Capítulo 14

1638 Palabras
Esperaba que el profe me llevara a inspectoría o me amenazara con llamar a mi apoderado, pero este hueón no es un profesor común y corriente, hasta podría decir que no es un profesional de la educación. - ¿En serio? ¿Me vez cómo una amenaza? - ¡Mierda! Ahora este hueón debe creer que soy un sicópata - No, no eres tan bakán como para eso. – El hueón del profe pone sus manos en sus caderas y suspira algo chato. - Mira cabrito, Iti no es una puta que se anda ofreciendo al primer hueón que pasa por enfrente, ella es muy fiel a lo que siente por ti, eres voh el ahueonao inseguro que cree que se puede ir con un puto como Wincent o conmigo, ella es una buena niña, te quiere más de lo que tú imaginas, pero al parecer eres bien hueón para no darte cuenta de eso. - ¡Agh! ¡Este saco de huéa no sabe nada! - ¡No dudo de mi reina! Pero no puedo evitar pensar que hay gente que quiere separarme de ella, como los viejos de Andrea, te apuesto que si supieran que el hueón extranjero la está joteando, ellos no dudarían en casarla con ese culiao, lo mismo pasaría sí te conocen a ti, tienes una profesión y creo que mi princesa me dijo que ganaste un premio de algo, eres famoso, importante y es eso lo que les importa a los papás de mi cuica, que ella tenga un esposo con prestigio. – El profe volvió a suspirar. - Ok, te entiendo, un poco. – De pronto el profe mira hacia la cancha y me dice: - Vamos, si dejo al curso sólo mucho tiempo se van a escapar. Terminamos la conversación y caminamos en un incómodo silencio hasta la cancha, supongo que no tenemos mucho de que hablar. En la última clase, nos dijeron que el profe no llegó, se enfermó o alguna hueá así, como el remplazante no estaba ni allí con el curso, movimos algunas mesas, juntamos algunas sillas y nos sentamos en grupos. Andrea, en vez de elegir sentarse en una silla, se sienta en una de mis piernas ¡Me encanta tenerla tan cerca! Abrazarla por la cintura me acerca más a sus tetas ¡Son tan blanditas! Mientras trato de mantener el control de mis instintos para que nadie en el grupo me vea raro, aparece una mina de pelo corto y muy sonriente, parece un gato. - ¡Hola! – Todos miramos con curiosidad, ¿Esta mina es nueva? - Hola. – Dijo la mina del Lalo, pero esta cabra me mira con cara de caliente. - ¡Oye! ¡Roberto! Este fin de semana celebraré mi cumpleaños, así que te espero el sábado a las diez. - ¿Solo me está invitando a mí? Justo en ese momento, siento que mi reina se pone tensa. - Ahm… Sí, Andrea y yo estaremos allí. – su resplandeciente sonrisa se desvaneció y quedó un extraña mueca que trataba de disimular. - Sí, claro. – después miró a Lalo con algo de indiferencia y le dice: - Invité a todo el equipo de basquetbol, así que también te espero con tu po-lo-la. - ¿Gracias? – dijo Lalo con la boca torcida, mientras la chillona voz de la loca volvió a sonar. - Bueno, Roberto, tengo que darte la dirección de mi casa, así que ¿Me das tu número de teléfono? – se lo iba a decir, pero mi reina fue más rápida. - ¡Te doy el mío! Total, si me escribes a mí, es lo mismo que si le escribieras a mi lindo pololo. – mi princesa me da un beso fugaz, mientras esta mina que no sé su nombre dice de mala gana. - Ah jam. – después de anotar el número de Andrea, la mina me vuelve a mirar y me dice con una sonrisa de oreja a oreja: - Ok, entonces nos vemos el sábado. - Sí, chao. – es lo único que se me ocurrió decir, mientras mi compañera se alejaba dando saltitos. - ¡Uy! ¡Maldita estúpida! ¡Lo hizo a propósito! – Mi reina está muy molesta. - Otra que se siente con la confianza de acercarse a Roberto. Desde que se operó las pechugas se ofrece en bandeja a los populares. – La palabras de Pancha me llamaron la atención. - Yo no soy popular. – La amiga de mi polola me queda viendo como si yo fuera un hueón e inmediatamente cambia su mirada hacia Andrea. - ¿No le dijiste? – Miré a mi cuica hermosa y ella me dice con titubeo. - Amor, eres muy popular por ser mi pololo, eres cotizado por eso y varias cosas más. – Ahora todo tiene sentido. - ¿Cómo que cosas? – Parecía que mi reina no me quería contar sobre mi creciente aceptación como popular. - Cómo tu premio en atletismo, por estar en el equipo de basquetbol, por haber sido candidato a rey… - Ok, ok, ya entendí. – Entonces, por todas esas hueás soy cotizado, excelente, me siento como puto en venta. - Aunque en este caso, Nadia te quiere solo por tu popularidad, por eso solo te invitó a ti, quería demostrar que podía tenerte, pero tú le diste su lugar a mi amiga y esa perra estúpida se fue con la cola entre las piernas. – ¡Espera! ¿Dijo que su nombre era Nadia? ¡La mina con “N”! Narra Andrea No sé qué le pasó a Roberto, pero se levantó de su puesto tan repentinamente que casi me bota, de repente me toma la mano y me arrastra para un rincón. - ¡Amor! ¿Qué te pasa? – Se acercó mucho a mi cara y me dijo susurrando. - Princesa, ¿no te diste cuenta? – No entiendo a mi pololo. - ¿De qué? – mi lindo Roberto se ve algo inquieto. - Del nombre de la mina, se llama “Nadia”, ¡su nombre es con “N”! – Me vino una gran angustia - ¿Crees que sea ella? - No sé, no estoy seguro, no conozco el nombre de todos en la sala. – ¿Por qué mi pololo no es capaz de retener nombres? Bueno, no importa. Me quedé pensativa un rato, buscando los nombres de todas mis compañeras y hay por lo menos dos personas más con nombre que comienza con "N” - Amor, podría ser otra compañera, como la Nathaly Chandía y Nicole Ortega. – Roberto se ve sorprendido, como si no supiera de quien le estoy hablando. - Pero, ellas no se me han acercado ¿Verdad? - Mmm… - Puede que Roberto tenga un punto, no me fijé de ese detalle. - Princesa, escucha, esta mina, Nadia, ha sido la única que se ha acercado a hablarme, ¿no te parece raro? Todos saben que estoy contigo y aun así me tira el calzón frente tuyo, no puede ser más cara de raja. - Está bien, entiendo, pero no tenemos nada que nos confirme que ella es la que te escribe. - ¿Y sí revisamos su cuaderno? – Era una buena idea, pero hay un pequeño problema con esa teoría. - Mmm… No sé, ¿y si ella cambia la letra cuando te escribe las cartas? - ¿Y se puede cambiar de letra para escribir una carta? - ¡Ouw! ¡Se ve tan lindo cuando no sabe algo! - Claro, cuando las mujeres queremos ocultar algo, somos capaces de aprender chino, por lo cual no hay forma de saber quién escribió esas cartas. - Roberto se ve algo decepcionado, pero de repente se pone muy feliz y me dice: - Sí, hay una forma de saberlo ¡Hay que ir a la fiesta! - ¡Quería matarlo! ¿Para qué quiere ir a la casa de Nadia? Es sábado, me estoy preparando para salir e ir a la fiesta de la estúpida de Nadia Hevia, la Panchi me dijo que, escuchó una conversación en el baño, al parecer, la intención de esa perra era drogar a mi hombre y tener sexo con él, por eso le molestó tanto que Roberto me incluyera, ya que sus planes se ven afectados con mi presencia. He estado revisando mi clóset y no tengo nada nuevo, ¡Ahg! Debí comprarme un vestido, ahora no sé qué ponerme, si me ven con algo de la temporada pasada, me crucificarán. Mientras buscaba algo decente, golpean la puerta de mi habitación, este hecho me molestó, ya que estoy muy ocupada pensando en un look para usar. - ¿Quién es? – Se abre la puerta de par en par y un gran grito de emoción rebota por mi pieza - ¡AAAAANN! ¿Ya estás lista? – Es la Panchi, cuando me ve, se queda pasmada y me dice: - ¡Ann! ¿Todavía no te cambias de ropa? Y son las ocho. - ¡Ay! ¡Si sé! Pero me ha costado un mundo encontrar algo, mi guardarropa esta fuera de temporada y todo se me ve horrible, no quiero que la estúpida de Nadia se crea con el derecho de robarme a mi pololo solo porque se viste a la moda . – La Panchi, al darse cuenta de mi problema, se hace tronar los dedos de las manos y me dice: - Pues, Ann, tienes a la mejor amiga del mundo, ya que sé cómo puedes lucir a la moda sin que nadie se dé cuenta que la ropa no es de esta temporada, lo leí en la revista Miss diecisiete. – ¡Ay! ¡No! Acabo de desatar a un monstruo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR