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892 Palabras
Capítulo 21: La Boda…  —¿Porque te tardaste tanto?  Pregunto Any algo molesta Carlos aún tenía aquel dolor punzante, pero el kimono cubría la herida completamente así que no tenía nada que perder al sentarse a hablar un poco con su prometida. Su prioridad era que ella no se enterara de lo que había sucedido entre Wang y el. —Nada no pasa nada, solo estaba hablando con tu papa cosas de trabajo. —Pero si él es un mafioso. —Si pero solo me pregunto que sí, estaba bien económicamente y donde vivía y esas cosas.  Carlos buscaba escaquearse de alguna manera del interrogatorio incesante que hacia Any las preguntas salían de su boca como balas, ella frunció el ceño de manera misteriosa —Y el kimono. Ahora eres mafioso. —No Para nada solo me lo dio al ver que estaba más que conforme con lo que le había dicho Carlos uso u as bajo la manga, para esquivar el interrogatorio —Espera Any ahora sí que vamos a dar un paso más adelante. —Si ya lo dimos, ahora un paso más adelante. Ella torció el cuello, no sabía lo que su abogado decía. —Escúchame lentamente,  quieres casarte conmigo. Any estaba alucinando por las palabras del abogado, cosa que no pudo procesar en su cerebro. —Es en serio. Ella puso los ojos más bonitos claro y dilatados del mundo, cosa que a Carlos le fascinada. —Claro que sí. Ella musito unas pequeñas palabras que casi no pudieron ser escuchadas por el ruido de la mansión. Carlos aposto que ese silencio era inevitable. Sin pensarlo corrió enseguida al sus labios  y le planto dejándola sin aliento. El beso se hizo más intenso, una caricia suave sobre la melena de la chica casi la hace gemir y un susurro al oído que decía —Te quiero— Bostezaba con la única intensión de proclamar el cansancio del amor, pintado de contraste n***o en un color rojo. Como un cometa cual pasa cada mil años. Ella solo quiso no decir nada y disfrutar de lo que la vida le había puesto adelante.   Capítulo 21: Querida Sofía quiero decirte la verdad  Dan estaba impaciente por que su padre no salía de la habitación, hablaba algo muy importante con su madre. Miraba a la chica que le acompañaba a cada segundo, ella sostenía sus manos y le daba consuelo calmándolo un poco. Pero sabía que era necesario decirle todo lo contenido en el pecho, no era justo que ella tuviera otra realidad de la que no conocía. Dan no encontraba las palabras para explicárselo más se armó de valor en su corazón aun sabiendo que la podía perder. —Sofía quiero decirte algo. La chica volteo a mirarlo con algo de ansiedad, ya que nunca le había escuchado hablar como lo estaba haciendo ahora. —Dilo Dan. ¿Qué pasa te sientes bien? Sofía estaba preocupada por Dan, sabía que la opinión de sus padres era muy importante. —Yo no… —cerro la boca— Yo no… soy…  El tartamudeo en Dan era constante, y no podía decir las palabras que su corazón pedía que dijeran. Simplemente la verdad. Pero un sentimiento de miedo, se pegó a su corazón cuando pensó en que podía perder a su querida Sofía. Aquella que había estado en su pensamiento ya por mucho tiempo desde que se conocieron. En el pueblo. —Dan puedes decírmelo. —Voy a ser explícito. Yo no soy un empresario. Solo soy un mafioso. Toda mi familia es mafiosa desde mi padre hasta mi madre. Perdona que te mentí de esa forma, no debí hacerlo, pero creo que si hubieras sabido que yo era un criminal nunca me hubieras dejado acercarme a ti. Y encima me cogieras miedo. La chica rio un poco. y con un profundo suspiro agarro la quijada de Dan, haciendo que girara la cabeza a su cuerpo. —Dan Yo ya sabía que eras de la mafia, desde el primer momento que llegamos a la ciudad, también vi tus armas en el auto el día que salimos. Eres pésimo diciendo mentiras. —Que ya lo sabias, y ¿porque no me lo habías dicho? —Porque si te quiero, me da igual que seas mafioso o no. La chica le lanzo una sonrisa sincera a Dan. —Eres la mejor en el mundo “Bellafi” —¿Y eso que es? Pregunto ella desubicada. —Un apodo que te puse. La combinación de Bella con la última consonante de tu nombre Fi. —AY tontito eso no lo debes hacer. Me pones roja. —Ya que estamos así, ¿dime algo? Sé que es anticipado, y muy temprano para esto, pero si nos queremos y además nos cuidamos. ¿Quieres casarte conmigo? La chica quedo en blanco por las palabras del mafioso. —Yo pues… no me pongas en esa situación Dan. Pero Acepto. —¿Es un sí? —Si Dan es un si. —Te amo Sofía. —Yo también Dan. En un suspiro, el chico le planto un beso a la chica dejando miles de sentimientos por las nubes,  dejando a los chicos simplemente en estado de éxtasis y empañando los vidrios de la pequeña ventana con su calor, esa ventana que se llama  Amor.                
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