eso fue todo lo que dijó, obvio que no iba a ser fácil, pero no me importaba.
- Hoy tengo que ir a ver algunos materiales después de la universidad- tal vez si debía ir a la universidad- no sé mucho de eso, podrías acompañarme?, te puedo invitar a comer después...... qué dices?, es una cita?- dios por qué dije esa palabra?, me sentía como una adolescente enamorada.
- No, ya tengo planes.
- Planes?, bueno podríamos ir juntos y luego me ayudas, qué dices?
- Ya tengo planes, tengo una cita
- Una cita?....con quién?- pregunté incrédula.
- Cómo sigues de tu malestar?- ignoró mi pregunta.
- Con dolor, voy a ir al médico, me acompañas?
- Ya te dije que tengo planes.
- Con quién? acaso es más importante que yo?
- No te interesa ....buen provecho- dijó para levantarse de la mesa pero no, no señor, no iba a dejar que se fuera y menos con otra, era mío.
- Con quién vas a salir?- caminé tan rápido como pude y me puse frente a él.
- Con permiso- dijó dando un paso a un costado.
- Evan....te prohíbo que salgas con otra mujer, eres mi esposo.
- Tú eres mi esposa, saliste con otros, y hasta te besaste con ellos, cuál es el problema ahora?
- Que tú eres mío- grite desesperada, lo estaba perdiendo.
- Otra vez con lo mismo, tú piensas que soy un pendejo?, no intentes usar el mismo truco, no soy un juguete, nunca vas a aceptar una derrota, cierto?, no importa que no me quieras, que ni siquiera te guste, lo único que te importa es tu ego, solo cuando me veas completamente en la miseria vas a sentirte feliz?- tomó sus llaves y se fue sin más.
- Evan!!!!- grite- maldita sea Evan......!!- mis gritos alertaron a Nani.
- Mi niña....por qué esos gritos tan temprano?
- Evan, Nani, tiene una cita con otra mujer y se atrevió a decírmelo en mi cara- no podía negar mis celos, la imagen de él con alguien más me estaba carcomiendo.
- Y por eso gritas como desesperada?
- Te parece poco...... él se va con otra.
- Acaso estás celosa?
- Por supuesto que sí- ya no tenía necesidad de negarlo.
- Y estas celosa por quéeeee?
- Porque también quiero tener una cita con una mujer- en serio no podía creer que me estuviera haciendo una pregunta tan obvia.
- Ay mi niña y creíste que gritarle sería un buen modo de empezar?
- Lo invite a comer y se nego.....- no tenía ni idea de por dónde empezar, digo sabía que no sería fácil pero esto era un muy, muy mal augurio.
- Ten calma......no te precipites.....
- Y qué hago?
- Primero ven vamos a desayunar- me tomo del brazo y me jalo rumbo al comedor.
- Pero Nani....no.....
- Ven, ir detrás de él como una psicópata no te va a ayudar en nada, desayunemos y armemos un plan, si?- realmente estaba titubeante, no estaba segura que la opción de Nani fuera la mejor pero tal vez pensar las cosas con calma no haría daño y muy a mi pesar la seguí.
Nani me sirvió el desayuno con total calma, estuve a punto de asesinarla un par de veces, yo me estaba quemando por dentro y ella parecía enfermera de servicio público.
- Y bien dime...... qué sientes por Evan?- finalmente llegábamos al punto importante.
- Yo.....creo....que lo amo- respondí titubeante, mi orgullo no estaba listo para aceptar su derrota.
- Crees?, bueno si no estas segura no veo la necesidad de esto- Nani hizo el intento de levantarse.
- No!.....yo....mmmm......lo amo- después de un hondo suspiro lo admiti en voz baja y una extraña liberación me invadió.
- Al fin!- gritó Nani-pensé que me iba a morir antes de escuchar que lo aceptarás.
- Y....y que hago?......debería decírselo?
- Crees que te creería?
- Lo dudo.
- Exacto...... primero debe saber que esto no es otro jueguito.
- Tal vez deba pedirle disculpas?!, que sepa que estoy arrepentida.
- Ese sería un buen comienzo mi niña.
Bien ya tenía claro que amaba a mi esposo ahora tenía que conquistarlo, aunque me tomó más tiempo de lo esperado, no me iba dar por vencida aún tenía oportunidad antes de que el matrimonio llegara a su fin, iba a encontrar el modo de acercarme y borrar cada palabra y momento que lo hubiera dañado, tenía que hacerlo, me negaba a perderlo.
Suspire profundo, sabía que no sería una situación fácil pero debía intentarlo si realmente quería estar con el hombre que amaba, pero eso sería solo el primer paso, lo siguiente sería demostrarle con acciones que había cambiado y que estaba interesada en él, compartir tiempo juntos,a simple vista parecía un buen plan pero no una travesía fácil, sin embargo nuestra plática no pudo continuar, fuimos interrumpidas por un ruido proveniente de la sala, creí que tal vez Evan regresó y me llevaría al médico, una gran sonrisa apareció en mi cara ante la sola idea, así que me levanté lo más rápido que pude dada mi condición, pero Nani me detuvo.
- No parezcas ansiosa mi niña, puede tomarlo como una burla, yo voy tú mantente tranquila- al parecer Nani estaba igual de emocionada y su idea no parecía tan mala después de todo, la deje salir y trate de contener mi emoción sin embargo no tarde en escuchar que levantó la voz, estaba enojada, en definitiva no era Evan.
Me levanté y llegué hasta la sala pero me quedé a distancia cuando descubrí de quién se trataba, Madison había llegado y no fue tan bien recibida por Nani como ella esperaba.
- Le pido que no vuelva a entrar sin anunciarse, esta no es su casa y no tiene ningún derecho a entrar de ese modo- sentenció Nani muy seria.
- Pero Martha.....no entiendo......- Madison parecía confundida.
- Señora Martha, por favor.
- Martha ocurre algo?, vine a acompañarte por las compras.
- No será necesario, la Señora Garret y yo nos encargaremos, usted no tiene porque inmiscuirse en asuntos que no le corresponden- Nani estaba decidida a ponerla en su lugar y vaya que lo estaba logrando, el rostro de Madison se descompuso de inmediato.
- Martha te ofendí de algún modo?- era tonta o se hacía?
- No lo creo.....usted piensa que lo hizo?
- No......te juro que no entiendo nada.
- Entonces no hay de que preocuparse.....ahora retirese y si vuelve a esta casa toque y esperé a que le abrán.
- Te juro Marth...
- Señora Martha- Madison la vió con asombro, se dió cuenta que esto era muy en serio.
- Señora Martha, no entiendo que ocurre.
- Bien se lo explicaré.....usted está tomándose atribuciones que no le corresponden, al parecer ha olvidado cuál es su lugar, usted no es la Señora de esta casa y no puede ingresar, ordenar o disponer aquí, esta casa no es solo el hogar de un hombre soltero aquí habita un matrimonio y debe respetar su privacidad e intimidad, ahora si entiende?- Nani fue muy directa, como solia ser cuando algo la molestaba en serio.
- Evan me pidió qu....
- El Señor Evan la aprecia mucho, ha sido una gran amiga para él, pero eso es todo, hasta que esta no vuelva a ser exclusivamente la casa del señor usted no es más que una visita sin influencia, no lo olvide o me veré en la necesidad de recordárselo, y si no le gusta es libre de llamarlo y acusarme- Madison tragó saliva, finalmente comprendió a que se debía su actitud.
- No fue mi intención- se disculpó pero Nani ya estaba decidida a que mi relación con Evan funcionará y si algo era seguro es que iba a poner todo su empeño en que así fuera.
- Y aún así lo hizo....ahora por favor váyase- Nani caminó hasta la puerta y la abrió para " invitarla" a irse, Madison no tuvo más remedio que salir del departamento.
Caminé rápidamente a abrazar a Nani, siempre podía contar con ella.
- No se quedará tranquila, debes asegurarte de no darle mucha oportunidad.
- Descuida Nani, ya sé que voy a hacer.....creo que si iré a la universidad.
- Segura mi niña?
- Si, tranquila.
Subí a mi recámara por mi bolso y la solicitud para las pasantías en la empresa de Evan, había estado dudando en entregarla pero ahora necesitaba hacerlo, debía estar cerca de él y asegurarme que me diera la oportunidad de demostrarle lo que sentía.
Lo primero era intentar de nuevo hablarle, pero dado que hoy no tenía clase con él iría a buscarlo para disculparme sinceramente, en definitiva ese era prioridad, aunque aún tenía mis dudas de cómo me recibiría, después del primer periodo fuí directo a su oficina, estába muy nerviosa y ansiosa no solo por verlo si no también por su posible reacción, nunca en mi vida había sido tímida pero justo en este momento me sentía como una niña.
Toque a su puerta muy suave a diferencia de otras ocasiones en las que llegue intempestivamente.
- Adelante- su voz me puso muy nerviosa, el nudo en mi estómago comenzó a transformarse en ganas de vomitar y las manos no dejaban de sudarme, pero mi deseo por verlo era mayor así que entré- ahora que quieres?- preguntó con fastidio en cuanto me vió.
- Hola....- dije casi en un susurro-quería hablar contigo.
- Es sobre la clase?- preguntó indiferente.
- No, en realidad yo.....
- Entonces no me interesa lo que quieras, si no es sobre la materia no tenemos nada de que hablar.....vete.
- Podrías darme un minuto?
- No tengo tiempo para perder contigo y tus tonterías, berrinches, reclamos o molestias.
- Por favor....- estaba hablando muy bajo, lo cual no era habitual en mí.
- Ahora eres sorda?
- No....yo solo- Evan levantó la vista y obviamente estaba molesto- lo lamento-no me quedo más remedio que levantarme y salir de la oficina, al parecer mi disculpa tendría que esperar para otro momento.
Bien si esta parte del plan debia esperar ahora tenía que enfocarme en Megan y las prácticas, para mi fortuna estaba sola en la cafetería y podría entregarle mi solicitud, en verdad parecía algo asombrada cuando le entregué mi inscripción, no era algo que esperaba de mí pues ella más que nadie sabía que yo no estaba interesada en esta rama de la arquitectura pero aún así la tomó, y por suerte, ellos hacían selección ciega y no sabría de quién era el trabajo hasta el día del inicio de las prácticas, si Evan me rechazaba no sería por nuestra relación y eso me animó.
Ahora tenía que intentar otro enfoque de mi plan, ya que hablar con él en la universidad no funcionó debía hacerlo en casa, pero no podía ser una cena común y corriente así que hable con Nani para pedirle que prepará algo muy especial, pensé en algo muy elaborado pero preferí mantener bajo perfil, algo casual para iniciar mi conquista y en la cena solo habría lasagna blanca, que era su favorita, y ya de regreso a casa pase por un vino chenin blanc para acompañar la comida, de nuevo estaba muy ilusionada por tener la oportunidad de hablar con él y que pudiera confiar en mi, al menos con eso me conformaba por ahora.
Llegué a casa directo a darme un baño y pensar en que debía ponerme, sabía que Evan me encontraba muy atractiva y al menos eso no podía negarlo, debía capitalizar mi única ventaja por el momento, pero no quería verme muy sugerente así que después de considerarlo por un largo rato me puse un vestido casual suelto color n***o con corte asimétrico a la altura del muslo con manga tres cuartos, un collar largo de corazón y botines color n***o, mi cabello lo dejé suelto con ondas de puntas a medio y un maquillaje muy sutil, elegante, sexy y casual.
Bajé a la sala a esperar a que Evan llegará, los minutos se estaban haciendo eternos y ya no sabía que más hacer, ya había hojeado una revista, revisado mi celular, había caminado de un lado para el otro y hasta cambié de sillón 4 veces.
Finalmente después de lo que pareció una eternidad Evan arribó a casa, escuché la cerradura electrónica y corrí a la cocina de ahí haría mi entrada triunfal, salí del comedor y llegué a él, ambos nos "sorprendimos", Evan dejó sus cosas y yo fingí ir por mi teléfono.
- Huele delicioso- dijo sin intención y de verdad olía muy rico.
- Es lasagna blanca- le sonreí dulcemente- ven!- lo tomé del brazo emocionada, había preparado una gran velada.
- Qué quieres?- dijó poniéndose rígido para evitar que lo jalara.
- Es una sorpresa, ven- de nuevo hice el intento de llevarlo al comedor, no solo era la comida era toda la atmósfera, puse un mantel blanco con un camino de mesa de con sutiles rosas rojas, herencia de mi abuela, y el servicio completo de mesa elegante.
- Primero dime para qué?
- Solo ven, sí?- él estaba muy serio y no parecía querer moverse, mis ilusiones se estaban rompiendo, Evan solo me miro inexpresivo- preparé, bueno preparamos una cena especial- aclaré debido a nuestro penoso incidente del filete.
- No cenaré aquí, así que no era necesario.
- No lo sabía.
- No tenías porque saberlo.
Evan se soltó bruscamente lastimandome un poco el brazo que sufrió por los golpes, pero no le importó ni siquiera el escuchar mi queja, solo siguió su camino y subió a su recámara, yo me quedé ahí de pie sin saber que hacer, justo ahora me sentía ridícula en medio de este lugar vestida de este modo.
Él no tardó en bajar y yo seguía en el mismo sitio donde me dejó, pero simplemente paso de largo y salió del departamento sin más yo solo pude seguirlo con la mirada llena de lágrimas, Nani se preocupó porque no tenía noticias nuestras así que salió a buscarnos solo para encontrarme ahí envuelta en un silencioso llanto.
- No quiso?
- No Nani....solo se fue.
- No te des por vencida, poco a poco ira cediendo, tu tranquila.
- Ya no estoy tan segura- y era cierto, sentía que mis esfuerzos seguirían siendo inútiles.
- No te rindas.....ni te desanimes, aún tenemos tiempo- le sonreí aunque no muy convencida de sus palabras- vamos, no hay que desperdiciar la cena.
- Yo....yo no tengo hambre, cena tú..... disculpame me iré a mi recámara.
Nani no trató de convencerme de lo contrario y me dejó subir, hoy no había tenido mucha suerte pero tal vez mañana sería un mejor día, en serio trataba de aferrarme a esa idea, no había tenido oportunidad de disculparme con él y dado el panorama, no la tendría así que en un último intento por hoy, decidí escribirle una carta.
Fue relativamente fácil ya que mis emociones estaban a flor de piel y lo complicado fue no extenderme con todo lo que quería decirle.
Evan....nunca en mi vida he escrito una carta y en realidad no sé cómo hacerlo y tal vez hubiera sido más fácil para mi decirte esto en persona pero no me has dado la oportunidad y no te culpo, he sido una persona cruel y mezquina, como tú lo dijiste y esperar que me trataras diferente sería muy tonto.
Sé que muy probablemente lo que te diga a continuación te parecerá increíble pero te aseguro que quisiera poder saber cómo borrar el daño que te cause todo este tiempo pero este es el único modo que tengo de intentar, por lo menos, reparar en algo mis fallas hacia ti, no intentaré poner excusas para lo que hice por que sé que no hay ninguna razón que justifique mi comportamiento.
Lo siento, siento haberte herido con cada una de mis palabras, siento haberte tratado tan mal cuando lo único que tú hiciste fue ayudarme, lamento haberte humillado y haber sido tan cruel, lamento haberme burlado de ti con algo tan delicado para ti como lo de tu familia, lamento haber intentado jugar contigo y desquitarme de algo que tú no pediste y que no fue tu culpa, lamento profundamente que te hayas visto involucrado en un asunto tan pesado y complicado para ti y que probablemente te costó tiempo para una vida normal y eso es algo que nunca comprendí, solo viví mi dolor culpando a otros de todo lo malo, culpandote, sin recapacitar en todo lo que tú perdiste, lo que ya no pudiste vivir, al fin comprendí que la única víctima de todo esto fuiste tú y por todo eso te pido perdón.
Con esto no pretendo que olvides todo el daño que te hice, sé que tal vez será algo imposible, también sé que no volverás a tratarme nunca igual y eso será mi peor castigo y estoy dispuesta a asumirlo yo solo quiero que vuelvas a sonreír y a ser feliz, así me daré por bien servida, saber que alguien tan podrida como yo no pudo dañar a una persona tan maravillosa como tú será un gran triunfo para todo lo bueno que hay en ti.
Gracias por haber sido un gran hombre, un caballero, un amigo y un mentor, esos momentos los atesorare por siempre.
Davana H.
Guardé la carta en un sobre y la llevé a su recámara, este sitio sin duda sería siempre el lugar más perfecto sobre la tierra para mí, mi refugio, la coloque sobre la almohada, esperando que al menos la leyera y me concediera el beneficio de la duda.
Salí con un dolor en mi pecho y aferrandome a esa última esperanza cuando Nani subió a buscarme algo alterada, parecía muy importante.
- Mi niña..... allá abajo están los directivos del albergue que Evan patrocina, al parecer necesitan conversar sobre la planeación de un evento.
- Ya lo llamaste?
- Si Davy.....pero no contesta, parece importante.
- Y qué se supone que debemos hacer?
- Ay mi niña....no seas tontita, interesarte en sus asuntos puede resultarte útil- dijo Nani con malicia, caí en cuenta de lo que intentaba y tenia razón, interesarme y ayudarlo sería de gran apoyo a mi causa.
- Tienes razón- sonreí feliz, el universo estaba de mi lado.
Entré a mi cuarto a arreglarme, revisé que todo estuviera en su sitio y bajé sonriente a atender a los directores, parecían personas, muy humildes y amables.
- Buenas noches, lo lamento pero Evan no se encuentra en estos momentos- dije siendo genuinamente amable.
- Una disculpa por importunar, necesitábamos hablar con el Señor Garret sobre el evento de este año- comentó un poco apenada la mujer.
- Si es algo muy importante pueden comentarlo conmigo y yo lo hablaré con él en cuanto llegue- si es que llega esta noche.
- Es algo laboral, disculpara si no.....- intervino algo serio el hombre.
- Ya veo....soy su esposa, créame no habrá problema.
- Su esposa?!, entonces la señorita Madison, no?
- No.....por supuesto que no- supuse a que se refería y no iba a permitir que nadie creyera que estaba por encima de mí.
- Bueno, entonces.....
- Por qué no lo conversamos durante la cena?- los invite a comer conmigo, no iba a desaprovechar la comida y menos esta oportunidad.
Aunque estaba muy nerviosa me comporté como recordaba lo hacía mi madre y a pesar de que al principio lo hice meramente por un fin egoísta al comenzar a conocer la labor que hacían y como Evan los apoyaba de verdad quería formar parte de esto, la cena transcurrió de forma amena mientras que me mostraban con detalle los planes que Madison les había enviado, eran algo suntuosos y elegantes y al parecer eso los hacia sentir un poco incómodos, en realidad supe que ella no lo hacía por ayudar si no por lucirse y quedar bien con la élite, eso era muy obvio.
Platicamos aún después de concluir la comida, ya eran más de las 9 de la noche pero en verdad era un asunto urgente, ellos no querían volver a cometer el error de dejarse manipular para aceptar algo con lo que no estaban de acuerdo como lo habían hecho años anteriores, esta vez si querían algo que beneficiara al albergue.
Así que en un intento de ayudar propuse una tarde de carnaval en lugar de la noche de casino de Madison, no solo sería algo más casual si no también un medio para que obtuvieran ganancias netas, esperaba yo también ganar puntos con Evan.