Habiendo finalizado Jilliane el examen y con ello, también el año del curso, Christopher, sin pensarlo dos veces, pidió las vacaciones en el trabajo. Tenía en mente varias cosas, principalmente en salir con la chica y luego ir los tres de viaje para disfrutar de unos días de paz lejos de casa, su madre estaba entusiasmada por viajar con ellos, así que pediría una semana de permiso para compartir con sus dos jóvenes especiales y amados. Christopher, en medio de tanta energía y emoción, dejó que la chica descansara y recuperara fuerzas solo dos días luego de los exámenes parciales finales; siendo esa mañana que despertó e irrumpió a su habitación de forma inmediata y precipitada, lo que la hizo despertar de un salto y con los nervios a millón. — ¡Levántate! — ¡¿Qué diablos?! ¡¿Qué pasó?!

