CAPITULO X —La próxima luna llena es dentro de veinticinco días, hasta entonces tendremos que quedarnos con ellos, no tenemos otra opción—susurró Olivia al grupo de mujeres reunidas alrededor del camastro de Esme, donde permanecía esta acostada—. Por lo que he escuchado, en este bosque puede haber más animales como el que mordió a Esme o incluso otros carnívoros que podrían atacarnos. Sin la protección de ellos, no estaríamos a salvo tanto tiempo nosotras solas en el bosque si huimos ahora—. Olivia observó como Irene, Lis y Dana se dirigían furtivamente miradas cuando pensaban que nadie las miraban. Sabía qué ocurría con aquellas tres, de las ocho, eran las únicas que congeniaban bien con las parejas que estaban obligadas a convivir y creía que ya habían formado otro pequeño grupo de tan

